domingo, 18 de diciembre de 2011

Capitulo Ocho: El chantaje

Obsesión

Capitulo Ocho: 
El chantaje

[Blaise Zabini]

Nuestros amigos se retiraron cada uno con sus respectivas parejas, así que solo estamos mi lindo Bilius y yo aquí viendo cómo se oscurece el día lentamente.
Ambos estamos acostados en el césped mientras el sereno nos envuelve, ¡qué tranquilo es este lugar!, aunque el presentimiento que tengo desde la mañana aún sigue ahí ¿Qué demonios va a ocurrir?
-Es hora de irnos – anuncia mi novio sacándome de mi ensimismamiento.
-¿Tan pronto?
-Sí, es hora de las rondas de prefectos, no es que me alegre hacer estas cosas, pero…
-¿No podrían cubrirnos hoy nuevamente Harry y Draco?
-¿Nuevamente? Si nunca nos cubrieron en realidad la vez pasada – mi pelirrojo sonríe.
-Es verdad, ellos creyeron que nosotros lo cubriríamos a ellos – yo también sonrío – por cierto ¿Cómo es que Harry se hizo prefecto?
-Por la misma razón que tú, Harry ocupó el lugar de Hermione porque ella ya no regresó a Hogwarts.
-Cierto, lamento que tu amiga ya no haya querido regresar.
-Es mejor ¿no? Ahora estará con sus padres.
-Sí… - no sé porque pero de repente se mi vino a la mente mi madre ¿estará bien?
-¿Ocurre algo?
-Le envié una carta a mi madre preguntándole algunas cosas pero no me las ha respondido y eso fue hace una semana.
-Estará ocupada o a lo mejor se fue de viaje, tú me dijiste que a veces se va de viaje con la madre de Draco ¿no?
-Sí – le digo sonriente – vámonos a las famosas rondas.
-¡Claro!
[...]

Francis iba caminando por los pasillos en busca de Theodore pero parecía que el chico se había escondido en algún lugar secreto del castillo porque no lo encontraba.
“Maldito Theodore, ¿en dónde demonios te metiste?”
Sus planes no se vieron estropeados. A unos cuantos metros estaban frente a él Blaise Zabini y Ronald  Weasley.
El muchacho Slytherin iba caminando mientras entrelazaba su mano con la de su novio, platicaban sobre lo que harían una vez que salieran de Hogwarts, Ronald hablaba sobre hacerse auror o ayudarle a su hermano George en su negocio de Sortilegios Weasley, en cambio Blaise estaba pensando en una posible carrera de Medimagia.
Lo que no sabían los chicos es que desde hace rato, nuevamente, su profesor los espiaba pero esta vez había una diferencia, el ex auror no solo se limitaría a observar. Esta vez llevaría a cabo su plan y cumpliría uno de sus más pervertidas obsesiones.
Blaise se detuvo de repente a medio pasillo.
-¿Qué sucede? – preguntó un poco confundido el pelirrojo.
-Nada – le contestó en un murmullo, pero en realidad sí sucedía, a Blaise le invadió nuevamente el presentimiento de la mañana, algo malo sucedería o estaba por comenzar.
Y no se equivocó.
El Slytherin abrazó a su novio y comenzó a besarlo, primero pausadamente, después más seguido, recorrió con su lengua esa suave boca que su novio pelirrojo poseía, a la vez que sus manos recorrían su cabellera roja para luego bajarla por la espalda.
-Te amo mi lindo Bilius – le dijo Blaise mientras lo veía directamente a los ojos.
-¿Ocurre algo? – insistió el Gryffindor, notaba a su novio algo ‘inquieto’ y eso lo asustaba ¿acaso su novio pensaba terminar su relación?
-Nada, simplemente eso, te amo – dijo Blaise sonriéndole dulcemente para tranquilizarlo, cosa que obviamente no le funcionó – no pasa nada Bilius, no te estoy terminando si es lo que estás pensando –lo volvió a besar y a abrazar y no lo soltó hasta que vio que su novio se relajaba, el pelirrojo se había tensando un poco.
-Yo también te amo Blaise – respondió el pelirrojo, después de haber dejado escapar el aire de sus pulmones por el pequeño susto que se había dado, porque sí llegó a pensar que Blaise lo iba a dejar.
Estaban abrazados cuando escucharon unos pasos acercándose y tuvieron que separase, como ‘prefectos responsables’ tenían que dar el ejemplo.
-¡Maldición! – murmuró para sus adentros Blaise al reconocer a la persona que caminaba hacia ellos.
-¡Hola jóvenes! – les saludó sonriente Francis, aunque por dentro se imaginaba aventándole el ‘avada’ después de unos cuantos ‘crucios’  al pelirrojo. 
-¡Hola profesor! – saludaron los chicos, uno de mal gana que el otro.
-Blaise, ¿te importa si hablamos por unos momentos? – el italiano no supo que decir… - ¿Blaise?
-Emh, claro – dijo al fin.
-En mi oficina, es algo importante – sus pupilas se dilataban por el deseo, pero trató de controlarse puesto que el Slytherin lo miraba ceñudo, Francis continuó – Señor Weasley, ¿usted podría cubrirlo en la ronda? No tardaremos mucho.
-Sí, claro – respondió Ron aunque también él pudo percibir que aquel profesor tenía algo extraño ese día.
-Vamos Blaise – y antes de que el chico se pudiera despedir de su novio, el mayor lo tomó del brazo sutilmente y se encaminaron a su oficina.

