Cómo llegar a tu corazón.
Capitulo Once: El Pacto
Lucius Malfoy estaba sentado en su despacho, su esposa Narcisa estaba frente a él también sentada, cuando Draco entró
-¿Quería hablar conmigo padre?
-Sí, siéntate Draco – el chico se sentó frente a su padre, a un lado de su madre – lo que te voy a decir es muy importante, mucho más de lo que te puedas imaginar. Es sobre el “Pacto Pureblood”. Verás, hace mucho tiempo los jefes de las familias de sangre pura hicieron un Pacto, el cual consistía en casarse con los de su mismo linaje, claro que con el tiempo no se pudo seguir puesto que la mayoría de los sangre pura eran familiares, sin embargo, nuestros ancestros buscaron la manera de seguir dando herederos sin llegar a la necesidad de relaciones con los muggles y mucho menos en esa ridícula moda, que al parecer han encontrado la manera de dar herederos – terminó esa frase con un semblante poco amigable.
-Lucius, te estás desviando del tema – le advirtió cautelosamente Narcisa.
-Es necesario Narcisa, nuestro hijo debe entender la importancia de cumplir con el Pacto y que por ningún motivo vamos a recurrir a otras opciones para dar herederos, que no sea el mismo Pacto – más tranquilo continuó – como iba diciendo este Pacto, es muy importante y peligroso a la vez, puesto que se realizó a través del a magia, por lo tanto no es fácil de deshacer. Verás, cuando llega la hora de que se cumpla se hace presente un hechizo en forma de un patronus, El hechizo de la marca, en cuatro familias distintas de sangre pura, cuyos herederos son mujeres, una vez elegidas, el jefe de esas familias eligen con quién tienen que aliarse sus hijas, en resumen Draco, el Pacto es un convenio matrimonial. Desde el momento en que se elige a la persona con la que se tiene que aliar, ésta es marcada por la magia, no es una marca literalmente, pero si es un hechizo, el cual no le podrá hacer nada, siempre y cuando cumpla con el pacto.
-Y si alguien no… - quiso preguntar el menor.
- Si alguna de las dos partes no quiere cumplir con el Pacto, cuando llegué el día fijado del compromiso esa persona que se niega a cumplirlo muere a causa del hechizo, al menos que haya alguien que ocupe su lugar.
- Padre…
-Draco debes entender que, al ser uno elegido para cumplir con el Pacto es un gran privilegio.
-Pero padre y si una de las partes está enamorado de alguien más ¿eso no importa?
-¿Enamorarse? Draco, por suerte eres un Malfoy, nosotros nunca nos enamoramos.
-¿Qué quiere decir?
-Draco, fuiste elegido para cumplir con el Pacto.
-¿Qué?
-Así es. Y lo vas a cumplir, al menos que quieras que alguien más muera por ti o ¿sí?
-¡Por supuesto que, no! Y supongo que no tengo otra opción más que cumplir con el Pacto.
-Me alegra saber que entiendes la importancia del Pacto.
-¿Y quién es mi prometida?
-Verás – continuó Lucius informándolo – el Pacto dice que las dos partes involucradas se mantendrán en el anonimato hasta el día del compromiso.
-Solo eso faltaba – bufó el rubio menor.
-Draco no me hagas cruciarte delante de tu madre – amenazó arrastrando las palabras el rubio mayor – no se revela el nombre de ninguna de las partes, porque anteriormente cuando se hacía, casualmente terminaban una de ellas muertas, desaparecidos o en circunstancias en las cuales les era imposible llevar a cabo el Pacto.
-¿Cree que yo haría algo así?
-Draco – habló por segunda ocasión su madre – el Pacto se tiene que cumplir, sin importar las condiciones de éste. Todos pasamos por eso.
-Pero madre, no solo debo cumplir un estúpido arreglo matrimonial, encima ni siquiera puedo saber con quién lo haré.
-¡Draco! – le grito Lucius levantándose de su asiento – Vas a cumplir con el Pacto, te casarás, tendrás un heredero y pondrás en alto el apellido Malfoy.
