jueves, 15 de diciembre de 2011

Capitulo Cinco: En Azkabán

Los cinco elementos



Capitulo Cinco: 

En Azkaban



Theo aterrizó en tierra firme e inmediatamente reconoció El Refugio, seguía igual que la última vez que lo vio, sonrió al recordar aquellos tiempos.
-Lo logramos, Draco – pero al voltear descubrió que su amigo no estaba a su lado - ¿Draco? – no obtuvo respuesta.
“No tardará en llegar” pensó el chico y decidió esperarlo pacientemente, aunque inmediatamente cayó en cuenta de algo evidente: Los aurores lo  habían capturado.
El chico de ojos azules, solo tenía dos opciones: regresar y ayudar a su amigo rubio, la cual era una idea ‘suicida’ puesto que también se arriesgaba a que lo capturaran a él también o entrar al ‘Refugio’ y hablar con Granger para que le ayudará con sus ‘influencias’ a regresar a Draco junto con su hijo. Así, que optó por lo segundo, pues sinceramente él sería de gran ayuda estando fuera de Azkabán, que dentro.

*****
Hermione ya estaba llegando a su límite (desde hace horas) y ya se estaba haciendo demasiado tarde para su gusto y el estúpido de Malfoy aun no llegaba ¿Qué demonios estaba haciendo? ¿En dónde demonios se había metido? Pero al estarse planteando esas preguntas tampoco pudo evitar llegar a conclusiones un poco inquietantes ¿y si los Mortífagos lo habían capturado? ¿Y si, estaba muerto?
“Espero que no, porque me debes una explicación, una muy buena explicación Malfoy”
La castaña se volvió a parar del lugar de donde se encontraba sentada, era la decima vez que lo hacía, pero ¿Qué  más podía hacer? No podía dejar a un niño indefenso solo, cuyo padre había dejado a su merced con ella, prácticamente la había convertido en su ‘nana’ por decirlo así.
Le lanzó una mirada al pequeño Scorpius el cual ya dormía derrotado por el cansancio, después de su primera siesta, había despertado y no había parado de preguntar a qué hora llegaría su papá y Hermione le tuvo que inventar una muy buena historia del por qué su papá no llegaba. Pero al parecer el pequeño Scorpius no había creído en sus palabras y se había ido a sentar en su cama refunfuñado, cruzando sus bracitos y viendo directamente a la puerta, en espera de su padre, el cual no apareció en las próximas dos horas las cuales el niñito de ojos grises no se movió de su lugar y tampoco cedía ante el cansancio nuevamente, a pesar de que sus ojitos se empeñaban por cerrarse, pero al final el sueño le ganó.
La chica miró su reloj, ya era demasiado tarde, tenía que irse ¡ya! se levantó lanzando un gruñido, cuando todo sucedió.
La ex Gryffindor quedó como estatua al ver a una persona frente a la puerta, al principio creyó que era uno de los Mortífagos por el atuendo que llevaba puesto aquella figura, pero inmediatamente reconoció aquella capa.
Era, Draco Malfoy.
-¡Ya era hora estúpido Malfoy! – le reclamó al estar frente a él, al mismo tiempo que le daba golpes al torso del chico – tenias preocupado a tu hijo, el pobre estaba haciendo lo posible para no dormirse, pero finalmente el sueño lo ha vencido ¡dime! ¿Qué demonios tramas? ¿Matarlo de la preocupación?  ¡Contesta de una maldita vez! - exigió la castaña, pero por estar tan concentrada en descargarse en aquel chico, no se había dado cuenta que ese no era Malfoy.
Sintió como un par de manos la sujetaron de los brazos fuertemente, fue ahí cuando se percató que la persona que tenia frente a ella, no era Malfoy, puesto que el chico en cuestión no era tan alto como el que la estaba sujetando.
-¿Terminaste Granger? Bien, porque no soy Malfoy…

