martes, 20 de diciembre de 2011

Capitulo Dieciocho: El código flojera

Cómo llegar a tu corazón



Capitulo Dieciocho: El código flojera


Theo estaba frente  a la cama de su padre, había llegado al hospital el día anterior y lo que le informaron de la salud de su padre no fue muy tranquilizadora. Sí aun lo recordaba…

Theo había llegado corriendo hasta la habitación, al entrar se encontró con su padre inconsciente rodeado de varias maquinas extrañas conectadas a su cuerpo, la impresión fue demasiado para él, así que, no pudo reprimir algunas lágrimas.
-¿Eres pariente de Albert Nott? – le preguntó un señor que estaba ahí en la habitación y por estar atento a su padre no se percató de él y al juzgarlo por cómo iba vestido, llegó a la conclusión  que era el medimago encargado de la salud de su padre.
-Es mi padre – le respondió.
-Acompáñame por favor – le pidió el medimago.
Theo siguió hasta donde creyó que era el despacho del medimago, el cual lo invitó a pasar, al entrar el Slytherin se percató que ya estaba ocupado el lugar por dos personas más, los aurores que habían ido por él a Hogwarts: Francis Morseferth*  y Jonh Dawlish*.
-Siéntate por favor – le dijo el medimago, el chico obedeció – soy el medimago responsable del señor Albert Nott, Augustus Pye*, entonces tú dices ser el joven Theodore Nott, el hijo del paciente.
-Así es ¿Qué le sucedió a mi padre? ¿Desde cuándo esta así? – preguntó  con voz desesperada el chico.
-Tú debes de saberlo – dijo  el auror Francis Morseferth, con un tono autoritario.
-¿Yo? – preguntó  perplejo Theo.
-Claro, porque el Señor Nott fue visto por última vez contigo – le  espetó el segundo auror, llamado Jonh Dawlish.
 - Así que, lo sea que le hayas hecho así lo dejó.
-¡Yo no le haría nada a mi padre! – reclamó  Theo levantándose de la silla.
-¡Silencio! – ordenó el auror Morseferth y en dos zancadas ya estaba frente al chico al cual comenzó a esculcarlo, aunque Theo hacía lo posible para evitar lo que creía que estaba haciendo ese señor – me  quedaré con esto – le  dijo el auror  mientras le mostraba su varita recién arrebatada – tenemos  que estudiar los últimos hechizos que hiciste en los últimos cinco meses y medio – antes  de que Theo reclamará o hiciera algo por recuperar su varita el auror ya se la había entregado a su compañero Dawlish y éste ya había salido del despacho.
-¿Pero…?
-Escuche joven Nott – le  habló el medimago Pye  con tono grave – lo  que sea que haya pasado entre su padre y usted dígalo de una vez, su vida corre peligro.
-¡Yo no le hice nada! – dijo Theo con impotencia ¿por qué demonios no le creían? El medimago suspiró con desconfianza.
-Bien. Tu padre ha estado inconsciente desde diciembre, cuando lo trajeron aquí los aurores estaba muy alterado, desvariaba  y decía la misma palabra una y otra vez, pero luego entró en shock,  para luego caer en un sueño profundo, desde esa vez no ha despertado.
-¿Pero lo hará cierto? Él podrá  despertarse ¿no? – preguntó  esperanzado el Slytherin.
-Si no nos dices que le hiciste tardaremos en buscar una cura.
-¡Qué no le hice nada!
-Como sea, no lo sabemos, solo hay que esperar.
-Y… ¿Qué era lo que repetía una y otra vez antes de quedar, así?
-¿No lo sabes? ¿En serio? – le preguntó burlón el auror.
-No – le  dijo desafiante Theo ¿Qué demonios traía con él ese auror?
-El señor Nott, repetía una y otra vez “Theo” - el chico palideció al escuchar esto ¿Qué le había ocurrido a su padre? -  por eso comprenderás que estarás bajo vigilancia por los aurores, el auror Morseferth  es el que estará el mayor tiempo contigo, al menos,  hasta que tu padre despierte, si es que despierta…

Sí aunque suene ridículo así estaban las cosas, lo culpaban de lo ocurrido a su padre, tenía un auror para vigilarlo y encima de todo aún no le regresaban su varita y a cómo iban las cosas dudaba mucho que se la regresaran pronto.
Observó a su padre inerte ahí, inconsciente. Eso dolía, no sabía quién le había dañado.

