Los cinco elementos
Capitulo Trece:
Escape y encuentros
-Simple, Terry – respondió Luna levantándose de su lugar – el don de
Draco, le ayuda a identificar y saber quiénes son magos y si estos poseen algún
don. ¿Por qué crees que sabe qué don tiene cada mortífago y cada uno de
nosotros? – el aludido lo veía anonado.
De pronto Terry se sintió demasiado observado por todos los presentes.
Tragó saliva dificultosamente.
-¿Cuándo pensabas decírnoslo Terry? – preguntó Harry con cierto
resentimiento.
-Harry, eso lo dejaremos para después – se adelantó Hermione – por lo pronto
nos ocuparemos de contactar a Zabini, rescatar a Nott y saber el por qué de
Scorpius en el hechizo.
-De acuerdo – gruñó el chico-que-vivió – Neville, Luna y Ron – comenzó a
repartir tareas – ustedes investigaran sobre el hechizo de Los Cinco Elementos,
investiguen las características y las habilidades de cada persona que posee el
don, será sencillo porque la mayoría de ellos están aquí, pero también es
necesario saber qué dicen los libros. Terry y Hermione ustedes investigaran
sobre patrones de las circunstancias para realizar el hechizo. Mientras que
Malfoy yo iremos a buscar a Zabini.
-Pero…
-Sin peros Malfoy, no dejaré que vayas solo, hay tres Mortífagos tras de
ti y no le daremos ventajas – el rubio simplemente se quedó sorprendido – y…
-Antes que continúes dando órdenes Potter – interrumpió Draco –
preferiría que Scorpius no salga de este lugar.
-A eso iba Malfoy, nos estaremos vigilando para estar haciendo guardia
en este lugar. Hermione podrías hacernos el favor de hacernos un tipo
cronograma.
-Por supuesto, solo necesitaré sus horarios.
-Bien.
-Yo me ofrezco hacer la primera guardia – habló de pronto Ron,
sorprendiendo a todos los presentes a excepción de Hermione que le sonrió de
manera cómplice, sin embargo el pelirrojo se hizo el desentendido.
-De acuerdo – sonrió Harry – mañana iniciarás a primera hora.
Los próximos minutos, los chicos comenzaron hacer sus horarios para
dárselos a Hermione, mientras que ésta
iba por Scorpius a la Madriguera. Cinco minutos después, en el departamento
solo estaban Harry, Terry, Draco y el pequeño Scorpius.
-Tenemos que hablar – le dijo con voz seria Harry a su novio, el cual
solo asintió y se dirigieron ambos hacia el cuarto.
Por su parte, Draco se hizo el desentendido, cogiendo a Scorpius en sus
brazos y dirigiéndose a su propio cuarto. En cuanto llegó a la habitación había
una lechuza en la ventana, el rubio enarcó una ceja. Se acercó a ésta, la cual
le extendió la pata para mostrarle un pedazo de pergamino.
El rubio extendió el pergamino, entornó los ojos al reconocer la letra
de Blaise.
Es importante reunirnos en
el mismo lugar a la misma hora.
B.Z.
-Perfecto – exclamó Draco.
-¡Papi, mira! – le llamó su hijo desde arriba de la cama señalando a la
pared su propia sombra, que en lugar de imitar su postura, le saludaba… ¿le
saludaba?
*****
Sentía la garganta reseca, sus parpados parecían ser de plomo porque no
podía siquiera despegarlos, intentó también el incorporarse pero fue en vano,
todo su cuerpo le dolía, quizás aún era por los efectos de la Cruciatus (1),
aunque sinceramente ya ni recordaba cuanto tiempo había transcurrido desde ese
entonces.
Intentó nuevamente abrir sus ojos, esta vez tuvo un poco más de suerte,
sin embargo éstos se volvieron a cerrar, solo pudo captar una imagen borrosa
frente a él.
“Maldición” - Pensó Theodore al
verse en esas circunstancias.
¡Tenía que hacer algo! Si continuaba así, dudaba mucho que saliera vivo,
incluso el hecho de que aún fuera consciente de sí mismo en esos momentos era
una gran suerte, sin embargo con McKinnons rondándolo no podía estar tentado a
su suerte.
-¿Aún vives? – escuchó la voz burlona del Mortífago en cuestión muy
cerca de él. Theo se hizo el dormido, aunque no se esforzó mucho, es decir,
solo tenía que quedarse como estaba – no por mucho… claro – se escuchó una risa
burlona.