*****

El cuerpo de aurores estaba satisfecho por su reciente captura, sí por fin tenían a Draco Malfoy. El cual ya estaba en su celda que desde años atrás ya estaba reservada especialmente para él.  Pero ese no era el ‘problema’ o al menos para Harry Potter.
-¿Por qué demonios no puedo interrogar a Malfoy? – reclamaba el chico ojiverde a su jefe.
Después de haber dado la orden a su equipo de trabajo para capturar a los Mortífagos, él se había dirigido por el lado sur y así rodear los fugitivos… o al menos ese era su plan, pues no contaba con que el paso estaba cerrado de aquel lado, así que tuvieron que regresar (puesto que habían lanzado hechizos ‘anti aparición’) y darle por el mismo camino que el primer grupo, pero al llegar se llevó la sorpresa de que los Mortífagos habían huido a excepción de uno: Draco Malfoy.
Lo que traía el siguiente problema.
-Ya te dije Potter – le respondió su jefe – este caso no lo puedes llevar, hay muchos sentimientos de tu parte hacia el caso.
-¿Sentimientos? ¡Por Merlín!
-Potter, sé muy bien cómo era tu relación con Malfoy en Hogwarts.
-¿Relación? ¿Sabes Gawain?  Si sigues hablándome así,  vas terminar diciéndome que estaba enamorado de Malfoy – a su jefe no le hizo gracia su comentario – escuche, yo solo quiero saber dónde se encuentra Hermione y el niño.
-¡Exacto Potter! A eso me refería, tu amistad con la señorita Granger y tu enemistad con Malfoy van a intervenir en cómo vas a proceder y sinceramente no sé cómo demonios explicaré tantos golpes en el chico – Harry entornó los ojo al escuchar esto último.
-No te sorprendas Potter, así son las bienvenidas en Azkabán… no puedo hacer nada, ni modo que yo mismo denuncie a mis subordinados ¿verdad?
-Pues antes de que hagan ‘puré de papa Malfoy’, quisiera hablar con él, necesito saber qué va a suceder con Hermione y con el niño!
-En estos momentos lo están interrogando, no te preocupes…
-Pues espero que al menos lo dejen contestar. Muerto no me sirve de mucho ¿sabías eso?

*****

Blaise había sido llamado por el Señor Oscuro, así que, se dirigió hacia aquel lugar, estaba preocupado porque si Voldemort lo mandó a llamar no eran para buenas noticias, al menos no para él, así que no perdió tiempo y llegó lo antes posible, pero para su sorpresa aún no había nadie en la cabaña, así que  intuyó que los otros Mortífagos ya estarían en camino y entonces ahí estaba la verdadera pregunta: ¿los Mortífagos traerían a Draco y a Scorpius con ellos? Por el bien de todos, Blaise esperaba que no.
Sumido en sus pensamientos estaba que no se percató de que algunos Mortífagos llegaban al lugar, los observó detenidamente y se dio cuenta que los encapuchados llegaban con las manos vacías, sonrió con satisfacción, por suerte la máscara que llevaba en su rostro pudo disimular su semblante.
-Oye, tú – lo llamó Morseferth - ¿Quién eres? ¿Por qué el Señor Tenebroso no quiere que conozcamos tu identidad? – le preguntó Morseferth frustrado por tanto misterio en ese encapuchado desconocido.
-Sí él no les ha dicho aún, entonces no tengo por qué decírselos yo – les respondió desafiante Blaise, fingiendo muy bien su voz para no delatarse.
-No te hagas el interesante chico – intervino McKinnons  – yo creo que, el Señor Tenebroso tiene algo tuyo  o de lo contrario no estarías aquí.
-¡Tú qué sabes! – Espetó Zabini, temiendo que su identidad estuviera descubierta – son solo especulaciones suyas ¿o al caso están celosos que yo haya ocupado el lugar de Lucius Malfoy en lugar de alguno de ustedes?
Los tres Mortífagos gruñeron y estaban dispuestos a atacar a aquel ‘misterioso’ mortífago, pero Voldemort hizo acto de su presencia en esos momentos y el ambiente se tensó, pues el Lord recorrió con sus ojos rojos el lugar percatándose de lo obvio.
 -Alguien me podría decir ¡¿Por qué demonios el traidor y su hijo no están aquí?! – La voz del Señor Oscuro retumbó en el lugar haciendo temblar a sus seguidores - ¡Morseferth! – exigió.
-Mi señor, todo iba bien – trataba de excusarse vanamente el encapuchado – pero la sangre sucia estaba en el lugar y también…
-¿También? – lo invitó a seguir peligrosamente  Voldemort.
-Se unió Nott con él – confesó  complacido Morseferth.
Blaise entornó los ojos...
“¡No! Maldición, se supone que Theo no debió haber aparecido ahí, él debería de haber estado con Luna”
Pensó desesperadamente el moreno ¿ahora qué haría? No podría proteger a ambos chicos, no al mismo tiempo y para su desgracia, él tendría que ofrecer a uno de ellos, y sin duda sería Nott, pues Malfoy tenía que proteger a Scorpius.
-¡Vaya, vaya! Nuestra lista de traidores… cada vez aumenta… tengo que hacer algo, para que disminuya – Voldemort habló siseante – Pero  eso no responde a mi pregunta  ¿Qué pasó con el mocoso?
-La sangre sucia y el niño fueron trasladados a otro lugar, el traidor lo llamó… – pero el Lord lo interrumpió.
-Así que, se trasladaron… – decía analizando Voldemort y luego dirigiéndose a su mortífago misterioso le preguntó – dime ¿A dónde se trasladó Malfoy? – Blaise se tensó, pues él sabía a dónde se iría Draco, pero ¿lo diría? ¿Lo traicionaría nuevamente?
-Yo… - vaciló.
- Quieres que te recuerde… ¿lo que sucederá si me mientes? – siseó amenazante el Señor Oscuro.
-En el Refugio – murmuró apesadumbrado el moreno – Malfoy trasladó a su hijo al Refugio - “Lo siento Draco… pero mi familia también es importante” pensó Blaise.
-Muy bien chico – sonrió  triunfante Voldemort – ahora dime… cómo llegar hasta ahí…

