viernes, 16 de diciembre de 2011

Capitulo Nueve: La última semana de vacaciones

Cómo llegar a tu corazón.



Capitulo Nueve: La última semana de vacaciones


Una mañana fresca era sin duda ese día o al menos eso pensaba Harry cuando llegó a Hogwarts, pero como siempre llegó a la conclusión demasiado rápido, pues al salir de la ducha su amigo Ron estaba boca-abajo en su cama con una cara de pocos amigos.
-¡Ron por favor! quita esa cara, después de todo tú querías regresar en esta semana a Hogwarts ¿no?
-Sí, pero no contaba con que Blaise cambiaría de planes en el último momento ¿por qué se tuvo que ir con sus padres a Italia?  Además no soportaba a Hermione, ella simplemente comenzó a ignorarme y su silencio me dolía.
-A mi también, gracias por eso – le contestó Harry resentido e irónico a la vez.
-Extraño a mi Blaise… - Harry sacó un bufido.
-Voy a practicar un poco de Quidditch, nos vemos al rato – se  despidió el ojiverde antes de que le entraran ganas de estrangular a su amigo.
-Ajá.
Harry salió rumbo al estadio para practicar un poco, llevaba su escoba en la mano, pero al estar en el aire se sumió en los recuerdos del día de Navidad…

Todo fue terrible ese día porque resulta que Hermione se fue de la madriguera justo después cuando a Ron le llegó un regalo de parte de su novio.
-¡Ron! – alguien le  había gritado desde la cocina.
Cuando el pelirrojo bajó, su  madre le entregó el paquete que acababa de llegar y todos comenzaron a interrogarlo.
-¿Qué es?
-¿Quién te lo mandó?
-Sí Ronald ¿por qué no nos dices quién te mandó ese paquete? – de pronto Hermione habló, todos en la madriguera se sorprendieron ante este hecho, ya que la chica había decidido ignorarlo incluso delante de ellos sin siquiera disimular su enojo hacia él.
-Bueno, pues… - balbuceaba el pelirrojo, pues toda su familia e invitados tenían la mirada puesta en él – es de, parte de mi novio… Blaise Zabini.
Lo que sucedió a continuación fue algo que todavía Harry no se puede sobreponer, los señores Weasley como siempre fueron comprensivos con su hijo, aunque estaban un poco shockeados por el hecho, pues Harry juraría que escuchó decir a Molly entre un murmulló “el pacto”, pero luego se abalanzó sobre su hijo para felicitarlo, ignorando completamente la preocupación que la invadió segundos antes, los gemelos le hicieron un par de bromas durante los siguientes días, aunque al principio parecían más que simples bromas inocentes, Ginny había decidido jugar al igual que Hermione en un principio: ignorándolo, pero lo que más le impactó fue lo que Hermione hizo, se levantó del lugar donde estaba sentada, se dirigió directo a Ron y le plantó un tremendo bofetón, se dirigió a la chimenea, tomó los polvos flú y se desapareció entre las llamas verdes y desde ese día no había tenido noticias de ella.   

Harry sabía exactamente cómo se había sentido su amiga en aquella ocasión, pues él también había pasado por algo similar, pero gracias a todo eso, conoció a Theo o bueno pudo darse cuenta de él… y quién sabe a lo mejor también su amiga encontraría a alguien, así como él lo hizo.

*****

Neville estaba en su habitación, ya era lunes y también era la tercera semana de vacaciones y eso significaba que pronto vería a su rubio Slytherin, claro siempre y cuando éste recordara su reunión y tal vez así el moreno podría remediar las anteriores, donde siempre habían ocurrido cosas embarazosas para él o para el Slytherin, por ejemplo cuando sin querer derramó la tinta en la túnica del rubio, o cuando sin querer su redacción se mojó cuando le explotó la poción que realizaba en la clase de pociones. Que mal, tan bien que habían comenzado, pero pues al estar al lado de ese chico era imposible la concentración y lo más curioso al Slytherin eso no le molestaba al contrario le parecía divertido y no le reprochaba nada.