[…]

[Blaise Zabini]

¿De qué demonios quiere hablar?
Esa pregunta es la que ronda en mi cabeza mientras Morseferth me conduce hasta su despacho, supongo que es algo urgente para no haberse esperado hasta mañana y sobre todo porque va muy aprisa, casi arrastrándome.
-¿Ocurrió algo malo? – le pregunto.
-No, no es tan malo, ya lo verás… - su tono de voz es extraño y no solo eso, también su mirada.
Llegamos a su despacho, me ofrece algo de tomar pero le respondo que ‘no’ y él insiste e insiste y por ultimo termino aceptándole un vaso con jugo de no sé qué y lo pone frente a mí.
Me siento en el sofá, presiento que lo que sea que me va a decir no me va agradar nada.

[…]

Francis lo tenía todo planeado para cuando se diera el momento. Y ese día lo era, su deseable Blaise sería completamente suyo. Cuando el Slytherin se sentó en el sofá, el profesor se quitó la túnica con el pretexto de que hacía ‘calor’.
-¿Sabes, Blaise? Este momento lo he estado esperando con tantas ansias, desde el primer día de clases, ¡imagínate! Desde hace un mes…  – Blaise no respondió, solo lo observó con interés ¿Por qué había esperado este momento con tantas ‘ansias’? ¿Qué no quería solo hablar? – ¡Vamos! Prueba tu jugo, no está envenado, sabes… - Blaise le envió una media sonrisa y le dio un pequeño sorbo al jugo, el cual le sentó muy bien o eso él creyó, pues estaba un poco tenso y eso lo relajó un poco, casualmente el jugo le recordó a su lindo Bilius.
Mientras Blaise tomaba un poco más de jugo, Francis se aflojó la corbata. Observó al Slytherin frente a él, solo de pensar, imaginar, que por fin ese día que tanto anhelaba ya había llegado, casi hizo reaccionar a su entrepierna pero hizo lo posible para relajarse. No quería estropear su diversión, por supuesto que no.
-¿Y qué es eso de lo que quiere hablar? – preguntó curioso Blaise y el rubio esbozó una sonrisa pícara.
-De tu madre…
-¿Qué pasa con ella?
-Verás Blaise, no soy tonto, sé lo que se rumorea de ella por todos lados: la causa de que sus ex esposos terminan muertos en circunstancias sospechosas.
-Es solo mala suerte – dejó salir viendo a Francis que caminaba de un lado a otro.
-No lo creo.
-¿Qué?
-No creo que sea mala suerte.
-¿Por qué dice eso?
-Porque lo sé, no es mala suerte, a lo mejor ella te dijo que eso era, pero no lo es. Ella mató a cada uno de ellos. Tu madre es una asesina, Blaise.
-¡Eso no es verdad! – gritó Blaise incorporándose como impulsado por un resorte - ¿Por qué demonios dice eso?
-Porque lo es – respondió Francis parándose frente a él, ambos se miraban a los ojos.
-¿Qué demonios trama? ¡Porque dice esas cosas de mi madre!
-Es hora de que te des cuenta que tu madre no es ninguna ‘santa’  Blaise, ella es una asesina.
-¡Basta! ¡Eso no es verdad! – gritó el Slytherin alejándose de él.
-¿No? ¿Quieres pruebas? – el chico entornó los ojos y su mirada se posó en la de su profesor que buscó unos papeles en su escritorio.
-Veamos. Tu padre: asesinado en manos de Voldemort, qué casualidad. Anthony Bloom: murió envenenado, pobre hombre no sabía que era alérgico al marisco ¿Qué cosas no?, Marshall Deep se fue, solo dejó una nota y nunca apareció, qué suerte ¿verdad?, Preston Cooper que murió por un ‘paro cardiaco’  ¿Qué conveniente, no?, ¿Quieres que le siga?
-Todo ocurrió tal como lo dijo, mi madre no tuvo nada que ver, yo estaba ahí cuando ella lloraba por la muerte de cada uno de ellos.