McKinnons se acercó a Theo, lo observó de un lado a otro, se acuclilló
para estar más cerca de él.
-¡Despierta! – le ordenó a la vez que lo alzaba por los cabellos de
manera brusca. El ex Slytherin solo gruñó ante la acción. El Mortífago lo
soltó, mientras sonreía maliciosamente.
Destapó el pequeño frasco que contenía la poción para dormir, solo
bastaba con dos gotas para hacer dormir a cualquier persona en un periodo cerca
de doce horas, si se le aplicaba a la persona más de dos gotas corría el riesgo
de que la persona sufriera serios problemas, el mejor de los casos: caer en un
estado catatónico, en el peor: la muerte, que para el caso era casi lo mismo,
sino es que es lo mismo.
McKinnons se posicionó encima de Theo, lo tomó de la cara y con la ayuda
de su mano abrió la boca del chico. Por otro lado a Theo no le agradó en lo más
mínimo cómo lo veía aquel sujeto, pero no podía hacer nada, no tenía fuerzas
suficientes para oponerse contra aquel sujeto, el cual le posicionó el frasco en
la punta de sus labios.
-¡Trágalo! – Ordenó el Mortífago, empinando el frasco en la boca del
chico y obligándolo así a tragar el liquido, sin embargo Theo hacia lo posible
para no hacerlo - ¡Que lo tragues! – Gritó McKinnons tapándole la nariz con la
otra mano - ¡Maldito traidor, traga! – rezongaba el mortífago, pero sin
desistir en su objetivo.
-¡McKinnons! – llamó un segundo encapuchado, entrando a la cabaña.
-¿Qué demonios quieres Morseferth? – gruñó el aludido, aún haciendo el
esfuerzo de hacerle tragar la poción al chico.
-El Señor Tenebroso te solicita.
-¿Y porque no me llamó él? – se quejó, dejando a un lado el frasco medio
vacío.
-Pregúntaselo a él – siseó Morseferth.
McKinnons no muy convencido se levantó, observó cuidadosamente a su
compañero.
-¿Qué haces aquí? – Espetó enojado – Se supone que habías ido por el
hijo de Malfoy.
-Estaba por irme, pero el Señor Tenebroso me mandó por ti.
-Han bajado de nivel tus tareas, Morseferth – bufó el Mortífago.
-No tanto como las tuyas – contraatacó Morseferth viendo al chico Nott,
tirado en el piso.
McKinnons solo gruñó y avanzó hacia la salida.
-Muy pronto, seré igual de valioso que ustedes – dijo triunfante,
saliendo del lugar.
Una vez solo, Morseferth avanzó hacia donde estaba Theo acostado, se
acuclilló para poder recostarlo en su regazo.
-¿Estás bien? – La voz que utilizó el Mortífago a Theo se le hizo algo
sospechosa, sin embargo, le atribuyó a los efectos de la poción recién tomada -
¿Theo? – Insistió el encapuchado – no te mueras, por favor – al escuchar esas
palabras, Theo sabía que algo no estaba bien en ese sujeto ¿desde cuándo a un
mortífago le preocupaba que él muriera?
El ex Slytherin, sintió unos dedos rozar su cara. Unas pequeñas gotitas
cayeron sobre sus mejillas, clara señal que el sujeto lloraba. Definitivamente,
algo no estaba bien.
-No te rindas, por favor…
Antes siquiera de que Theo pudiera razonar o sacar una coherente
conclusión, pudo sentir unos labios tocar los suyos. Morseferth lo estaba
besando.
******
Draco parpadeó un par de veces más, sin embargo lo que veía era la
realidad, su hijo, Scorpius podía desprenderse de su sombra.
-Scorpius – le llamó - ¿cómo hiciste eso? – era verdad que tanto él como
su hijo compartían el mismo don, es decir controlaban el Elemento de la
Energía, sin embargo, Draco claramente recordaba cada una de las habilidades
que poseía y esa, precisamente esa de desprenderse de su sombra nunca la obtuvo
¿cómo era eso posible?
-Fácil, papi – le decía
Scorpius – mira, sombra: baila – le ordenó y la sombra del pequeño Scorpius
comenzó a bailar al son de una música imaginaria.
Draco seguía intrigado ante lo que veía. Se acercó a su hijo lentamente,
lo tomó en brazos.
