miércoles, 6 de julio de 2016

Capítulo 4. La novia de Mike

What I Like About You

Capítulo 4. 

La novia de Mike


[1 año 5 meses atrás]

Por Messenger.
Odiamos a la Diva: Me cambiaré de servidor y de user, están rastreándome.
Chica Tomlinson: Cada vez estás más cerca, deberías cuidarte.
Odiamos a la diva: No te preocupes, nunca me atraparán.
Amo a Louis: ¿Qué opinas de los nuevos teloneros de 1D?
Odiamos a la diva: Opino que en cada grupo musical en donde los integrantes son todos chicos, al menos uno es gay. 1D resultó ser diferente, la gerencia no sabe cómo manejarlo.
Chica Louis: Dices entonces que… en 5SOS, ¿un miembro es gay?
Odiamos a la diva: Oh, por supuesto que no. Solo diré que sospecho que al igual que 1D, hay una parejita que pronto se formará. Habrá varios “bromance” como en todos los grupos, pero solo uno será un romance en verdad.
Amo a Louis: ¿Cómo Larry?
Odiamos a la diva: Lamentablemente.

[…]

Louis camina de un lado a otro ante las miradas preocupadas de sus tres amigos.
-Louis – gruñó por tercera vez Liam.
-¿Qué? – respingó el aludido.
-Siéntate, el andar de un lado a otro no hará que Harry mejore.
-Sí, tampoco el ponernos más de nervios – musitó Niall.
-¡A Harry lo acaban de atropellar! Nadie me convencerá que fue un accidente, el auto ni siquiera se detuvo, si Paul no hubiera estado a su lado, Harry…
No pudo continuar, se deslizó por la pared, se abrazó a sí mismo, llorando sin control alguno.

[…]

El eco de las puntas finas de unas zapatillas de color fucsia resonaba por todo el lobby. La dueña sobresalía y no es precisamente por el sonido de sus pasos, no. Había un conjunto de características que fácilmente podría hacerla destacar. El cabello color fucsia, el vestido color azul metálico, tal vez el gran sombrero del mismo color del vestido o quizás la cosa peluda que llevaba en las manos y que fácilmente se confundiría con un bolso de mano.
La muchacha creyéndose la gran cosa avanzó hacia el elevador y subió hasta el último piso. No necesitaba tocar, contaba con su propia llave.
Sus ojos se iluminaron al ver a Luke sentado frente al televisor. Se veía, y no solo se veía, era tan hermoso.
-Hola, guapo, buen día - saludó, con una enorme sonrisa.
-Hola, Emily - saludó el rubio.
No le extrañaba que la muchacha estuviera ahí, solía estar en donde sea que estuviera Michael, por algo era la novia de su amigo desde hace cinco meses, aún no entendía el porqué, aunque después de observarla detenidamente tal vez si supiera del porqué, la muchacha era igual de excéntrica que su amigo peliazul.
Luke frunció ligeramente el ceño al ver a la mascota de la muchacha.
-¿Qué hace eso aquí? - Calum frunció el ceño, observando detenidamente a la bola de pelos que colgaba de los brazos de la muchacha.
Emily se sobresaltó ligeramente, no lo escuchó llegar.
-Es pelusita, mi gata, ya la conoces.
-Sé quién es, pero te pregunté qué hace aquí - el moreno gruñó.
-Me ha acompañado - se hizo la desentendida.
-Ashton es alérgico a los gatos, no puedes traerlo aquí.
-No vine a ver a ese anormal, vine a ver a mi novio, ¿en dónde está?
-No está, llévate esa cosa de aquí - Calum se cruzó de brazos.
-No me trates así, no te hecho nada - se hizo la víctima - además no tenía a quien dejar a pelusita, no podía dejarla sola en casa.
-Tampoco puede estar aquí.
-No me iré - frunció el ceño.
-¿Luke? - Calum llamó, buscando ayuda en su amigo.
-¿A dónde fue Michael? – ignoró la muchacha.
-A grabar - gruñó Luke, no por la presencia del gato sino por el hecho que Mike estaba con Ashton, grabando y esperaba que solo eso estuvieran haciendo.
Y como si el solo pensamiento los hubiera llamado, en esos momentos entró Ashton a la habitación corriendo.
-Hola - saludó con la mejor de sus sonrisas – yo… emh…
-¡Ashton! - la voz de Michael resonó desde el pasillo.
-¡Ay, no! - el castaño corrió hasta con Calum, ya que no le dio tiempo de correr hacia otro lado más, además que fue a quien vio primero.
-¡Ven acá, pedazo de… carne humana! - Mike entró a la habitación corrió hacia Ashton quien se empeñaba en esconderse detrás de Calum que a su vez trataba de zafarse de los brazos de su amigo.
Como era de esperarse, sus pies se enredaron entre ellos, ocasionando que los tres cayeran al suelo. La sonrisa de Ashton sobresalía de la de los demás. Le era imposible no reírse, después de la situación de la que estaban pasando.
-Espera… espera… - gritó el castaño, al sentir un cosquilleo en su nariz.
-No te salvarás, Irwin - amenazó el peliazul.
-¿Qué es… qué…? - un estornudo lo interrumpió.
-Saca esa cosa de aquí - ordenó Calum, levantándose.
Solo entonces se dieron cuenta de la presencia de Emily y de su mascota.
-Ay… no… - Ashton se levantó rápidamente alejándose de la cosa peluda.
-Emily, no puedes traer eso aquí – regañó Mike.
-¿Disculpa? - se ofendió.
Un segundo, tercer y cuarto estornudo de Ashton los hizo callar.
-Yo… tengo… - un nuevo estornudo y un nuevo síntoma invadió al castaño – debo… irme… - abandonó la habitación.
-Sabes perfectamente que Ashton es alérgico a los gatos – Mike la fulminaba con la mirada.
-No vine a verlo a él - se defendió la muchacha.
-Pero sabías que él estaría aquí – protestó.
-¿Por qué te molesta tanto? Ya ni Luke se ha enfadado.
El aludido reaccionó al escuchar su nombre. La verdad era que se estaba acostumbrando a que no le prestaran atención. Sintió la mirada de todos sobre él, así que solo se limitó a encogerse de hombros.