“¿qué te ocurrió papá?”

Theo no se imaginaba a alguien que le pudiera hacer algo ¿Qué si tenían enemigos? Uff a montones, sobre todo aquellos que alguna vez siguieron a un mago oscuro hace mucho tiempo (que por fortuna aquí no regresa y ni regresará) por eso los aurores sentían cierta hostilidad hacia ellos; pero los enemigos más recientes eran aquellos que no aceptaban que ellos no siguieran tan plenamente con la burocracia regida desde hace tiempo.
Theo dejó salir un suspiro de tristeza y decidió despejarse un rato, así que se levantó y en cuanto lo hizo el auror-vigilante lo imitó dispuesto a seguirlo no sin antes decirle:
-No hagas nada estúpido, mocoso – esto último se aseguró en decirlo con cierta malicia.
Theo solo lo fulminó con la mira ¡cielos! ya odiaba  a ese tipo, salió del cuarto y en cuanto tuvo un pie fuera escuchó unas voces muy conocidas…
-¡Theo! – fue Blaise el que lo llamó y el castaño pudo visualizar una gran sonrisa caracterizada por él, pues se sintió por primera vez, después de esas terribles treinta horas de vigilancia extrema, protegido, seguro con gente de confianza.
-¿Estás bien? – preguntó Draco, aunque sabía de ante mano que la pregunta estaba de más, pues observó a su castaño amigo con unas ligeras ojeras, el cabello un poco alborotado (dudaba mucho que su amigo quisiera copiar el luck de su novio) y un poco pálido.
-Sí – le contestó al final aunque sus amigos no estuvieron muy convencidos.
-¿Cómo está tu padre? – preguntó  Blaise - ¿qué le pasó?
-Sí ¿Por qué no le cuentas a tus amigos lo que le ocurrió a tu padre? – le  animaba burlonamente el auror Francis Morseferth.
Los dos Slytherin recién llegados se sobresaltaron por la presencia del auror, pues, por lo preocupados que estaban con su amigo no habían notado su presencia.
-¿Quién es él? – preguntó  de repente Draco, cuando el auror retrocedió unos pasos para reunirse con el otro auror  que al parecer le estaba dando algunas indicaciones.
-Mi nuevo guardaespaldas – dijo Theo mientras se rascaba la nariz distraídamente; Blaise entornó los ojos y Draco tragó saliva.
-Solo veníamos a saber cómo estabas, pero parece que estás bien
-Claro – dijo Theo de manera seria.
-¿Nos  escribimos? – preguntó  cauteloso Draco, como queriendo confirmar algo.
-No lo creo, me da  flojera escribir – le dijo Theo encogiéndose de hombros; Blaise comenzó a fulminarlo con la mirada, pero luego la desvió hacia el auror.
-Si te da flojera escribir ¿Qué tal un vociferador? – propuso  Draco tratando de sonar lo más calmado posible.
-Tu padre luego piensa mal – dijo Theo sonriente como recordando algo, aunque su sonrisa definitivamente era triste… y Blaise parecía que en cualquier momento se le echaría encima a aquel auror.
-No lo creo – dijo  Draco aunque su voz sonó más a preocupación.
-Pero Blaise puede escribir en mi lugar – le  dijo más animado, haciendo que el chico despegara por primera vez su mirada del auror y pusiera una cara de interrogación e iba preguntar ¿cómo? Pero…
-¡Tú!  Ven conmigo – le  llamó el auror  Francis mientras agarraba a Theo del brazo, sin importarle si le hacía daño o no, y menos si estaba platicando con sus amigos todavía.
-¡Oiga! – reclamó Blaise, pero el segundo  auror, Jonh Dawlish, se interpuso en su camino.
-Es mejor que se vayan de aquí, el joven Nott no va a regresar pronto.
Draco jaló a Blaise hasta un pasillo alejado de ahí, no sin antes fulminar con la mirada a aquel sujeto.
-Theo está siendo vigilado – dijo  secamente Blaise cuando llegaron al pasillo vacio – usó  el Código Flojera.
-Lo sé Blaise – le  contestó Malfoy – por  algo dijo guardaespaldas  y  no lo creo me da flojera escribir, que en nuestro código significa auror  y  no lo creo, me están vigilando respectivamente. Pero ¿Por qué lo están vigilando?
-Crees que alguien este tras él, pero ¿Por qué? O ¿para qué? Es decir nuestras familias han tenido atentados por nuestras riquezas y esas cosas pero…- Blaise hizo un gesto como de analizando la situación – haber recapitulemos ¿Qué más nos dijo?
-Pues le dije nos escribimos que en realidad es puedes informamos.
-Sí,  y el dijo lo de no creo me da flojera escribir.
-Luego le pregunté  qué tal un vociferador que significa que tal tu elfo doméstico.
-Él respondió tu padre luego piensa mal es decir el ministerio lo tiene – continuaba  Blaise.
-¿Pero por qué? ¿Crees que el ministerio  sospeche del elfo doméstico? – preguntó  confundido Draco – tengo entendido que los elfos domésticos no puede hacerle nada a sus amos.
-No lo sé – dejó salir Blaise preocupado y después con una sonrisa agregó - no puedo creer que Theo haya recurrido al código.
-Sí, yo también eso lo inventamos  hace años,  y solo lo usábamos mientras jugábamos, es decir, no era algo que pensábamos usar en la vida diaria.
-Lo que no entiendo es lo que quiso decir con eso de Blaise puede escribir en mi lugar,  sé que escribir significa informar ¿pero cómo serpientes haré eso?
-No tengo idea.  A veces el cerebro de Theo va a mil por hora que el de nosotros.
Pero en esos momentos Draco vio la respuesta ante sus ojos. Literalmente. Pues a lo lejos pudo visualizar a Neville que salía del elevador y al parecer iba a visitar a alguien.
-¡Claro! – Exclamó  de repente Draco – ahora vuelvo Blaise.
-¿Qué? ¿A dónde vas? – le gritó,  pero Draco ya casi daba vuelta en un pasillo, así que solo le dijo:
-Tengo una idea ¡te  veo en un momento!
Draco iba a pasos apresurados mientras su cerebro ya trabajaba a mil por hora:

“Theo en verdad me sorprendes con tus ideas ¿Cómo  pudiste pensar en todo eso en tan poco tiempo? Blaise puede investigar, claro,  ya que nuestro amigo es novio de Weasley, el cual es amigo de Longbottom  que a la vez tiene a sus padres internados, Weasley debe de saber sobre los padres de Longbottom y por lo tanto se lo pudo haber dicho a Blaise, aunque claro, Theo no sabe lo de la estúpida apuesta, pero eso no deja que el pelirrojo le haya dicho algo a Blaise, aunque claro, tampoco Theo sabe que Longbottom no le gusta hablar mucho de sus padres, pero aun así… (Visualizó una sonrisa) Theo y sus misteriosos planes que solo Blaise y yo podemos descifrar si tenemos la respuesta en nuestras propias narices”.

Draco llegó hasta la sala donde se supone que encontraría al Gryffindor y sí, ahí estaba, lo pudo visualizar en una esquina con dos personas, aunque ellas no estuvieran muy conscientes de la presencia del chico.
“Esos deben ser sus padres”
Pensó Draco y nuevamente esa sensación que había estado evitando en los ultimaos días lo volvió a invadir ¡maldición!  No  podía seguir ocultándolo pues  ya se había planteado esa idea hace días atrás pero aun estaba en la fase de negación, por supuesto ¿Quién es su sano juicio admitiría que estaba enamorado de un chico? Y no cualquier chico si no de ¡Longbottom!  Aunque  debía de admitir que el chico tenía lo suyo. Y verlo ahí con sus padres, se veía tan enternecedora esa escena ¿enternecedora?
Mientras que Draco se recriminaba si el atolondrado Gryffindor se veía tierno o no, Neville estaba recibiendo un regalo por parte de su madre, aunque en realidad era un recorte de un periódico.
-Gracias mamá – le  dijo Neville.
-¡Hola!  ¿Vienes  a visitar a alguien? – Neville escuchó a la medimaga encargada del lugar preguntarle a alguien.
Draco salió de su pequeña discusión entre él mismo, cuando la medimaga le preguntó, aunque…

“¡Por Merlín! ¿Cómo  se le ocurre gritar a esa medimaga justo en estos momentos? Si solo estoy  a tres pasos de ella ¿Por qué demonios gritó? Suerte y con sus gritos se enteran en Hogwarts”

-No – le contestó Draco lo más bajo posible, temía que lo escucharan las otras personas, aunque en realidad era que lo escuchara Neville.
-Entonces ¿qué haces aquí? – volvió a preguntar la medimaga en un tono parecido al anterior – aquí solo puedes encontrar a pacientes con…
-Me perdí ¿está bien? – le contestó Draco con un tono más alto, esperando a que el Gryffindor no lo escuchara, porque si lo hacia se daría cuenta que lo siguió ¿no?
-Bien, pero no era necesario gritar – le dijo la medimaga retirándose enojada.

“¡Gritar!  Si  ella era la que estaba gritando”

-¿Draco?
-Longbottom – murmuró  el rubio sintiéndose estúpido ¿Por qué demonios se comportaba así? Se supone que el atolondrado era el chico que tenía enfrente, no él - ¿Ella es tu madre? – el  rubio le preguntó cuando la Señora Longbottom llegó con ellos y le daba un recorte de periódico a él.
-Sí – Neville  se agachó un poco apenado pero quiso disimularlo.