-Bueno Blaise, tenía que fingir muy bien porque después vendrían las recompensas ¿sabes cuáles? Cada uno de estos hombres tenía una considerable fortuna que ‘casualmente’ se la heredaron a tu madre, incluso el que ‘desapareció’ ¿otra coincidencia?
-¡Ya basta! ¿Por qué tanto empeño en ensuciar el nombre de mi madre?
-No lo ensucio, de hecho tengo pruebas. Como auror encubierto, así es Blaise, yo nunca me retiré de ser auror, de hecho estoy trabajando, tengo el caso de tu madre, éste se reabrió cuando murió (otra casualidad) el último esposo de ella, supuestamente en manos de Voldemort.
-Pero…
-Escúchame Blaise, me acerqué a tu madre con el único propósito de resolver estas misteriosas muertes, lo que me lleva a ti… - le dijo mientras dejaba los papeles nuevamente en el escritorio.
Francis se acercó peligrosamente al Slytherin y éste retrocedía a cada paso que daba el mayor hacia él hasta el momento en que pegó con la pared, Francis se sacó la corbata y se desabrochó los primeros botones de su camisa.
-¿Sabes, Blaise? Es verdad, tu madre es inocente, no hizo nada de lo que dicen esos papeles, pero para serte sincero nadie creería en su palabra. Es decir, ha estado implicada en tantas cosas sospechosas y sumándole que estuvo del lado oscuro.
-Eso no es verdad, estábamos trabajando de espías para la Orden del Fénix  y…
-Eso lo sabemos unos cuantos, pero seamos realistas, es más fácil que crean en mí, que en tu madre  Francis acariciaba algunos mechones de su cabello.
-Y supongo que no la hará ¿cierto? No culpará a mi madre. La ayudará.
-Te equivocas, debo presentar un informe mañana mismo sobre lo investigado, tengo uno donde dice que tu madre es inocente y otro donde dice todo lo contrario, la decisión está en ti Blaise.
-¿Qué?
-Si prometes hacer TODO lo que yo te pida, tu madre siempre será inocente. Si desobedeces, bueno, tu madre será capturada, irá directo a Azkaban y sin siquiera un juicio justo previo, será condenada al beso del dementor.
-¿Qué...? – Blaise estaba sin palabras, no podía creer lo que le estaba diciendo el supuesto ‘esposo’ de su madre.
-Observa – Francis con un movimiento de varita hizo aparecer un espejo en el cual se podía observar la mansión Zabini, Rose Zabini se encontraba platicando amenamente con un sujeto - ¿Sabes quién es él, Blaise? Es Cole Morseferth, ‘mi hermano’, o al menos eso ella cree porque en realidad es mi compañero del caso, así es, es otro auror, solo está esperando mi señal para así entregar a tu madre.
-¿Qué demonios quiere? – preguntó Blaise aterrado al ver el peligro que corría su madre.
-A ti… - dijo susurrándole al oído, cortó la distancia que había entre ambos, besó su cuello y luego subió a su  boca…




__________________________________

Capitulo Anterior                                              Capitulo Siguiente





2 comentarios:

  1. creo que me lees la mente en el anterior comento sobre hermione y boom aqui dicen que ocurrio con ella jejeje
    enserio que no me agrada ese francis espero no sea un personaje que tenga un giro repentino jejeje
    Att:Taeko-kun ^-^

    ResponderEliminar
  2. Hola, hola ^^

    XD, sí, se me estaba pasando hacer la explicación de dónde quedó Hermione jejje
    Uhhh, bueno mejor no te digo nada ejje XD, solo de que vas a odiar a Francis x_x

    PISLIB n_n

    ResponderEliminar