[...]

Ashton salió del elevador, sus brazos picaban en demasía y no paraba de estornudar.
-¿Ashton? - Mónica, su estilista, se acercó a el - ¿estás bien?
El aludido negó con la cabeza mientras se rascaba desesperadamente los brazos.
-Alergia - alcanzó a decir entre gruñidos. Podía sentir una bola de pelos atravesarse en su garganta.
-Tengo tu medicina - informó, mientras lo llevaba hacia el lobby. Lo sentó en el sillón - ¿por qué te has acercado a un gato?
-No lo hice - gruñó.
Mónica alzó una ceja mientras le entregaba una pequeña pastilla color rojo.

[...]

-¡Ni que se fuera a morir, por dios! - Gruñó, Emily.
-¡Puede hacerlo! – reclamó Calum.
-Mike, ¿no piensas decirle nada? ¡Me está gritando!
-Vámonos de aquí - el peliazul la tomó de la mano y ambos salieron de la habitación.
Emily no estaba de humor, ella solo quería darle una grata sorpresa a su novio y todo se había arruinado por culpa del idiota de Ashton.
Y hablando del idiota, Emily lo ubicó rápidamente en cuanto salieron del elevador, si tan solo pudiera desquitarse...
-¿Mike, saldrás? - bingo, esa era su oportunidad.
Mientras Michael hablaba con su guardaespaldas, Emily aprovechó la oportunidad, bajó de sus brazos a su mascota. Sabía que pelusita tenía cierta atracción hacia el muchacho castaño, tal vez eran las testosteronas o ve tú a saber qué, pero en donde quiera que estuviera siempre lo encontraba y se pegaba como sanguijuela a él.
El minino caminó hacia Ashton sigilosamente...

Mientras tanto, Ashton tenía una batalla contra la maldita picazón, en la cual lamentablemente iba perdiendo.
-Ya hará efecto el medicamento, deja de rascarte, te harás daño - recriminó la estilista.
-Al menos los malditos estornudos ya pararon - gruñó.
Siguió rascándose hasta que Mónica le dio un manotazo.
-¡Me pica! - se quejó.
-No sé por qué tu alergia se agravó tanto, ¿dices que no tocaste al gato?
-No - gruñó, la muchacha frunció el ceño.
-Espero que no necesites ser hospitalizado.
-¡No, no, no! – Se apresuró a decir - mira ya no tengo… comezón… - aunque claramente si la tenía, pero hacia el intento de no rascarse.
-Sé que odias los hospitales y....
-¡Ahhh!

Ashton hacia todo lo posible por no rascarse pero era imposible y cuando pensó que las cosas no podían empeorar, realmente lo hicieron. Sintió algo subírsele por su pie izquierdo e inmediatamente reconoció al culpable, era ese maldito gato.
-¡Ahhh! - gritó fuertemente, pelusita fue más ágil, saltó hasta las piernas de Ashton quien aún seguía sentado, el muchacho trató de alejarse del minino subiendo por el respaldo del sillón, hasta el momento que ya no hubo más respaldo de donde trepar. Cayó de espaldas al suelo.
-¡Ashton! - gritó asustada Emily.
-¡No, no, no! - Ashton estaba aterrado, el maldito gato seguía encima suyo - ¡quítamelo, quítamelo, quítamelo! - cerró los ojos fuertemente mientras sus manos se cerraban en un puño, no quería tener más contacto con esa cosa peluda, ¿Por qué nadie se lo quitaba de encima?
Sus ojos ardían. No sabía si de las lágrimas o por la alergia. Estaba a punto de entrar en un ataque de pánico cuando escuchó fuerte y claro el llamado de Luke.
-¡Ashton! - el aludido abrió los ojos de par en par, ya no había más gato. Solo un par de ojos azules que lo miraban de manera preocupada.
Ashton se sentó de golpe y se refugió en el pecho de su novio en donde rompió a llorar y la adrenalina sucumbió ante él.
Se desmayó de inmediato.

[…]

Abrió lentamente los ojos, le tomó unos segundos reconocer la habitación del hotel, un ligero peso sobre su hombro derecho le alertó la presencia de alguien. Giró lentamente su rostro para encontrarse con la imagen perfecta: Luke. El rubio dormía plácidamente mientras lo abrazaba. Ashton sonrió. Sus largas y espesas pestañas se veían hermosas desde ese ángulo, sus labios ligeramente rosados estaban entre abiertos y su pecho subía y bajaba lentamente al compás de su respiración, Luke se veía hermoso.
Ashton volvió a sonreír, se sentía tan feliz al tener a Luke a su lado. Y si tenía que volver a pasar por el horrible trauma con aquel espantoso gato para tener a su rubio abrazado a él, demonios, lo haría. Había extrañado su aroma, su calor, su compañía, su amor.
El sonido de una notificación hizo que ambos se sobresaltaran. Ashton arrugó la nariz al sentir a Luke abandonar su abrazo para atender el celular.
-Hey - Ashton saludó con voz aun ronca, cuando su novio volvió a guardar su celular.
-Hola... - Luke ni siquiera lo miró, lo cual indicaba que aún seguía molesto con él – tengo que... ir... a la cosa esta... - se levantó de la cama y salió de la habitación dejando a Ashton solo y preocupado.




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