-Gracias, Señora Longbottom – le agradeció antes de que la señora se fuera nuevamente a la esquina - ¿y por qué lo dices así? Es tu madre ¡Por Merlín! Deberías  sentirte orgulloso, tus padres lucharon con honor y valentía para dejarte en un mundo con menos peligros y mas felicidad – Neville  abrió los ojos como platos y su mirada se cruzó con la plateada de Draco, en la cual sin duda había mucha sinceridad – es  una desgracia lo que les ocurrió pero eso no significa que valgan menos - terminó de decirle el Slytherin, aunque se sintió mal por gritarle, pero era mejor así, ese Gryffindor  no tendría que estar andando por la vida lamentándose o sintiéndose  mal por todo y menos por lo sucedido con sus padres.
-Es verdad, gracias Draco – le  dijo un poco sonrojado.
-De nada – le  dijo  secamente, y un silencio embarazoso los envolvió, hasta que Neville lo rompió.
-¿Por qué le dijiste a la medimaga que te perdiste? – preguntó  al recordar aquello y ahora el que se sonrojó fue el heredero de la fortuna Malfoy.
-Porque… así fue… - mintió ¿Cómo demonios fue a que llegó hasta esta situación?
-Claro, ibas a visitar al Señor Nott ¿verdad?
-Emh, sí. Longbottom ¿tú sabes algo sobre lo que le ocurrió?
-No mucho, pero los medimagos rumorean mucho, no son muy discretos a decir verdad, hasta han hecho apuestas sobre las teorías que tienen.
-¿Qué? ¿cuáles son los rumores?
-Pues, al parecer el señor Nott llegó aquí después de navidad y desde entonces no ha despertado.
-¡¿Desde navidad?!  Pero… - en la mente del Slytherin fueron llegando varios recuerdos de los cuales Theo siempre mencionaba que no tenía noticia de su padre después del día de navidad.
-Bueno, eso no es lo más grave que se rumorea.
-¿Hay más? – preguntó  angustiado.
-Dicen que, bueno creen que el culpable de lo que le ocurrió al Señor Nott es Theo… - Draco palideció al escuchar semejante cosa – de  ahí lo de las apuestas.
-¡¿Qué?!  Eso  es una gran e irremediable mentira – dijo  enfadando – Theo  jamás haría eso y menos a su padre, además todo el tiempo ha estado preocupado por él y…
-Eso es lo que opinan los aurores y los medimagos – se  apresuró aclarar Neville.
-Esos imbéciles, por eso lo están vigilando, cuando Blaise ¡Blaise! – de pronto Draco se acordó que había dejado a su moreno amigo en aquel pasillo – me  tengo que ir ¡gracias por todo Longbottom! – Draco salió disparado hacia la salida en busca de su amigo italiano.
Cuando llegó al pasillo, Blaise estaba sentado en el piso escudriñándose el cerebro, todavía tratando de descifrar lo que Theo les había dicho.
-¡Blaise! – llamó  Draco – ya  sé lo que sucede…
-¡Ah!  Ahí  estas. Mira ya casi me salen raíces – le dijo taladrándolo con la mirada y Draco solo le sonrió ante el comentario - ¿y bien? ¿Qué es lo que sucede?
Draco le contó todo lo que le dijo Neville, obviamente no le dijo cómo fue que obtuvo tal información, pues su amigo italiano no era precisamente bueno guardando secretos, no lo hacía con mala intención, pero a veces solía hablar de mas, y pues Draco no quería que el Gryffindor dejara de confiar en él por haber dicho algo de él con alguien más.