-¡A ti solo te importa el maldito apellido! – le gritó Draco levantándose también y sin siquiera saber que no solo acaba de gritarle a su padre sino a tutearlo, cosa que obviamente a Lucius no le pareció, en dos grandes zancadas estuvo frente a su primogénito y le dio un fuerte bofetón que hizo que el receptor se tambaleara por tal fuerza.
-¡Lucius! – gritó Narcisa afligida.
-Cumplirás con ese Pacto, yo mismo me encargaré de ello – y así el jefe de la familia Malfoy salió del despacho.
-Draco… – lo llamó su madre quedamente y lo abrazó – lo siento mucho, pero el Pac…
-Está bien madre, lo haré, cumpliré con él. Tú lo hiciste también ¿no? – le dijo para tranquilizarla, porque después de todo no quería causarle más daño a ella, del que de por sí ya estaba soportando.
-Tu padre y yo corrimos con la suerte de estar enamorados. Aunque él diga que un Malfoy no… - pero Narcisa no pudo continuar – Draco, el Pacto es un secreto, nadie debe saberlo, ni siquiera tus amigos.
-Claro madre, otra cosa más que ocultar y cumplir – le dijo separándose de su madre y estando a dos pasos de la puerta se detuvo y la llamó – madre…
-¿Sí, Draco?
-Ayer en la tarde, por accidente, quebré tu Mimbulus Mimbletonia.
-No te preocupes, Ybbod ya traerá otra – y sin más Draco salió también del despacho de su padre. Necesitaba estar solo para asimilar toda la responsabilidad que tenia sobre sus hombros, nuevamente. Supuso que por eso no le dijo totalmente la verdad a su madre con respecto a su Mimbulus Mimbletonia.
Por la chimenea de la mansión Malfoy, unas llamas verdes salieron y a través de ellas un Severus Snape se visualizó, esa eran las ventajas de ser el padrino de Draco, no tenía que ser invitado o pedir autorización para poder ir a la mansión Malfoy, aunque en esta ocasión sí fue llamado, así que se dirigió a la biblioteca donde seguramente encontraría a un Lucius muy enojado por el tono que utilizó cuando lo mandó a llamar.
-¡Vaya, Severus! – exclamó el rubio mayor - ojalá así fueras de rápido cuando te llamo para asuntos que no sean relacionados con Draco.
-¿Qué pasó esta vez Lucius? – preguntó Snape sin más preámbulos.
-Ya le dije lo del pacto a Draco.
-¿Cómo se lo tomó?
-Pues veras no saltó precisamente de felicidad.
-Supongo que no le mencionaste que el famoso Pacto se puede romper ¿cierto?
-No. Debe cumplirlo y espero que tú tampoco vayas y se lo cuentes.
-Lucius no lo obligues hacer algo que él no quiera, él podría ser infeliz por el resto de su vida o podría acabar como la esposa de Nott.
-Sonaste igual que Narcisa, Severus – le dijo el Malfoy mayor, mientras se servía una copa de whiskey de fuego.
-Bien – terminó Snape inútilmente con aquella situación – y ¿qué favor me ibas a pedir?
-No es para mí, sino para Draco, quiero que le facilites las cosas con su prometida – Snape enarcó una ceja – le vas ayudar para que él se fije en ella y no haya después inconvenientes.
-Quieres que yo le haga de ¿Cupido? – Lucius soltó una sonrisa.
-Llámalo como quieras, solo haz que Draco se fije en ella y se acabó el asunto.
-¿Y quién es? – Lucius lo miró con suspicacia – digo, porque no voy andar por ahí lanzando flechas al aire – le dijo irónico, Lucius dudó por un momento pero al final le dijo:
-Astoria Greengrass.
*****
Theo fue el primero en levantarse ese día, por fin comenzaban las clases en Hogwarts, pudo observar cómo Draco dormía aplaciblemente y vestido aún, si no se había tomado la molestia de ponerse el pijama, eso quería decir que el día anterior fue demasiado frustrante para él. La causa: Lucius Malfoy. No quiso despertarlo, así que se dirigió a las duchas… pero también cayó en cuenta que su amigo italiano no estaba en la habitación, ¿dónde serpientes se había metido Blaise? Ese chico seguramente andaría ya paseándose por los jardines del colegio, pues observó que sus cosas ya estaban en su lugar.