*****

Draco estaba recostado en su cama, mientras planeaba lo que iba hacer ese día, sus padres habían salido desde temprano y regresarían hasta muy entrada la noche; así que prácticamente tenía la mansión para él solo. Pensó en invitar a Blaise y a Theo, pero resulta que su moreno amigo estaba de vacaciones con sus padres en Italia y el castaño… en realidad no sabía nada de él desde la reunión de Navidad, ese chico cuando se proponía descomunicarse en verdad lo lograba.
También consideró ir por Longbottom para hacer de una vez los deberes, después de todo ya estaban en la última semana de vacaciones, pero prefirió dejarlo como último recurso y en dado caso que estuviera muy desesperado por hacer algo en el tiempo de óseo. Se  levantó de la cama y dejó salir un suspiro, con pesar se metió a la ducha para después emprender un pequeño viaje.

*****

Harry iba por los jardines del castillo, ya había terminado de practicar el Quidditch y como su amigo pelirrojo aun seguía con su estado de melancolía por la ausencia de su novio, prefirió salir a dar un paseo y quién sabe a lo mejor ya estuviera de vuelta cierto castaño Slytherin. Sí, después de todo tenía que agradecerle cierto regalo que le mandó, hablando de eso ¿por qué le envió un regalo? No era que le hubiera molestado pero ¿por qué lo hizo? Bueno, como fuera ese fue un gran detalle aunque eso haya sido algo curioso sí, aún recordaba…

Ron había bajado a su cuarto y tocó la puerta sin esperar siquiera una contestación, entró a la habitación y al entrar lo encontró con un paquete en la manos sorprendido aún.
-Harry, eso es un…
-Sí.
-¿Por qué compraste otro?
-No lo compre, me lo han regalado.
-¡¿Qué?! Pero ¿quién?
-Nott… - le dijo con una gran sonrisa.
-Es una trampa ¿no creen? – alguien les dijo desde la puerta y ambos chicos voltearon a ver encontrándose con Ginny - ¿Por qué un Slytherin te regala un Equipo de Mantenimiento de Escobas Voladoras? Simple, lo hechizó y así tu escoba tendrá problemas en los partidos de Quidditch y perderemos contra ellos, después de todo Nott es una serpiente.
-Eso no es verdad – replicó Harry – Theo es diferente – las palabras se le salieron de la boca muy deprisa para su gusto – es decir, Nott y yo somos compañeros de deberes – dijo como arreglando la metida de pata y encogiéndose de hombros y con toda la inocencia que pudo continuó – supongo que por eso me mandó este regalo.
-Harry, él es un Slytherin – continuaba la pelirroja – y además es amigo de Malfoy, cómo sabes que ellos no están aliados ¿eh?
-¿Sabes Ginny? Eso es de lo que sí estoy completamente seguro, Nott y Malfoy no están en el mismo juego – lo  dijo mientras recordaba aquellos tiempos cuando  Malfoy comenzó con su jueguito “humillemos a Potter” mientras que Theo hacia todo lo contrario.
La pelirroja hubiera encontrado un montón de excusas para desacreditar el detalle del castaño Slytherin hacia Harry, pero en esos momentos la Sra. Weasley llamó a Ron desde la cocina para que bajara  a ver el paquete que había llegado para él.        

