lunes, 19 de diciembre de 2011

Capitulo Dieciséis: Nuevas oportunidades



Cómo llegar a tu corazón.





Capitulo Dieciséis: Nuevas oportunidades




Te espero en el árbol que esta frente al lago después del descanso.

Hermione

P.d.: No te preocupes solo quiero hablar.


Ron seguía leyendo la nota mientras se dirigía al dichoso árbol, aunque iba lo más lento posible, no vaya ser la de malas y Hermione haya cambiado de opinión y quiera hechizarlo.
-¡Hola Ron! – lo saludó Harry - ¿También te citó Hermione?
-Sí – contestó  aliviado el pelirrojo, al menos no sería el único al que hechizarían ese día - ¿de qué quiere hablar con nosotros? – le  preguntó Ron haciéndose el desentendido.
-¡Hola chicos! – saludó la castaña que acababa de llegar al lugar, con una gran sonrisa.
-Hola Hermione – saludaron a coro los chicos.
-Bien, les  quiero decir algo importante.  He tomado una decisión – y dirigiéndose a Ron le dijo – Ron, acepto tu relación con Blaise Zabini.
-Hermione…
-De verdad Ron, si esa es tu decisión yo la respeto, en serio… y en verdad te deseo felicidad.
-Gracias Hermione – le  dijo sinceramente el pelirrojo y la abrazó muy aliviado – de verdad me alegra mucho que aceptes mi relación con Blaise – le dijo soltándose del abrazo y la castaña se dirigió a su amigo ojiverde.
-Harry, lamento haberme puesto pesada contigo, tú no tenías la culpa de nada.
-Ya quedó olvidado – le  dijo el ojiverde sonriendo.
-Me da gusto estar con ustedes nuevamente ¡Ya los extrañaba! – exclamaba la castaña a la vez que los abrazaba y comenzaba a echarles agua del lago.
El trío comenzó a reír sin razón alguna, a la vez que los chicos comenzaban a contra-atacar también chapoteando a la chica. Definitivamente Harry extrañaba esas situaciones, pero su risa se le borró por unos segundos cuando una vocecita en su cabeza resonó:

“De hecho Harry, te lo dice con el que cuyos amigos han hecho las paces después de casi tres años, por eso te digo que ustedes volverán a hacer amigos como siempre, los amigos siempre tiene las puertas abiertas de su corazón para ti, sin importar lo que hayas hecho.”

“Tiene las puertas abiertas de su corazón para ti, sin importar lo que hayas hecho

Harry esperaba que Theo  tuviera aunque sea una ventana entreabierta de su corazón para el amor que le tenía hacia él. Sí, sabía que lo de Boot iba ser difícil de explicar, pero esperaba que Theo, su chico Slytherin, comprendiera.
-Harry, estoy segura que él entenderá – le susurró Hermione al oído sacándolo de su ensimismamiento, pues al parecer había interpretado su seriedad, el ojiverde le sonrió esperando que la chica no se equivocara, pero antes de hablar con el Slytherin tenía que hablar con alguien más y arreglar las cosas…

*****

Por fin Draco ya se había tranquilizado, se sentía el más estúpido ¿cómo pudo haberse dejado llevar por sus emociones? ¡Por Salazar! Él es un Malfoy y los Malfoy jamás se dejan llevar por sus sentimientos, su padre mismo se lo recordaba a diario, su padre, estúpida burocracia que lo regía.
Draco suspiró con serenidad, se sentía tan aliviado, tan descargado, sin un peso encima que lo turbara…
Se  había vuelto a sentar en el suelo, pues Longbottom había ido a buscar quien sabe qué cosa y se alegraba, porque por alguna extraña razón cada vez que lo veía sentía cosas extrañas dentro de él. Como un cosquilleo en su estomago, algo extraño en su pecho, y sin contar que aún seguía pensando que la piel de aquel chico es suave.

“¿Qué demonios me ocurre?”