Una vez ya arreglado se dirigió a la lechucería, algo le preocupaba y no podía seguir en la espera de noticias; estando en la entrada de la lechucería se andaba cayendo por lo resbaloso del lugar, caminó con cuidado pero justo atrás de él escuchó unos pasos y quiso advertirle al nuevo visitante, sobre el resbaloso camino de la entrada pero fue demasiado tarde puesto que el visitante resbaló y terminó cayendo encima de él.
El visitante resultó ser nada más y nada menos que su amado ojiverde el cual al levantar la vista se encontró con la mirada del castaño que también lo miraba, al principio un poco sorprendido, el león estaba igual, miraba aquellos ojos claros y luego su vista bajó a los labios de aquel Slytherin, se le vino un pensamiento a la cabeza y luego se sonrojó por ello.
-Emh, Disculpa – dijo el ojiverde separándose del Slytherin un poco abochornado y sentándose a su lado.
-Está bien – le contestó Theo todavía algo confundido por lo que acababa de ocurrir y se reprendió por dejarse encontrar con la guardia baja.
-Creo que esto es tuyo – le dijo Harry dándole la carta que estaba en el piso.
-Ahh… Gracias – le respondió el castaño y a Harry le pareció que estaba muy extraño o al menos más de lo normal, el Slytherin la tomó y en cuanto la tuvo en sus manos una lechuza se acercó a él… - No tenías que venir hasta acá Mitzi – le dijo Theo a la lechuza, la cual estiró una pata para que su dueño le atara la carta – Te la encargo mucho Mitzi, encuéntralo por favor – el tono que utilizó Nott fue de preocupación, cosa que advirtió Harry.
-¿Ocurre algo malo?
-No lo sé – contestó con sinceridad el castaño – es mi padre, no tengo noticias de él desde el día en que me trajo a Hogwarts y eso no es buena señal – dijo mientras despedía a la lechuza - ¿tu vas a mandar una carta? – preguntó después de unos momentos al ver al moreno sin moverse.
-Emh… ¡ahh, sí! – el ojiverde se levantó y fue con su lechuza a la cual entregó la carta, no estaba muy seguro de irse y dejar a un preocupado Theo en ese lugar, pues al parecer el Slytherin no tenia intensiones de levantarse así que Harry optó por sentarse a un lado del moreno - ¿Tu padre y tu son muy unidos?
-Sí – le contestó el castaño con una sonrisa algo triste – normalmente nos contactamos cada tres días.
-Oh… ¿y tu madre?
-Verás, ella murió hace mucho tiempo, cuando yo tenía cuatro años más o menos.
-Lo siento…- murmuró el ojiverde.
-Está bien. A veces las cosas no pasan como uno quiere ¿cierto?
-Es verdad, mis padres también murieron cuando yo era muy pequeño – y antes de que Nott le dijera algo agregó – pero tengo a mi padrino que bueno, él es como un padre para mi, además fue el mejor amigo de mi padre.
-Qué bien – le dijo Theo un poco más animado.
-Además también están Ron y Hermione, que son como mis hermanos. Aunque, en estos momentos no estamos precisamente en nuestro auge – dijo ahora el ojiverde con tristeza.
-¿Están enojados? – preguntó Theo sorprendido, el león asintió.
-En realidad es Hermione la que no nos habla a Ron y a mí.
-Ya han tenido peleas antes ¿no?, seguramente harán las paces como siempre.
-No lo creo, lo que pasa es que Hermione está molesta porque Ron es novio de un chico y no de cualquier chico sino de… - pero se interrumpió no estaba muy seguro de darle esa información al Slytherin y ¿si metía en problemas a Ron o a Zabini? Así que solo se le quedó viendo, pero al parecer Nott supo deducir la respuesta.