Harry continuaba en su caminata del jardín, con la esperanza de encontrar a ese Slytherin, pues a pesar de que el regalo que le dio  era algo que ya tenía, no le restaba el hecho de que ese detalle no se lo agradeciera ¿verdad?
A lo lejos visualizó a alguien que estaba recostado en el pasto, mientras que la suave brisa jugaba con su cabellera castaña, el chico se veía sexy en la pose en la que se encontraba o al menos eso le pareció a Harry, se acercó poco a poco a esta persona, pues en el fondo sabia de quién se trababa, y con el corazón en la mano, decidió ir en su búsqueda y agradecer el regalo que le envió por Navidad, aunque se sintió mal por unos momentos, porque él ni siquiera tuvo la molestia de darle una tarjeta o carta como regalo para el castaño,  ni siquiera una de agradecimiento por el regalo, así que esa era su oportunidad y no iba a desaprovecharla.
“Ahora o nunca” - de dio ánimos él solo, su corazón estaba que no cabía dentro de su pecho, por las palpitaciones que daba a cada segundo, no podía seguir negando eso que sentía por aquel chico, ese Slytherin que logró atraparlo desde aquel instante en que no se unió al resto del colegio para humillarlo o hacerle sentir mal, porque a lo mejor después de todo él también era parte de la moda y quizás podría gustar de él. Sí, preferiría eso a pensar que tal vez el Slytherin estaba harto de las fechorías de Malfoy que mejor decidió ignorarlo y no seguir su juego.
Como sea era mejor arriesgarse solo un poco, total no sería la primera vez que lo rechazaran, aunque sí sería la segunda y nuevamente de un Slytherin. Solo esperaba no meter la pata y pelear nuevamente con él.
-Hola, Potter – le  saludó Theo cuando Harry estaba frente a él, aun con una cara preocupación – creí que estabas con los Weasley todavía…
-Regresamos antes, hoy en la mañana de hecho ¿puedo sentarme?
-Claro – le dijo Theo sentándose él también - ¿qué tal tus vacaciones? – ahí estaba nuevamente el Slytherin siendo tan amable como siempre con él.
-No pudieron estar peor – le  dijo el Gryffindor con una triste sonrisa al recordar lo de Ron y Hermione – oye Nott.
-Puedes decirme Theo, cada vez que alguien me dice Nott, siento como si le estuvieran hablando a mi padre – el ojiverde sonrió y después de unos momentos de silencio el castaño habló – el colegio se siente muy solo – a Harry se le hizo algo irónico su comentario.
-¿Solo? Creí que te gustaba estar así… solo.
-Yo no diría eso, además me agrada tu compañía.
-Emh… yo… me re-refería a que, bueno siempre te he visto solo…- dijo un poco apenado por el comentario que le hizo.
-Ahhh eso…- sonrió el Slytherin, pero a Harry le pareció una sonrisa muy triste y lamentó haberle hecho el comentario – no es que me agrade estar solo, simplemente…- Theo le explicaba mientras veía hacia la nada pero, cambió el tema después de otro incomodo silencio, cosa que pudo advertir Harry – escuché a la profesora McGonagall decirle al señor Filch que solo éramos unos cuantos alumnos en el colegio.
-Sí, como diez estudiantes nada más.
-Supongo que volveremos a comer todos nuevamente juntos, como en aquella ocasión en tercer año.
-Es, es cierto – contestó Harry desconcertado, eso era verdad, hace dos años, cuando iban en tercer año, el profesor Dumbledore había decidido que todos comieran juntos porque solo eran unos cuantos y se odió por no haber prestado más atención en aquel tiempo, porque según con el comentario que hizo Nott, él también se había quedado en aquella cena de Navidad ¿Por qué se había quedado ahí?, pero en lugar de preguntarle eso, nuevamente sus reflejos y prejuicios lo traicionaron - ¿a ti te importa eso?
-No, yo solo…- trató de explicarse al escuchar el tono de Harry un poco alterado – no me importa eso, creo que las personas valen más por lo que son, no por lo que los demás dicen de ellos…
-Me estás diciendo que eso no te importa, que igual pueden ser hijos de muggles o sangre mestiza y aún así compartirías el comedor con ellos, vaya pues para ser un Slytherin me sorprendes – le  dijo con sinceridad el ojiverde, pero eso al castaño lo molestó un poco.
-Ves a lo que me refiero, a los que pertenecen a esa casa los juzgan sin siquiera conocerlos.
-¿“A los que pertenecen a esa casa”? ¡Tu perteneces a ella! No hables como en tercera persona, no te quieras limpiar las manos.
-No me estoy limpiando las manos Potter – le  dijo Theo más enfadado aún, levantándose – y  así como tú los has hecho, todos los del maldito colegio hacen lo mismo, sin saber cómo es que nosotros tenemos que actuar ante los demás, porque ni siquiera podemos decir o hacer algo que no se nos haya sido ordenado. ¡Toda la maldita aristocracia que nos rige se debe cumplir!
-Pero veo que tu no la cumples muy bien que digamos – se le encaró Harry levantándose también – te andas comportando por todo el colegio como un Hufflepuff  ¿qué piensas que ya con eso vas a olvidar a que casa perteneces?
-Claro que no, no entiendes nada y lamentablemente nunca lo entenderás si siempre andas con tus malditos prejuicios.
-Yo no juzgo a nadie.
-A ¿no? Permítame recordarte que tú me juzgaste desde antes de conocerme o me vas a negar que no aceptabas mi ayuda ese día cuando saliste de la biblioteca y se te cayeron todas tus cosas, porque viste que era un Slytherin – eso era verdad y a la vez difícil de aceptar, así que a Harry no le quedó de otra que acomodar las cosas.
-Bueno, eso es cierto, pero ya no creo que seas como, en realidad no conozco a ningún Slytherin que… bueno la verdad sí conozco  a una persona que cumpla con todo un cien por ciento de Slytherin.
-Supongo que te refieres a Draco – Harry  bajó la mirada por recordar la humillación que le hizo pasar Malfoy.
-Sí, ese maldito de Malfoy
Theo no sabía cómo explicarle las cosas a su amado ojiverde, porque después de todo Draco debió tener una razón por tratarlo así… y mejor decidió cambiar el tema nuevamente.
-Entonces ¿Cuándo iniciamos los deberes?
-Mañana o cuando quieras… por mí no hay problema – le  dijo Harry ya sin importar el tono monótono que utilizó.
-Bien te veré mañana – dijo  al fin Theo y se dio la vuelta para irse, pero Harry no quería dejar las cosas así, además de que aun tenía algo pendiente con él, que ya no recordaba por la pequeña discusión, pero sabía que tenía que decirle algo ¡Qué confusión! Solo sabía  que ese castaño no se tenía que ir aún así que solo atino a decir:
-¿A dónde vas? – aunque el tono de cómo se lo preguntó fue de desesperación para su gusto – es decir, tú… – Theo lo vio algo extrañado por esto y no pudo evitar sonreír, una sonrisa muy distinta a la última y eso provocó que Harry se sonrojara
-A la Sala Común de mi casa, si mañana iniciamos necesito repasar algo del libro, porque sinceramente no lo abrí en todas las vacaciones.
-Yo tampoco, podemos repasar juntos – dejó  salir Harry muy apresuradamente nuevamente, no quería decirlo pero lo dijo, algo lo invadió cuando vio que el Slytherin estaba nuevamente por irse.
-Está bien – le  contestó Theo avanzando – te  veo después de la comida.
-¿En dónde? – Harry  pudo escuchar de nuevo aquella sonrisa del Slytherin “¡demonios me encanta esa sonrisa, lo malo es que fue por mi estúpida actitud!”  Pensó ya que el tono que utilizó el Gryffindor fue de mucha insistencia.
-Tú sabrás encontrarme – fue  lo que dijo el castaño y esta vez sí pudo irse, dejando a un Harry desconcertado.

