jueves, 15 de diciembre de 2011

Capitulo Siete: Unas vacaciones diferentes

Cómo llegar a tu corazón



Capitulo Siete: Unas vacaciones diferentes



Era el último día de clases en el colegio y algunos alumnos ya celebraban las vacaciones, otros hacían las maletas, mientras que otros ya se despedían, como en el caso de Ron y Blaise, los cuales se encontraban en el aula 18 de las mazmorras.
-Estas vacaciones serán eternas – dejó salir con algo de tristeza el pelirrojo mientras se aferraba a su novio en un abrazo – te extrañaré mucho – le  dijo con un puchero.
-Yo también mi lindo pelirrojo – le  contestó el moreno - ¿estás seguro que no te puedes zafar de tu familia en la última semana de las vacaciones?
-Eso es imposible, mis hermanos Charlie y Bill llegan del extranjero a la Madriguera y sin contar que estarán ahí otros amigos de la familia y por supuesto Harry y Hermione.
-Oye, hablando de Potter,  ¿todavía sigue enamorado de Draco?
-Que yo sepa ya no, yo creo que le gusta cierto moreno – dijo Ron como analizando la situación – y tú ¿qué harás en las vacaciones?
-En Navidad lo mismo que vengo haciendo desde años con mi familia, ir a la gran Mansión de los Malfoy.
-¿Qué? ¿Te pasas las vacaciones con los Malfoy?
-Sí y también van los Nott y Snape.
-¿Qué? ¿El murciélago? – Blaise  sonrió al escuchar el apodo de Snape - ¿qué no es suficiente con verlo en el colegio, sino que también tienes que verlo en las vacaciones? – dijo  mientras se separaba del moreno y salían del aula.
-Bueno, Snape siendo el padrino de Draco creo que es imposible que no vaya a ese tipo de reuniones, además es muy distinto al Snape que conoces – le  decía mientras tomaba su mano y la entrelazaba con la suya.
-No me lo puedo imaginar diferente ¿el padrino de Malfoy? ¿Snape?
-Sí, espero que seas discreto en ese asunto, a Draco no le gusta que se sepa ese detalle en el colegio.
-Claro, no te preocupes – le  calmó el león, Blaise se acercó a él y le dio un beso muy suculento, el cual hizo que Ron se palideciera.
-¿Qué sucede mi lindo pelirrojo? – Le preguntó el Slytherin, el cual le dio otro beso fugaz en los labios, que hizo que el Gryffindor enrojeciera notablemente – adoro cuando haces eso.
-¡Hermione, espera! – fue solo lo que pudo decir Ron, cuando la castaña se alejaba rápidamente de ese lugar, el pelirrojo quiso seguirla pero el Slytherin lo alcanzó a agarrar fuertemente del brazo.
-Deja que se vaya, creo que ya debe darse cuenta a quién quieres en verdad.
-Pero…
-¿O me vas a decir que aún te sigue gustando? – le dijo en un tono receloso el Slytherin.
-No, por supuesto que no, el que me gusta y al que quiero eres tú, pero aún no le había dicho nada a ella y… - Zabini lo calló con otro beso, uno más largo que el último.
-Solo dale tiempo a Granger y ya. Si Potter no puso objeciones, ella no tiene que ponerlas ahora ¿verdad?
-Claro – le  dijo el pelirrojo aunque no muy seguro.