-Hola Malfoy ¿ya te sientes mejor? – regresó el Gryffindor y se sentó a un lado de él.
-Sí, gracias – murmuró con un ligero rojo en las mejillas, era extraña esa sensación, aunque no tanto, ya que, tenía tiempo que la venia sintiendo, pero no le daba importancia, pues solía ser muy, muy leve, lo extraño era que, ahora pareciera como si solo hubiera esperado a que él dejara salir todas esas frustraciones para que solo quedara ese sentir, que de alguna manera le daba alivio a su alma, tranquilidad, paz…
-Dra… emh Malfoy…
-Puedes llamarme Draco, Longbottom. Total  no es la primera vez que me llamas así.
-¿Qué? – preguntó Neville entornando los ojos y un poco asustado ¿Cuándo lo llamó así, que no se dio cuenta? Y Draco sonrió nuevamente le gustaba ver así a aquel chico, le gustaba ver los gestos, los sonrojos, oír los balbuceos. Y eso le comenzó asustar.
Draco se levantó y desapareció esa sonrisa de inmediato.
-Me tengo que ir Longbottom – le  dijo en un tono serio – sé  que dije que te ayudaría con pociones pero…
-No te preocupes Draco – le  respondió el moreno y el Slytherin entornó los ojos.
“Demonios me llamó Draco y eso, me ¿agradó?”
-Lo dejaremos para mañana después del descanso ¿está bien?
-De acuerdo.
Y sin esperar más despedidas, Draco salió lo más pronto posible del lugar, con un torbellino de dudas, que esperaban no fueran ciertas, porque eso le asustaba.
En cambio Neville sonreía. ¡Vaya!  La oportunidad: una en un millón la estaba aprovechando. Ya había conseguido que su rubio Slytherin  le permitiera llamarlo por su nombre y eso era ventaja, pero ahora el reto es: cómo mantener esa oportunidad, pues con un movimiento en falso todo se esfumaría.

*****

Theo estaba en la biblioteca haciendo los deberes de la clase de Encantamientos, pero no se podía concentrar, había leído el mismo renglón como ¿cincuenta veces? Pero no le entendía, o mejor dicho no le prestaba atención, y esta vez no era por su amado ojiverde, era por su padre, no tenía noticias de él desde el día después de navidad y eso sinceramente le estaba preocupando, se había visto tentado hasta de escaparse de Hogwarts para ir a  buscarlo en la mansión Nott, pero, muy claramente le había dicho su padre:

-Theo prométeme que por nada del mundo, vayas a salir de Hogwarts, no le digas a nadie en dónde estás al menos hasta que yo te avise ¿de acuerdo? Lo siento hijo, pero ni a tus amigos les puedes avisar, sé que recién se comenzaron hablar de nuevo, pero es mejor no arriesgarse…

“¿Arriesgarse a qué?”

Pensó Theo, pero antes de que él mismo construyera sus propias hipótesis, unas manos taparon sus ojos.
-¿Quién soy? – le  dijo una voz que Theo supo reconocer al instante y la dueña de la voz se sentó frente a él.
-Hola, Luna – le  saludó el castaño mientras agarraba un libro de un estante que estaba cerca de él.
-¿Ya no estás molesto porque le dije a Harry que tú también le gustabas?
-Que hiciste ¡¿qué?! – preguntó Theo soltando sin querer el libro.
-¿No te lo dije? ¿Entonces por qué estas enojado?
-No estoy enojado Luna – le  aclaró Theo recogiendo el libro — ¿qué fue exactamente lo que le dijiste a Harry?
-Solo que a ti también te gusta – dijo la Ravenclaw encogiéndose de hombros – y que te sentiste mal porque él invitó a Boot  a salir – Theo entornó los ojos – y también le aclaré que tu y yo no somos novios – el Slytherin se puso colorado ¿entonces Harry…? – Sí, él también pensaba que somos novios, pero ya se lo aclaré, además le dije que tu sabias que él jamás llegaría a pensar eso – Theo cada vez sentía pánico, Luna podría ser peor que Blaise en cuanto a guardar secretos - ¡Ah! y que tú también puedes ver a los Thestrals ¿sabías que Harry se saltó pociones porque pensó que tu estarías conmigo? – le preguntó pero el chico Nott ya tenía rato que no la escuchaba.
-¡Por Salazar, Luna! ¿Hay algo más que no le hayas dicho de mí?
-Creo que tu también le gustas – dijo  la chica ignorando la pregunta del moreno.
-No le gusto Luna, porque todo eso que se supone que Harry siente por mi fue, por un plan de Draco.
-¿En serio?
-Sí…- dijo triste el chico
-¿Hablas de ese plan donde se supone que todos nos burlaríamos de Harry porque le gustaba Malfoy el año pasado?
-Sí – confirmó Nott con pesar.
-Y si te digo que eso no influyó en nada ¿me creerías?
-¿Qué quieres decirme?
-Pues, que tú le gustaste a Harry desde antes de que le gustara Malfoy, de hecho nunca le gustó Malfoy, fue un mal entendido y Harry simplemente no quiso aclararlo- le dijo sonriente la chica y se fue de la biblioteca dejando a un Theo sin duda dubitativo ¿eso era cierto? O ¿era otra de las ideas raras de Luna para hacerlo sentir mejor?