-Ahh, claro… ya entiendo – se comenzó a reír y al hacerlo desapareció todo rastro de preocupación en su cara y eso a Harry le agradó – así que Weasley está saliendo con Blaise – No fue una pregunta. Era una afirmación, y el azabache abrió los ojos como platos – con razón de un tiempo a la fecha Blaise se estaba comportando extraño, aunque bueno…
-¿Cómo lo supiste? Se supone que están siendo muy discretos.
-Bueno Harry, si discretos es que se desaparezcan y aparezcan juntos a las mismas horas pues…
-Es verdad – dijo apesumbrado el Gryffindor – de todas formas no creo que eso ayude en nuestros intentos de hacer las paces.
-No te preocupes Harry, ya harán las paces, los amigos siempre perdonan y olvidan las estupideces que haces – Harry lo miró atónico ya que lo que le dijo pareciera como si lo dijera por alguien más y no precisamente por Ron.
-Espero que tengas razón, lleva casi un mes ignorándonos.
-¿Un mes? – el castaño sonrió pero nuevamente estaba ese semblante de melancolía – no es nada un mes Harry.
-¡Claro para ti es fácil decirlo porque no tienes amigos! – nuevamente lo dijo, Harry se maldijo por dentro ¿Por qué demonios decía las cosas sin antes pensarlo? Bajó la vista muy avergonzado por su acto – Yo… - Pero esta vez Theo no le recriminó por lo que le dijo.
-De hecho Harry… te lo dice con el que cuyos amigos han hecho las paces después de casi tres años – le dijo con una voz más serena – por eso te digo que ustedes volverán a hacer amigos como siempre, los amigos siempre tiene las puertas abiertas de su corazón para ti, sin importar lo que hayas hecho.
Eso fue algo que Harry jamás vio venir del Slytherin, alzó la vista y se encontró con la mirada del castaño, luego la bajó hacia sus labios y nuevamente a sus ojos. Harry sabía lo que quería hacer, algo dentro de él le pedía a gritos que lo hiciera, pero por muy inocente e increíble que se escuche (o se lea) el ojiverde jamás había besado a alguien no había tenido esa oportunidad gracias al idiota de Malfoy, pero tenía que hacerlo. Pero ¿si con eso terminaba alejando al castaño de él? No podría sobrevivir nuevamente a otro rechazo, no podía darse ese lujo, no después de que por fin habían decidido hacer amigos. Sí, amigos, pero aún así no pudo evitar acercarse más a él, incluso pensó que el Slytherin también quería hacerlo porque el chico también se le estaba aproximando lentamente, Harry cerró los ojos porque no quería ver esa cara que le iba hacer el Slytherin cuando viera sus intenciones, más sin embargo pudo sentirlo. Sí, los labios del castaño tocaron los suyos con suavidad, pudo sentir esos labios expertos tocar los suyos, haciendo que se estremeciera pero no le importó solo se dejó llevar por sus sentimientos.
*****
Draco estaba saliendo apenas de la ducha cuando vio entrar a un Blaise Zabini muy sonriente.
-Déjame adivinar – le propuso Draco – pasaste la noche con tu lindo pelirrojo.
-¿Sabes Draco? Le quitarías el puesto a Trelawney con tus predicciones – le dijo divertido el moreno.
-Aún recuerdas la advertencia del trato ¿verdad?
-Sí – le dijo en un gruñido – pero está demás decírmelo.
-Ajá… - le dio por su lado mientras reía, después le preguntó en un tono más serio – por cierto, sabes ¿dónde se metió Theo en la última semana de vacaciones?
-No, le mandé varias lechuzas, pero no contestó ninguna carta.
-Sí, a mi tampoco – dijo Draco pensativo – pero ya está en el colegio, porque aquí están sus cosas.
-Entonces hay que darse prisa para someterlo en un doloroso interrogatorio en el Gran Comedor – le dijo mientras se reía maliciosamente.
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aww por fin harry & theo se dieron una oportunidad
ResponderEliminaresa pareja si que me gusta jejeje
Att:Taeko-kun ^-^
Hola, hola n.n
ResponderEliminarMe alegra que te guste n.n a mi me encanta *-*
Da la impresión que ambos se dan una oportunidad :p jejej pero aú les falta muchooo qué recorrer... y pelear XD
PISLIB n_n