-Escúchame bien Scorpius – le hablaba seriamente. El pequeño lo
escuchaba atentamente - ¿Recuerdas lo que te dije sobre tus poderes?
-No debo usarlos frente a gente extrañas, porque se lo pueden decir a
los señores que tienen mascaras – recitó el pequeño.
-Así es. Nadie tiene que saberlo, al menos todavía no.
-¿Hermy sí puede, papi?
-¿Hermy? – preguntó confundido
el rubio mayor, después de hacer un análisis rápido, cayó en cuanta que se
refería a Granger - ¿confías en ella?
-Sí – dijo alegremente el pequeño – ella es roja, papi ¿no la ves roja?
– Draco negó con la cabeza. (2)
-Ya no veo los colores – le confesó a su hijo.
-¿Por qué? – preguntó confundido
Scorpius.
-Porque… porque ¡Mira la hora que es! – Soltó de pronto el rubio
cambiando el tema – Tic-Tac marca la hora de la cena.
Ambos rubios se levantaron de la cama, Scorpius llamó nuevamente a su
sombra, la cual se adhirió rápidamente a su cuerpo, y salieron directo a la
cocina. Draco estaba preocupado por el poder de Scorpius, sin duda había
grandes diferencias en las habilidades de su hijo y las de él ¿al caso eso era
el porqué Voldemort prefería a Scorpius para el hechizo y no a él?
*****
Harry iba de un lado a otro, aún sin poder creer que su novio le hubiera
ocultado algo tan importante.
-Harry… — llamó nuevamente Terry – ¡perdón! – era la quinta vez que se
lo decía.
-Eso no basta – gruñó Harry – se supone que somos pareja Terry, ¡no
debemos ocultarnos cosas! – gritó exasperado.
-No lo pensaba ocultar para siempre, te lo iba a decir – se explicaba el
chico, siguiendo la caminata del ojiverde – escúchame Harry – le llamó
tomándolo de los hombros – te lo iba a
decir, solo esperaba el momento adecuado.
-¡Cómo cual!
-Obviamente no esperaba que Malfoy estuviera aquí – se quejó, Harry lo
fulminaba con la mirada, clara señal de estar muy lejos de una posible
reconciliación – Los que poseemos los elementos, no andamos por ahí diciéndolo,
ya que hay magos poderosos que solo quieren hacer experimentos o hechizos que
están fuera de nuestro alcance, como ese loco de… de…
-¿Voldemort?
-Exacto.
-¿Y crees que yo se lo diría? ¿O que haría hechizos o experimentos contigo?
-¡No! – exclamó Terry soltándolo.
-Entonces no entiendo el porqué ocultármelo – el ojiverde se había
cruzado de manos.
-¿Alguna vez, tú tuviste alguna habilidad o arma secreta que decidiste
no decirla hasta el momento preciso? – Harry parecía meditar lo que le acaba de
preguntar, se le vinieron muchas cosas a la mente de aquel tiempo de la Guerra.
-No es lo mismo – al final dejó salir.
Terry suspiró largamente y se fue a sentar en la cama resignadamente, al
parecer su relación con Harry terminaría de un momento a otro. Todo por culpa
de Malfoy.
-¿Tienes algo más que ocultarme? – le preguntó Harry sentándose a un
lado de él en la cama. Terry se quedó callado por un buen rato.
-No… — murmuró al momento de levantarse de la cama – lo siento – le dijo
y se dispuso a salir del cuarto.
-¿A dónde vas?
-¿Que no es obvio? – Dejó salir exasperado – me voy.
-Terry.
-No le diré a nadie lo de Malfoy y su hijo, si tanto te preocupa – le
encaró a Harry.
-Eso no era lo que te iba a decir – gruñó el ojiverde levantándose y
dirigiéndose al chico.
-¿Entonces?
-Tenemos una cita ¿no?
-Hoy no es jueves y… — antes de que el chico reclamará, Harry comenzó a
besarlo, pero Terry logró despegarse de él – no tienes que hacer esto – se
quejó.
-¿Hacer ‘qué’?
-El estar conmigo porqué sé lo que van a hacer tú y el ED – replicó
Terry.
-No lo hago por eso, lo hago porque te quiero y no voy a terminar nuestra relación por algo en que tienes
razón.
-¿Qué?
-Es verdad, es tu secreto, tu elemento y no se debe tomar a la ligera.
Tienes derecho a decírselo a quién tú creas conveniente. Además, si dices que
me lo ibas a decir un día. Te creo.