*****

Theo avanzaba por los pasillos del colegio y después de varios minutos llegó a la enfermería.
-Buenos días, Madame Pomfrey.
-¡Hola, Theo! Buenos días – le  saludó la medimaga – creí  que te ibas a ir sin despedirte de mí.
-Nunca haría eso, usted es una gran amiga para mí.
-Me alegro que me consideres como una Theo, por cierto ya le quité las vendas al Señor Malfoy hace una hora.
-Gracias – dijo en un tono triste.
-¿Qué sucede?
-No lo sé, siento algo cambiado a Draco, no es el mismo…
-¿Tienes remordimiento de conciencia?
-No… o tal vez, no lo sé, es decir, antes éramos buenos amigos y me sentí terrible después de haberle propuesto eso a usted, porque creí que después de que usted le dijera que se tenía que esperar dos meses más, iba a buscar ayuda con el profesor Snape, pero no fue así. Eso fue extraño.
-Yo también creí que iría con él, pero lo más seguro es lo tu dijiste antes ¿no? Estaría sacando provecho de su situación, por ahí me enteré que estaban trabajando en parejas con los de Gryffindor y no sé, a lo mejor le gustaba aprovecharse del ingenuo de Longbottom con eso de que él le gu… - pero no terminó la oración.
-¿Qué…?
-Nada, no me hagas caso ¿y a ti cómo te va con Potter? – Nott enrojeció de las mejillas – sí, también me enteré que está trabajando contigo.
-Emh, aún no lo sé.
-¿Cómo es eso?
-Todo el tiempo se la pasa reclamándome algo, le importa más que yo sea un Slytherin – le dijo alzando un poco la voz – no puedo lograr ganarme su confianza, pero no me rendiré, sé que lo lograré.
-Así se habla jovencito, yo sé que podrás.
-Gracias, Madame Pomfrey – Theo le dio un abrazo y un beso en la mejilla de despedida.
Cerró la puerta y dio un gran suspiro de alivio. Al darse la vuelta se encontró con la persona menos esperada.
-Har… Potter.
-Nott.
-Tú…
-Acabo de llegar, me dijeron que estabas aquí – le  contestó rápidamente el Gryffindor aunque en realidad ya llevaba unos cuantos minutos tras la puerta.
-Supongo que vienes a preguntarme por los deberes de Herbología ¿verdad?
-Sí.
-No podemos adelantar nada en las vacaciones, yo me iré a mi casa ¿y tú? – Harry asintió antes de que Theo le formulara la pregunta – entonces los dejaremos hasta que regresemos de las vacaciones, al menos que quieras regresar en la última semana y…
-Emh, regresando – interrumpió.
-Bien, entonces… que tengas unas felices vacaciones – se  despidió un poco decepcionado, Theo.
-Igualmente – el Slytherin dio la vuelta y al dar unos cuantos pasos…
-Nott – el aludido giró sobre sus talones y vio al Gryffindor – Trataré  de regresar en la última semana de vacaciones.
-Entonces, te estaré esperando.
 Y Theo avanzó feliz, ¡vaya! era la primera vez que hablaban sin terminar reclamándose algo, eso ya era ganancia, después de todo sí podría ganar la confianza del león muy pronto, pero lo que no sabía el Slytherin es que Harry había llegado justo cuando él le decía a la medimaga:
“Todo el tiempo se la pasa reclamándome algo, le importa más que yo sea un Slytherin”
Eso era verdad, pero Harry no podía evitar estar siempre a la defensiva, por más que no quería estarlo. Con solo recordar que el chico Nott pertenecía a la casa de las serpientes, las palabras salían sin pensarlo, pero trataría de remediar eso, ya no lo juzgaría y se olvidaría de que él fuera un Slytherin, porque después de todo el chico estaba como quería, además ese chico sí que se hacía querer. Y sí, tenía que aceptarlo, le gustaba.

*****

El viaje en el expreso de Hogwarts estuvo demasiado tenso en el compartimiento de los leones, Hermione había decidido ignorar a sus dos amigos, en especial a un pelirrojo, así que prefirió irse al compartimiento de Luna y Ginny, que fue señal de que nunca perdonaría a Ronald Weasley por su traición.
Ron por su lado, estaba con la mirada hacia el piso, estaba triste (sino es que deprimido), Harry no comprendía la actitud de Hermione hacia con ellos, Ron le tuvo que decir lo que ocurrió en las mazmorras esa mañana, otra causa más de su depresión era que no vería a su novio en tres largas semanas, las cuales no serían nada agradables, pues con Hermione en la Madriguera no prometían unas vacaciones precisamente agradables.
Harry también estaba en sus asuntos, con la vista perdida hacia la nada, pues solo resonaban aquellas palabras dichas por ese castaño Slytherin en su cabeza.