“¡¿Pero qué demonios quiso decirme con eso?!”

*****

Neville acababa de leer el libro que había dejado de tarea la profesora Sprout, así que solo tenía como pendiente esperar el llamado de su rubio Slytherin.
-Neville – le gritó su abuela – puedes venir por favor.
-Bajo enseguida – le  contestó un Neville resignado, seguramente quería que desgnomizara el jardín.
Neville se levantó y bajó a donde su abuela y al ver a la persona que estaba ahí sentada conversando con ella, como si fuera cualquier día normal, se quedó pasmado por la sorpresa.
-Draco… - dijo casi en un susurro, pero no por ello se dejó de escuchar.
-¡Hola Longbottom! – saludó el rubio con una gran sonrisa - ¿listo para ir a mi casa?
Neville estaba realmente shockeado, Draco Malfoy fue por él hasta su casa, eso… era increíble, se tomó la molestia de ir a buscarlo y sobre todo estaría en su casa, ese día sin duda seria inolvidable.




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2 comentarios:

  1. por que theo & harry siempre terminan "discutiendo"
    me haces muy feliz subiendo 3 partes de una sola
    ^-^
    Att:Taeko-kun

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  2. Hola n.n

    Jaja, sip la relación de ellos al principio es así.

    Sip, como ya estan finalizados es facil subirlos de una sola vez, subiría de más, pero estoy editando mi 'obsesión' de los puntos suspensivos x_x

    Sale nos leemos en el proximo n.n

    PISLIB n_n

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