-¿En serio? – preguntó sorprendido Terry.
-Sí.
-Gracias – murmuró el ex Ravenclaw.
-¿Entonces? ¿Aún quieres salir? – le dijo Harry, rodeando su cintura con
sus manos.
-Tengo una mejor idea – exclamó Terry besándolo en los labios y
condiciéndolo hacia la cama…
*****
Theo estaba en una especie de shock, no estaba muy seguro si era por la
poción recién tomada… o porque un hombre, específicamente Morseferth, lo estaba
besando. Trató de moverse de su lugar, pero la poción estaba surtiendo efecto
en él y eso le estaba aterrando ¿acaso Morseferth se aprovecharía de él
mientras estaba inconsciente? A su mente le vino la imagen de Luna, su novia,
entonces sacó fuerzas de donde no tenía idea, logrando moverse y así romper el
beso.
-¡Theo! ¿Estás bien? – preguntó Morseferth, observando cómo Theo luchaba
con mantenerse despierto – ¿crees que puedas levantarte? Debemos salir de aquí,
antes de que ese idiota regrese– el chico se extrañó en la petición de
Morseferth – vamos… — gruñó el mortífago, haciendo esfuerzo por levantarlo —
¿crees que tengas fuerzas para utilizar la levitación?
-¿Qué…? – Apenas musitó Theo, al caer en cuenta que Morseferth no podría
saber de esa habilidad — ¿Pansy? – se
arriesgó a preguntar.
-¿Quién sino? – dejó salir la aludida con la voz de Morseferth.
-¿Cómo…?
-Luego te explico, hay que salir de aquí, Kimi nos espera en la orilla
del río.
-¿Kimi? – Theo estaba más confundido conforme lo que le decía su amiga.
-Larga historia, ¿puedes levitar?
-No… pero puedo hacer… esto… — al momento de decirlo, su cuerpo quedó
liviano, al menos lo suficiente para que la chica pudiera cargarlo y sacarlo de
la cabaña.
En cuestión de minutos se encontraron en el río, donde Kimi los esperaba
preocupada.
-Hay que darse prisa Kimi, a estas alturas él ya se dio cuenta que nos
hemos escapado – dejó salir angustiada Pansy (que aún seguía con el aspecto de
Morseferth).
-¿Y mi hermano? – preguntó la niña al ver que solo iba con ellas
Theodore.
-Nos reuniremos con él en cuanto lo contactemos ¿de acuerdo? – la niña
asintió, aunque aún le preocupaba su hermano.
Pansy sin perder más tiempo la tomó de la mano, para desaparecerse con
ellos, sin embargo, solo logró alejarse del lugar unos cuantos kilómetros, pues
aún no contaba con todas sus fuerzas. Anduvieron caminando por un buen rato,
pero conforme avanzaban, Theo iba cayendo lentamente en la inconsciencia a
causa de la poción.
-Pansy… — le murmuró – no resistiré… mucho…
-¡Hay una cueva, allá! – exclamó Kimi señalando el lugar.
-Resiste Theo – pidió Pansy, sin embargo a medio camino el chico se
desmayó, haciendo que su cuerpo recuperara su peso normal.
-¡Pansy! – exclamó Kimi al ver que ella también tomaba su forma.
-Solo un poco más… — Entre las dos lograron transportar a Theo hacia la
cueva – Kimi, ¿crees que puedas hacer una pared?
-Sí – Kimi cerró los ojos para concentrarse mejor, hizo movimientos con
sus manos e instantes después un muro de tierra se alzaba formando una pared,
cerrando así la cueva. Ambas chicas suspiraron aliviadas - ¿Se pondrá bien? –
preguntó la pequeña a Pansy, mientras observaba a Theo inconsciente.
-Lo estará – le dijo a la niña para tranquilizarla, aunque por dentro
estaba preocupada – descansaremos un rato ¿de acuerdo? Después buscaremos la
manera de contactar a Blaise o a Draco.
-Sí.
*****
Mientras Scorpius jugaba con los tenedores, en la mesa, Draco le
preparaba el desayuno. Ambos rubios, como era costumbre, se habían levantado a
las ocho y se habían dirigido a la cocina para desayunar, después de todo, ese
día comenzarían con la investigación sobre el hechizo y el contactar a Blaise.
-Buenos días – la voz de Ron se escuchó muy lejana para Draco.