*****

Blaise llegó a su casa, aún no podía creer todo lo que le había contado Malfoy sobre el asunto del padre de Theo, se habían retirado del hospital para investigar más y hacer todo lo posible para ayudar a Theo.
“¿Pero cómo?”
Si esa era una muy buena pregunta, se dejó caer en su suave cama boca-arriba llevándose las manos tras la nuca, cuando escuchó unos pasos acercarse a su cuarto y luego unos golpes suaves en su puerta.
-Blaise, hijo ¿podemos pasar? – esa  era la voz de su madre.
-Adelante madre – le  respondió Blaise, el cual presentía que algo no iba bien y lo confirmó cuando al entrar su madre, también lo hacia su padre. Definitivamente algo no iba bien.
-Hijo, quiero hablarte de algo muy importante.
-¿Qué es padre? – preguntó  Blaise un poco inquieto, al ver el semblante serio de su padre, el cual suspiró y le dijo:
-Es sobre el Pacto Pureblood.  



Aclaraciones:
* Augustus Pye: de acuerdo a lo que busqué es un aprendiz de sanador en San Mungo… pero aquí es el encargado del Sr. Nott =)
* Jonh Dawlish: Es un auror que sale en el quinto libro… y aquí es malooo jejejej
* Francis Morseferth: También es un auror… si han leído antes este nombre… posiblemente sea en mí otro fic llamado Obsesión, es mi primer original  =) jejej pero aquí solo va a salir en estos capis brevemente =)


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3 comentarios:

  1. con solo leer ese nombre pense "genial ahora va a salir este" (aclaraciones francis morseferth)
    aunque ya dijiste que era por un tiempo breve
    creo que lo que le paso al señor nott tiene que ver con el pacto o no(?)
    Att:Taeko-kun
    (sigo sacando conclusiones con cada capitulo jejeje)

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  2. Hola, Hola =)

    XD
    Normalmente reciclo los nombres de mis personajes Original, en este caso Francis Morseferth sale de villano en los de Harry Potter, ¿has notado que tambien sale en el de 'Los cinco elementos'? XD

    Seee, solo sale en otro capitulo más creo :S
    Ohhh ¿mi suegro? Emh, digo ¿El señor Nott? XD jejje pues... algo hay de eso n.n
    Besitos
    PISLIB n_n

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  3. si tambien note que sale como uno de los 3 mortifagos jeje
    Att:Taeko-kun

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