“Todo el tiempo se la pasa reclamándome algo, le importa más que yo sea un Slytherin”

Qué mal, a él le gustaba ese chico ¿y sí también fuera al revés? No perdía nada intentándolo, pero ¿y sí Theo hacía lo mismo que Malfoy? No soportaría otra humillación igual… o peor, pues no sabía cómo reaccionaría Nott, porque después de todo no lo conocía muy bien que digamos, ya que siempre había algo nuevo para saber de ese Slytherin.

*****

En otro compartimiento del expreso de Hogwarts estaba Malfoy solo, empezaba a disfrutar de su soledad pero, un Blaise Zabini entró en el pequeño lugar, el moreno no le dijo nada solo se sentó, esto al rubio no le extrañó nada, después de todo, ese moreno y él habían sido amigos un tiempo atrás y últimamente se frecuentaban más, aunque no precisamente su amistad fuera la misma; así estuvieron un buen rato uno frente al otro sin decir media palabra, hasta el momento en que el rubio se exasperó y le exigió a Blaise que dejara de hacer ese movimiento arriba-abajo de su pie, ya que solo lo ponía de malas.
-Lo siento – se  disculpó Blaise – no sé qué demonios me pasa, ni siquiera sé por qué estoy desesperado.
-No será que extrañas a tu lindo pelirrojo – le  reclamó el rubio irónicamente, tratando de reprimir una sonrisa – o  mejor, te estás enamorando realmente de él y no quieres separarte de él.
-No me fastidies con eso – le  soltó el italiano – nunca  me enamoraría de alguien así, solo que, aún no puedo creer que te haya dicho que dos años, ¡por Salazar! ¿En qué estaba pensando?
-Eran tiempos de ocio compañero, decías cada estupidez… - le dijo algo divertido Malfoy.
-Al menos ya van tres semanas y cada vez queda menos tiempo, espero que aún siga en pie la oferta y pagues.
-Tú la ofreciste y si pierdo pagaré,  pero si gano con gusto cobraré – Zabini  soltó un bufido – que  conste que te lo advertí.

*****

Neville acababa de llegar a su casa con su abuela y ya sentía terriblemente el peso de la melancolía y sobre todo la ausencia de su rubio Slytherin.
-Vamos Neville, entra de una vez – le  dijo su abuela, el chico entró y estando a medio camino a su dormitorio, su abuela le dijo – revisa  tu equipaje, porque seguramente algo se te olvidó.
-No lo creo abuela, lo revisé antes de venirme.
-Solo revísalo cariño y después bajas y me dices qué fue lo que se te olvidó para mandarlo a traer, puede que sea algo importante o que ocupes.
Neville siguió su camino murmurando cosas sin sentidos y una vez dentro de su dormitorio comenzó a revisar sus cosas… y sí, efectivamente algo le hacía falta, resignado bajó a darle el informe a su abuela.
-Abuela, creo que olvide en el colegio, mí…
-¿Recordadora? – completó  la anciana.
-Emh ¿cómo lo sabes?
-Porque esta linda lechuza la trajo de vuelta – le  contestó su abuela.
-¿Lechuza? – sí, ahí estaba, cuando Neville llegó a la cocina vio a una lechuza de color gris claro con ojos azules, estaba posada en una silla con la recordadora y una carta en una de sus patas - ¡qué hermosa es! – Dijo admirado el Gryffindor - ¿quién…?
-No lo sé, pero trae una carta es de…
A Neville casi se le salía el corazón al reconocer aquella letra, no supo cómo pero solo recordaba haberle dicho a su abuela: “gracias abue, voy a mi habitación”  y salió disparado hacia allá para leerla, aunque le resultó un tanto difícil, de lo nervioso que estaba no podía abrirla, pues cada intento que hacía por abrirla ésta se le caía, hasta que pudo controlarse un poco y con toda la clama que pudo la pudo abrir y leyó calmadamente:

Longbottom:
Cómo que ya se te está haciendo costumbre dejar tu recordadora entre mis cosas. En fin solo te la regresaba para que te recuerde que dentro de dos semanas vas a venir a mi casa para hacer los deberes de Herbología.
Te veré en dos semanas.

Draco Malfoy

P.D.: no me hagas comprarte una segunda recordadora para que te recuerde no olvidar la primera entre mis cosas.

