Los cinco elementos
Capitulo Cinco:
En Azkaban
Theo aterrizó en tierra firme e inmediatamente reconoció El Refugio,
seguía igual que la última vez que lo vio, sonrió al recordar aquellos tiempos.
-Lo logramos, Draco – pero al voltear descubrió que su amigo no estaba a
su lado - ¿Draco? – no obtuvo respuesta.
“No tardará en llegar” pensó el chico y decidió esperarlo pacientemente,
aunque inmediatamente cayó en cuenta de algo evidente: Los aurores lo habían capturado.
El chico de ojos azules, solo tenía dos opciones: regresar y ayudar a su
amigo rubio, la cual era una idea ‘suicida’
puesto que también se arriesgaba a que lo capturaran a él también o entrar al
‘Refugio’ y hablar con Granger para que le ayudará con sus ‘influencias’ a regresar a Draco junto con su hijo. Así, que optó
por lo segundo, pues sinceramente él sería de gran ayuda estando fuera de
Azkabán, que dentro.
*****
Hermione ya estaba llegando a su límite (desde hace horas) y ya se
estaba haciendo demasiado tarde para su gusto y el estúpido de Malfoy aun no
llegaba ¿Qué demonios estaba haciendo? ¿En dónde demonios se había metido? Pero
al estarse planteando esas preguntas tampoco pudo evitar llegar a conclusiones
un poco inquietantes ¿y si los Mortífagos lo habían capturado? ¿Y si, estaba
muerto?
“Espero que no, porque me
debes una explicación, una muy buena explicación Malfoy”
La castaña se volvió a parar del lugar de donde se encontraba sentada,
era la decima vez que lo hacía, pero ¿Qué
más podía hacer? No podía dejar a un niño indefenso solo, cuyo padre
había dejado a su merced con ella, prácticamente la había convertido en su ‘nana’ por decirlo así.
Le lanzó una mirada al pequeño Scorpius el cual ya dormía derrotado por
el cansancio, después de su primera siesta, había despertado y no había parado
de preguntar a qué hora llegaría su papá y Hermione le tuvo que inventar una
muy buena historia del por qué su papá no llegaba. Pero al parecer el pequeño
Scorpius no había creído en sus palabras y se había ido a sentar en su cama
refunfuñado, cruzando sus bracitos y viendo directamente a la puerta, en espera
de su padre, el cual no apareció en las próximas dos horas las cuales el niñito
de ojos grises no se movió de su lugar y tampoco cedía ante el cansancio
nuevamente, a pesar de que sus ojitos se empeñaban por cerrarse, pero al final
el sueño le ganó.
La chica miró su reloj, ya era demasiado tarde, tenía que irse ¡ya! se
levantó lanzando un gruñido, cuando todo sucedió.
La ex Gryffindor quedó como estatua al ver a una persona frente a la
puerta, al principio creyó que era uno de los Mortífagos por el atuendo que
llevaba puesto aquella figura, pero inmediatamente reconoció aquella capa.
Era, Draco Malfoy.
-¡Ya era hora estúpido Malfoy! – le reclamó al estar frente a él, al
mismo tiempo que le daba golpes al torso del chico – tenias preocupado a tu
hijo, el pobre estaba haciendo lo posible para no dormirse, pero finalmente el
sueño lo ha vencido ¡dime! ¿Qué demonios tramas? ¿Matarlo de la preocupación? ¡Contesta de una maldita vez! - exigió la
castaña, pero por estar tan concentrada en descargarse en aquel chico, no se
había dado cuenta que ese no era
Malfoy.
Sintió como un par de manos la sujetaron de los brazos fuertemente, fue
ahí cuando se percató que la persona que tenia frente a ella, no era Malfoy,
puesto que el chico en cuestión no era tan alto como el que la estaba
sujetando.
-¿Terminaste Granger? Bien, porque no soy Malfoy…
*****
El cuerpo de aurores estaba satisfecho por su reciente captura, sí por
fin tenían a Draco Malfoy. El cual ya estaba en su celda que desde años atrás
ya estaba reservada especialmente para él.
Pero ese no era el ‘problema’
o al menos para Harry Potter.
-¿Por qué demonios no puedo interrogar a Malfoy? – reclamaba el chico
ojiverde a su jefe.
Después de haber dado la orden a su equipo de trabajo para capturar a
los Mortífagos, él se había dirigido por el lado sur y así rodear los
fugitivos… o al menos ese era su plan, pues no contaba con que el paso estaba
cerrado de aquel lado, así que tuvieron que regresar (puesto que habían lanzado
hechizos ‘anti aparición’) y darle
por el mismo camino que el primer grupo, pero al llegar se llevó la sorpresa de
que los Mortífagos habían huido a excepción de uno: Draco Malfoy.
Lo que traía el siguiente problema.
-Ya te dije Potter – le respondió su jefe – este caso no lo puedes
llevar, hay muchos sentimientos de tu parte hacia el caso.
-¿Sentimientos? ¡Por Merlín!