*****

En cuanto se levantaron lo primero que hicieron tanto Harry como Ron,  fue en busca de Neville en su cama, tenían que disculparse con él, después de todo Neville no tenía la culpa de quién le gustaba, después de hablar con Hermione, eso les quedó muy en claro, incluso a Harry todavía le resonaban las palabras de su amiga y de cierto Slytherin, en su cabeza.

“Si esa es tu decisión yo la respeto”

Es verdad, no podrían llamarlo traidor, porque en tal caso Ron y él lo traicionaron primero por haber puesto los ojos en los Slytherin, sin importar si había alguien más que les haya gustado antes que a ellos.

“Los amigos siempre tienen las puertas abiertas de su corazón para ti, sin importar lo que hayas hecho

O hayas dicho, en este caso y en verdad esperaban que eso fuera cierto.
Neville cuando salió de la ducha se encontró con cara de pocos amigos a aquellos dos chicos, así que prefirió mejor ignorarlos no quería complicar más las cosas, cuando estaba a punto de salir de la habitación Harry lo llamó.
-Neville, discúlpame, no era mi intención decirte esas cosas.
-Sí, a mi también perdóname Neville – comenzó Ron – yo tampoco quería llamarte traidor.
-No hay problemas chicos, gracias – les  respondió un Neville sonriente, sin duda todo mejoraría de ahora en adelante.
-Bien, pues vamos a desayunar ¿no? – apremió Ron – tengo  ganas de unos postres de calabaza.
Los tres chicos salieron sonrientes, dirigiéndose al gran comedor
-Por cierto Neville ¿necesitas ayuda para pociones?
-No, ya me están ayudando, gracias – dijo  Neville sonrojándose.
-¡Postres de calabaza! – de pronto gritó Ron y dejaron el tema en paz.