Neville estaba cada vez más sorprendido por Malfoy, aunque sabía que ese chico no era del todo como el resto de sus compañeros lo describía, por supuesto que no. De hecho, el Gryffindor era poseedor de un pequeño secreto por parte del rubio (aunque éste lo ignoraba obviamente) de ahí fue que Neville se había interesado por él, ese pequeño detalle, esa parte que todo mundo desconocía del Slytherin fue lo que llegó al corazón del león, sin duda Draco Malfoy era una persona muy fría, arrogante y despiadada para los demás, más sin embargo para el Gryffindor era todo lo contrario.
Neville leía por tercera vez la carta y ya iba para la cuarta si no fuera porque la lechuza, que le trajo la recordadora, lo picoteó en la oreja en son de despedida.
-¡Espera, no te vayas! Quisiera dar una contestación para mí, emh, digo tú… amo – Neville  le escribió la contestación y bajó a cenar junto con su abuela.

*****

En la madriguera no reinaba la paz después de todo, al menos no para Ron, puesto que cada vez que hacia un intento de explicarle las cosas a Hermione, ésta lo ignoraba o le aventaba cosas, incluso Ron pensó que no lo hechizaba nada más porque no estaba permitido y eso le alegró. Por su lado, Hermione se encargaría de hacer pagar a Ron por su traición ¿cómo era posible que él haya preferido a un hombre y no solo eso a un Slytherin antes que a ella? Para mala suerte de ella ya había hecho planes de pasar las vacaciones ahí así que no había forma de que se arrepintiera y se fuera con sus padres, pues éstos habían decidido irse a París y no había manera de localizarlos.
-Estas vacaciones serán un asco – dijo esa noche Ron, cuando fue ignorado por milésima vez por Hermione – mejor  me hubiera quedado en Hogwarts.
-Eso no cambiarían las cosas, Ron – le  aclaró Harry – por  cierto, tú familia estará de acuerdo con…
-¿Que yo sea novio de Blaise? Por supuesto que sí. Si aceptaron la relación de Charlie con su novio de Rumania y a Percy con su novio igual de engreído que él, no veo por qué a mí me pondrían “peros”.
Harry se encogió de hombros cómo dándole la razón y esperando que por el bien de ambos así fuera o de lo contrario esas vacaciones serían interminables y más ahora que Hermione había decidido ignorarlo a él también, sin duda esas serían unas vacaciones diferentes.


*****
Draco Malfoy se arreglaba para la cena, estaba a punto de salir de su habitación cuando una lechuza de color  gris claro con ojos azules, entró por la ventana de su cuarto y se posó sobre la silla del escritorio.
-¡Yoflam! Regresaste pronto, ¿eh? – Le  saludó el chico mientras caminaba a su encuentro - ¿cómo te fue en el viaje? – La lechuza le dio un picotazo en la mano afectuosamente dándole a entender que le fue bien - ¿cómo te trató Longbottom? Espero que bien, sino ya no le volvemos a entregar su estúpida recordadora – le  dijo riéndose, la lechuza alzó su pata mostrándole la contestación – ah, así que nos dio contestación ¿eh?
Draco visualizó otra sonrisa, muy distinta a la primera, le quitó la carta a la lechuza pero no la abrió solo la puso encima del escritorio, preguntándose el por qué se tomó la molestia de regresarle la recordadora, si de todas maneras lo vería nuevamente hasta dentro de dos semanas.
-Draco.
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando escuchó la voz de su padre del otro lado de la puerta.
-Enseguida bajo, padre.

Draco se despidió de su lechuza, dio un último vistazo al espejo y su reflejo le devolvió esa sonrisa que tenía en su rostro, entonces bajó a cenar con su familia. 




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2 comentarios:

  1. de que estarian hablando blaise & malfoy???
    sera que todo es una apuesta(?)
    espero actualices pronto
    ^-^
    Att:Taeko-kun

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  2. Hola Taeko-kun =)

    Jjejej, pues por ahi va la cosa, no abandones tus hipótesis n.n
    En unos momentos mas subo la conti n.n
    Besitos
    PISLIB n_n

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