*****

Hermione al principio no reconoció al chico, pero después lo observó detenidamente. Era un chico alto, de piel morena clara, cabellera castaña y de ojos color azul oscuro, sí recordaba haberlo visto en algún sitio.
-Soy Theodore Nott – se presentó el chico al mismo tiempo que dejaba libre los brazos de la chica.
-Sí, ya te recuerdo – decía Hermione alejándose lentamente del chico, mientras que una de sus manos se deslizaba discretamente a su espalda y cuando ya estaba a una distancia razonable del chico, lo amenazó con su varita - ¡no te muevas!
-Escucha Granger,  no tengo tiempo para tu ‘jueguitos’, Draco fue capturado por los aurores y no le queda mucho tiempo…
-Hay algo que no me cuadra ¿Qué haces aquí? ¿Por qué precisamente ahora apareces? – interrogaba la chica, ignorando completamente lo que le había dicho minutos atrás el ojiazul.
-Granger – gruñó Theo.
-¿Qué le hiciste a Malfoy?
-¡Nada! ¿Qué no escuchaste lo que te dije?  - el chico comenzó preguntarse de pronto, porque todos creían que él era el traidor – tenemos que salir de aquí, no creo que sea un lugar seguro, tenemos que llevar a Scorpius a otro lugar y…
-No te muevas o juro que te hechizo Nott.
-Bien, no me moveré, pero tú tienes que hacer algo, Draco está en Azkabán y…
-Si tanto te preocupas porque no vas sacarlo, yo aquí me quedare con el niño.
-Scorpius no estará a salvo aquí Granger, tenemos que llevarlo a otro lugar, hay un traidor entre nosotros y…
-¿Por qué tanto interés en Scorpius, Nott? – y de pronto a la chica se le vino una frase en su cabeza ‘Mi papá está hablando con el señor que es malo con los niños…’  y ¿si Nott era el ‘señor malo’?
-Porque Vold…
-¡Tío Theo! – gritó de repente el pequeño Scorpius que había despertado por tanto alboroto.
-¡Scorpius! – gritó aterrada la chica cuando el niño saltó por la cama sin previo aviso, lanzándose a los brazos de aquel chico, que en cuanto lo tuvo en sus brazos sonrió triunfante.

*****

-Oye… necesito hablar con Potter – se escuchó una voz muy débil a través de los barrotes de  aquella celda.
-Malfoy, en verdad eres masoquista ¿verdad? – Se burlaba Boot divertido – escucha, Potter no vendrá porque simplemente esta fuera del caso, ya te lo dije hace rato, pero creo que tantas ‘caricias’*  te hicieron olvidarlo – Malfoy solo lo fulminó con la mirada.
Era cierto, los malditos aurores lo habían golpeado en cuanto llegó a su celda, diciendo que era ‘su bienvenida’ y que lo iban a archivar en su expediente como  ‘el prisionero puso resistencia, por lo tanto tuvimos que calmarlo’. Después llegó otra tanda de golpizas en privado, pues al parecer, su caso lo iba a llevar a cabo Terry Boot y éste en su pequeño interrogatorio lo golpeó cuanta oportunidad le daba el mismo rubio.
-Por favor… - murmuró Draco ya sin siquiera preocuparse o detenerse a pensar si aún le quedaba un poco de dignidad.
-¿Cómo dijiste Malfoy? Lo siento no te escuché – Draco  bajó la mirada.
-Quisiera hablar con Potter, por favor…
-Nop, no me convences, además aun no me has dicho donde esta Granger, ni al niño que secuestraste.
-Se lo diré a Potter.
-Lo siento Malfoy, pero no estás para poner condiciones – y sin más que decir el chico se fue, no sin antes decir – por cierto, alguien tiene una cita contigo para un darte un  beso dentro de dos horas… - Draco entornó los ojos.
De pronto las piernas le fallaron, se dejó caer de rodillas y no pudo evitar el sollozar ¿Por qué demonios creyó que dejarse atrapar por  Potter sería buena idea?
“Scorpius”
Al menos tenía la esperanza de que Granger cuidara de su hijo o incluso Theo ¿pero en verdad lo cuidarían?
“¡Demonios!”
Pero no pudo ya controlarse, pues aquellas palabras retumbaban su cabeza a pesar de haber pasado ya seis años desde ese entonces...
“Draco Malfoy Black, queda absuelto de todos los cargos presentados en su contra, puesto que antes de que cayera el que-no-debe-ser-nombrado, usted y sus padres lucharon por nuestra causa, quedando así, al lado opuesto del  Señor Tenebroso. Sin embargo, si en algún momento futuro, se le ve relacionado de cualquier manera mínimamente con los últimos cuatro Mortífagos fugitivos, se le condenará al beso de dementor, sin siquiera tener un juicio previo”.

Beso de dementor…


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