*****

Snape estaba sentado en su escritorio como siempre, solo con la diferencia de que su ahijado estaba de un lado a otro caminado en su despacho, algo iba a decirle y el mayor sospechaba algo, pero esperó a que su mismo ahijado hablara.
-Padrino, quisiera pedirte un favor – dijo  después de varios minutos y sentándose frente a él.
-Solo  pídelo Draco, sabes que siempre te ayudaré si es algo que esté en mis manos, claro.
-Pues esto que te voy a pedir, definitivamente esta en tus manos.
-Dime ¿qué es? Si es sobre el Pacto aún estoy en eso.
-No, no es sobre el Pacto. Es sobre… - al Slytherin le palpitaba el corazón demasiado rápido ¿desde cuándo le tenía miedo a su padrino?
-¿Sí?
-Es sobre…
-Draco – lo  llamó más serio Snape y Draco solo suspiró con resignación.
-Es sobre Longbottom – soltó, Snape enarcó una ceja.
-¿Qué hay con él?
-Cómo que ¿Qué hay con él? – Le repitió imitando su voz – lo expulsaste de tu clase hace tres días.
-¿Y?
-Quiero que lo dejes entrar de nuevo a clases.
-No lo sé ¿ya puede preparar pociones sin explotar nada?
-Sí – le dijo muy seguro Draco y Snape volvió a enarcar una ceja.
-¿Sí?
-Sí padrino, y ya deja de verme así ¿quieres? Yo le he estado ayudando y ya prepara pociones sin explotar nada.
-¿En serio?
-Sí, te lo dije la vez pasada, solo no lo critiques más, que eso solo lo distrae y lo pone nervioso.
-¿Qué yo lo pongo nervioso? – dijo divertido Snape, pero al ver a su ahijado mirándolo con enojo, cambió su semblante – está bien, lo pondré a prueba dentro de dos días, si no explota la poción, lo dejaré presentar el examen final – y lo que vio Snape enseguida lo reconfortó en demasía, pues su ahijado le sonreía, sin duda estaba feliz, pero también comprendía que debería estar asustado, solo que frente a él, lo disimulaba muy bien.
-¡Gracias padrino! Le avisaré – Draco salió del despacho satisfecho muy satisfecho por su gran paso, pues creía que resultaría más difícil hacer entrar en razón a su padrino.   
Snape vio salir a su ahijado ¿Cuándo fue la última vez que lo vio así de feliz? En realidad eran muy pocas veces, sino es que escasas. Definitivamente haría de todo para romper el estúpido Pacto y persuadir a Lucius Malfoy, sí sería difícil, todo un reto, pero para su suerte a él le gustaban los retos.

*****

Habían ya transcurrido una semana desde que Harry descubrió el verdadero motivo del por qué Theo se la pasaba con Luna, el Gryffindor  quería hablar con él, pero el chico ahora solía estar acompañado por Malfoy y Zabini, eso le fastidiaba un poco. Pero le alegraba saber que por lo menos el castaño sí tenía amigos.
Como sea, ya tenía un plan en mente, iba por los pasillos mientras observaba el mapa del merodeador y sujetaba con fuerza su varita con la otra mano, en dicho mapa pudo distinguir tres puntitos con sus respectivos  letreritos: Draco Malfoy, Blaise Zabini y Theodore Nott, los cuales estaban en la sala común de Slytherin, pero pronto saldrían, pues faltaban diez minutos para el desayuno.
Se plantó en la entrada de Slytherin y buscó un lugar donde ocultarse y a la vez poder ver cuando esos chicos salieran para irse al Gran Comedor; así que se ocultó detrás de una estatua cercana, ya habían transcurrido varios minutos y los chicos seguían sin salir, ya faltaban cinco escasos minutos para el desayuno….tres… dos… uno…  ¿Qué no pensaban desayunar ese día?
Harry escuchó voces y ahí estaban, bueno solo Zabini y Malfoy, los cuales parecían algo entretenidos en una divertida (al menos para Malfoy) plática.
-¡Vamos que los dulces de calabaza se terminan! – presionaba Blaise algo angustiado.
-¿Desde cuándo te gustan? – Preguntó curioso Draco.
-Desde siempre – gruñó  Zabini.
-¿En serio? Antes los odiabas – y entre cerrando los ojos Draco añadió – déjame adivinar  tu lindo pelirrojo te los recomendó – Blaise solo bufó como de enfado y mejor preguntó evitando el tema:
-¿Dónde demonios esta Theo?
Eso mismo quería saber Harry y se alegraba que Zabini hubiera preguntado, envió una mirada al mapa y encontró el puntito de Theo todavía en la sala común, pero estaba acompañado con otro punto: Daphne Greengrass, de pronto Harry sintió algo extraño en el estomago, esperaba que lo que estuviera pensando no fuera cierto, el león estaba tan centrado en el puntito de la chica que no se percató de…
-¡Ya era hora Theo! – le gritó Blaise – vamos que Crabbe y Goyle podrían arrasar con los dulces de calabaza – el chico Nott solo frunció el ceño.
-¿Los dulces de calabaza? – preguntó confundido pues sabía que su amigo en un tiempo los odiaba.
-Ya sabes su lindo pelirrojo – Theo sonrió ante el comentario de Draco y la mirada fulminante que le enviaba Blaise al rubio, cuando de pronto sintió rasgarse su mochila para luego caer y esparcir todas sus cosas al piso.
-¡¡NOOO!! – gritó  Blaise por reflejo.