-Potter, sé muy bien cómo era tu relación con Malfoy en Hogwarts.
-¿Relación? ¿Sabes Gawain? Si sigues hablándome así, vas terminar diciéndome que estaba enamorado
de Malfoy – a su jefe no le hizo gracia su comentario – escuche, yo solo quiero
saber dónde se encuentra Hermione y el niño.
-¡Exacto Potter! A eso me refería, tu amistad con la señorita Granger y
tu enemistad con Malfoy van a intervenir en cómo vas a proceder y sinceramente
no sé cómo demonios explicaré tantos golpes en el chico – Harry entornó los ojo
al escuchar esto último.
-No te sorprendas Potter, así son las bienvenidas en Azkabán… no puedo
hacer nada, ni modo que yo mismo denuncie a mis subordinados ¿verdad?
-Pues antes de que hagan ‘puré de
papa Malfoy’, quisiera hablar con él, necesito saber qué va a suceder con
Hermione y con el niño!
-En estos momentos lo están interrogando, no te preocupes…
-Pues espero que al menos lo dejen contestar. Muerto no me sirve de
mucho ¿sabías eso?
*****
Blaise había sido llamado por el Señor Oscuro, así que, se dirigió hacia
aquel lugar, estaba preocupado porque si Voldemort lo mandó a llamar no eran
para buenas noticias, al menos no para él, así que no perdió tiempo y llegó lo
antes posible, pero para su sorpresa aún no había nadie en la cabaña, así
que intuyó que los otros Mortífagos ya
estarían en camino y entonces ahí estaba la verdadera pregunta: ¿los Mortífagos
traerían a Draco y a Scorpius con ellos? Por el bien de todos, Blaise esperaba
que no.
Sumido en sus pensamientos estaba que no se percató de que algunos
Mortífagos llegaban al lugar, los observó detenidamente y se dio cuenta que los
encapuchados llegaban con las manos vacías, sonrió con satisfacción, por suerte
la máscara que llevaba en su rostro pudo disimular su semblante.
-Oye, tú – lo llamó Morseferth - ¿Quién eres? ¿Por qué el Señor
Tenebroso no quiere que conozcamos tu identidad? – le preguntó Morseferth
frustrado por tanto misterio en ese encapuchado desconocido.
-Sí él no les ha dicho aún, entonces no tengo por qué decírselos yo –
les respondió desafiante Blaise, fingiendo muy bien su voz para no delatarse.
-No te hagas el interesante chico – intervino McKinnons – yo creo que, el Señor
Tenebroso tiene algo tuyo o de lo
contrario no estarías aquí.
-¡Tú qué sabes! – Espetó Zabini, temiendo que su identidad estuviera
descubierta – son solo especulaciones suyas ¿o al caso están celosos que yo
haya ocupado el lugar de Lucius Malfoy en lugar de alguno de ustedes?
Los tres Mortífagos gruñeron y estaban dispuestos a atacar a aquel
‘misterioso’ mortífago, pero Voldemort hizo acto de su presencia en esos
momentos y el ambiente se tensó, pues el Lord recorrió con sus ojos rojos el
lugar percatándose de lo obvio.
-Alguien me podría decir ¡¿Por
qué demonios el traidor y su hijo no están aquí?! – La voz del Señor Oscuro
retumbó en el lugar haciendo temblar a sus seguidores - ¡Morseferth! – exigió.
-Mi señor, todo iba bien – trataba de excusarse vanamente el encapuchado
– pero la sangre sucia estaba en el
lugar y también…
-¿También? – lo invitó a seguir peligrosamente Voldemort.
-Se unió Nott con él – confesó
complacido Morseferth.
Blaise entornó los ojos...
“¡No! Maldición, se supone
que Theo no debió haber aparecido ahí, él debería de haber estado con Luna”
Pensó desesperadamente el moreno ¿ahora qué haría? No podría proteger a
ambos chicos, no al mismo tiempo y para su desgracia, él tendría que ofrecer a
uno de ellos, y sin duda sería Nott, pues Malfoy tenía que proteger a Scorpius.
-¡Vaya, vaya! Nuestra lista de traidores… cada vez aumenta… tengo que
hacer algo, para que disminuya – Voldemort habló siseante – Pero eso no responde a mi pregunta ¿Qué pasó con el mocoso?
-La sangre sucia y el niño
fueron trasladados a otro lugar, el traidor lo llamó… – pero el Lord lo
interrumpió.
-Así que, se trasladaron… – decía analizando Voldemort y luego
dirigiéndose a su mortífago misterioso
le preguntó – dime ¿A dónde se trasladó Malfoy? – Blaise se tensó, pues él
sabía a dónde se iría Draco, pero ¿lo diría? ¿Lo traicionaría nuevamente?
-Yo… - vaciló.
- Quieres que te recuerde… ¿lo que sucederá si me mientes? – siseó
amenazante el Señor Oscuro.
-En el Refugio – murmuró apesadumbrado el moreno – Malfoy trasladó a su
hijo al Refugio - “Lo siento Draco… pero
mi familia también es importante” pensó Blaise.