Harry estaba tan centrado en el punto de la chica que no se había percatado que el Slytherin  ya había salido del lugar hasta que escuchó reclamarle Zabini, así que, cuando el trío plateado emprendió su camino al Gran Comedor, Harry con su varita murmuró un diffindo hacia la mochila de Theo, pues eso lo retrasaría y él podría hablar a solas con el chico después de todo, al menos que sus amigos recién reconciliados quisieran quedarse, esperaba que eso no sucediera.
-¡¡NOOO!! – gritó Blaise por reflejo – los dulces de calabaza – dejó  salir en un murmullo.
Draco solo rodó los ojos y se agachó para ayudar a su amigo castaño, que ya estaba recogiendo sus cosas.
-No es necesario Draco. Tú y Blaise pueden irse a desayunar, yo los alcanzaré  en un momento – le propuso Theo.
-¡¿En serio?! – preguntó Blaise sonriente con ojos de borreguito - ¿no te enojas verdad?
-No, vayan – les dijo un Theo sonriente.
-¡Gracias Theo!  ¡Por eso te amo! – le dijo Blaise demasiado efusivo, se agachó, le tomó su cara entre sus mano y se acercó demasiado al rostro del castaño, éste entornó lo ojos, solo por un segundo porque luego los cerró fuertemente al creer lo que su amigo estaba a punto de hacer… y no fue el único Harry también se había quedado como estatua.
Blaise acercó sus labios pero los llevó directo a la frente de su amigo (no pensaba serle infiel a su lindo pelirrojo por más apuesta que llevara con Draco) y le murmuró otro gracias, se incorporó y se llevó a Draco casi arrastrando pues también el rubio había quedado como piedra por la reacción del moreno.
Theo había abierto los ojos en el momento en que sintió que Blaise había tocado su frente, ya que lo vio alejarse dejó salir el aire comprimido que tenía en los pulmones desde hace rato.
-¡Por Salazar Blaise! – solo murmuró y comenzó a reunir todas sus cosas nuevamente cuando escuchó una voz atrás de él.
-¿Necesitas ayuda Slytherin? – y Theo sonrió al reconocer la voz y cuando encaró a su ayudante descubrió a su amado ojiverde frente a él recogiendo sus cosas también.
-Gracias – le dijo una vez recuperadas sus cosas del suelo e incorporados los dos.
-Theo, quisiera hablar contigo – le dijo serenamente Harry al Slytherin.
-Yo también Harry, solo que había estado algo ocupado – le dijo seriamente.
-¿Podemos reunirnos hoy? Después del descanso frente al lago, si quieres…
-Claro, ahí estaré.
-Bien – dijo Harry sonriente y comenzó a caminar en sentido contrario, cuando llevaba unos cuantos pasos de distancia Theo lo llamó.
-Harry – el chico se volteó – con un “Hola”  bastaba, no era necesario el diffindo – le dijo mientras le mostraba su mochila rasgada, Harry le sonrió con un ligero rojo en las mejillas se encogió de hombros y salió corriendo.
Theo le devolvió la sonrisa, iba  por los pasillos  pensando en las ironías de la vida. Él había utilizado ese mismo truco para llamar la atención de un chico, y ahora resulta que ese mismo chico utilizó el mismo truco para llamar la atención de él, sí las ironías de la vida…





__________________________________



Capitulo Anterior                                                                               Capitulo Siguiente






2 comentarios:

  1. al fin theo & harry se daran una oportunidad
    me pregunto por que luna diria todas esas cosas sera verdad(?)
    Att:Taeko-kun ^-^

    ResponderEliminar
  2. Hola, hola n.n

    Sip, al parecer Harry y Theo se están dando un chance :p espero que no lo arruinen ¬¬

    Já, me encantó esa parte de Luna, tienes razón en darle el beneficio de la duda, algo trama la rubia, ñacañaca jejeje

    PISLIB n_n

    ResponderEliminar