-Muy bien chico – sonrió
triunfante Voldemort – ahora dime… cómo llegar hasta ahí…
*****
Hermione al principio no reconoció al chico, pero después lo observó
detenidamente. Era un chico alto, de piel morena clara, cabellera castaña y de
ojos color azul oscuro, sí recordaba haberlo visto en algún sitio.
-Soy Theodore Nott – se presentó el chico al mismo tiempo que dejaba libre
los brazos de la chica.
-Sí, ya te recuerdo – decía Hermione alejándose lentamente del chico,
mientras que una de sus manos se deslizaba discretamente a su espalda y cuando
ya estaba a una distancia razonable del chico, lo amenazó con su varita - ¡no
te muevas!
-Escucha Granger, no tengo tiempo
para tu ‘jueguitos’, Draco fue
capturado por los aurores y no le queda mucho tiempo…
-Hay algo que no me cuadra ¿Qué haces aquí? ¿Por qué precisamente ahora
apareces? – interrogaba la chica, ignorando completamente lo que le había dicho
minutos atrás el ojiazul.
-Granger – gruñó Theo.
-¿Qué le hiciste a Malfoy?
-¡Nada! ¿Qué no escuchaste lo que te dije?
- el chico comenzó preguntarse de pronto, porque todos creían que él era
el traidor – tenemos que salir de aquí, no creo que sea un lugar seguro,
tenemos que llevar a Scorpius a otro lugar y…
-No te muevas o juro que te hechizo Nott.
-Bien, no me moveré, pero tú tienes que hacer algo, Draco está en Azkabán
y…
-Si tanto te preocupas porque no vas sacarlo, yo aquí me quedare con el
niño.
-Scorpius no estará a salvo aquí Granger, tenemos que llevarlo a otro
lugar, hay un traidor entre nosotros y…
-¿Por qué tanto interés en Scorpius, Nott? – y de pronto a la chica se le
vino una frase en su cabeza ‘Mi papá está
hablando con el señor que es malo con los niños…’ y ¿si Nott era el ‘señor malo’?
-Porque Vold…
-¡Tío Theo! – gritó de repente el pequeño Scorpius que había despertado por
tanto alboroto.
-¡Scorpius! – gritó aterrada la chica cuando el niño saltó por la cama sin
previo aviso, lanzándose a los brazos de aquel chico, que en cuanto lo tuvo en
sus brazos sonrió triunfante.
*****
-Oye… necesito hablar con Potter – se escuchó una voz muy débil a través de
los barrotes de aquella celda.
-Malfoy, en verdad eres masoquista ¿verdad? – Se burlaba Boot divertido –
escucha, Potter no vendrá porque simplemente esta fuera del caso, ya te lo dije
hace rato, pero creo que tantas ‘caricias’*
te hicieron olvidarlo – Malfoy solo
lo fulminó con la mirada.
Era cierto, los malditos aurores lo habían golpeado en cuanto llegó a su
celda, diciendo que era ‘su bienvenida’
y que lo iban a archivar en su expediente como
‘el prisionero puso resistencia,
por lo tanto tuvimos que calmarlo’. Después llegó otra tanda de golpizas en
privado, pues al parecer, su caso lo iba a llevar a cabo Terry Boot y éste en
su pequeño interrogatorio lo golpeó cuanta oportunidad le daba el mismo rubio.
-Por favor… - murmuró Draco ya sin siquiera preocuparse o detenerse a
pensar si aún le quedaba un poco de dignidad.
-¿Cómo dijiste Malfoy? Lo siento no te escuché – Draco bajó la mirada.
-Quisiera hablar con Potter, por favor…
-Nop, no me convences, además aun
no me has dicho donde esta Granger, ni al niño que secuestraste.
-Se lo diré a Potter.
-Lo siento Malfoy, pero no estás para poner condiciones – y sin más que
decir el chico se fue, no sin antes decir – por cierto, alguien tiene una cita
contigo para un darte un beso dentro de dos horas… - Draco
entornó los ojos.
De pronto las piernas le fallaron, se dejó caer de rodillas y no pudo
evitar el sollozar ¿Por qué demonios creyó que dejarse atrapar por Potter sería buena idea?
“Scorpius”
Al menos tenía la esperanza de que Granger cuidara de su hijo o incluso
Theo ¿pero en verdad lo cuidarían?
“¡Demonios!”
Pero no pudo ya controlarse, pues aquellas palabras retumbaban su cabeza a
pesar de haber pasado ya seis años desde ese entonces...
“Draco Malfoy
Black, queda absuelto de todos los cargos presentados en su contra, puesto que
antes de que cayera el que-no-debe-ser-nombrado, usted y sus padres lucharon
por nuestra causa, quedando así, al lado opuesto del Señor Tenebroso. Sin embargo, si en algún
momento futuro, se le ve relacionado de cualquier manera mínimamente con los
últimos cuatro Mortífagos fugitivos, se le condenará al beso de dementor, sin
siquiera tener un juicio previo”.
Beso de dementor…
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