El rubio estaba un poco aturdido, pues jamás se imaginó que estaría con
aquel pelirrojo en el mismo lugar y saludándose como buenos amigos.
-Bueno días — murmuró el rubio, mientras le alcanzaba a Scorpius su
desayuno.
-Papi ¿hoy va a venir Teddy? –
le preguntó el pequeño rubio, mientras saboreaba su porción de sopa.
-No lo sé, Scorpius.
-¿Harry aún no despierta? – preguntó extrañado el pelirrojo.
-Es obvio ¿no? – dejó salir Draco un poco irritado. El pelirrojo enarcó
una ceja.
Se sumieron en un silencio, demasiado, incomodo. Ron se sentó dispuesto
a ponerse a desayunar, aunque solo optó por
un poco de jugo.
-Así que, van a encontrarse con… Zabini — comenzó no queriendo la cosa.
-Esa es la idea, pero si Potter no aparece en cinco minutos por esa
puerta, iré solo – gruñó Draco.
El rubio estaba comenzando a desesperarse, tenía muchas cosas qué hacer
y al parecer al idiota de Potter no le interesaba mucho el asunto, pues
preferiría quedarse dormido con el otro idiota de Boot.
-¿Saben en dónde encontrarlo? – quiso saber el pelirrojo, esperando no
sonar tan… curioso.
Era verdad, se había ofrecido voluntariamente a hacer la primera guardia
con un solo propósito: tener noticias de Blaise Zabini ¿Hace cuanto que no se
veían? ¿Hace cuanto tiempo que había cometido el peor (y a la vez el mejor)
error con él?
-Algo así – dejó salir Draco – Scorpius, no tires el brócoli – le
advirtió a su hijo, el cual se hizo el desentendido.
-Buenos días – esta vez fueron las voces de Terry y de Harry las que se
escucharon en la cocina.
-Ya estás aquí – dejó salir sorprendido Harry, viendo a su amigo
pelirrojo – perfecto. En cinco minutos nos vamos, Malfoy.
*****
Se plantó frente al pub ‘El Cadáver’, lo observó detenidamente de arriba
abajo, al parecer el establecimiento había sufrido algunos estragos
consecuencia de una batalla, de la cual, Blaise sabía perfectamente. Sí, lo sabía, porque él había
dado cierta información de su amigo Draco a los Mortífagos, él era el único
responsable. Y a pesar de haberle mandado ayuda (una carta dirigida a Granger
sobre unos elfos domésticos) eso no le aligeraba el peso de la culpa, ya que a
ésta se le sumaba las torturas hacia su otro amigo, Theodore.
Suspiró larga y pausadamente, al parecer el peso de su culpa iría en aumento,
ya que estaba ahí para, nuevamente, traicionar a Draco ¿pero qué más podía
hacer? Pansy, su hermana y Theo, estaban en peligro.
Entró al establecimiento y se dirigió al mismo lugar de siempre, aquel
cuarto que estaba en la esquina. Comenzó a ponerse nervioso cuando se percató
que Draco ya se encontraba ahí, pero lo que más le inquietó al moreno, fue que
el rubio tenia compañía y no cualquier
compañía. Junto a Draco se encontraba, Harry Potter.
Blaise sabía, que su amigo había considerado pedirle ayuda a Potter, sin
embargo, siempre había dudado que el chico le ayudaría, pero al parecer se
había equivocado. Sus planes se habían
complicado. Tenía que buscar la manera de alejar a Potter de Draco.
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N/A
(1)Espero que lo recuerden, salió
en el Capitulo 8: Confusión.
(2)Otra habilidad de los chicos rubios, se explicará más adelante eso de
los colores n.n
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pense que era blaise que tenia mas opciones de hacer una pocion multijugos me sorprendio que fuera pansy y mas que blaise no tuviera idea (por que pense despues que blaise le habia dado los ingredientes) ^-^
ResponderEliminarlo de los colores es la habilidad de ver el aura verdad (?)
espero lo actualices pronto ^-^
Att:Taeko-kun
sabes se me acabo de ocurrir que tal vez pansy sea un metamorfomago o no(?)
ResponderEliminarAtt:Taeko-kun
Hola, hola =)
ResponderEliminarJeje pues nop, Blaise no ha ido al rescate jejje
Sip, algo hay de eso de los colores n.n en el próximo capitulo lo explica Draquito :)
Ahhh, tu si que eres más astuto que los demas ;) eres el primero que ha dado en el clavo jejje n.n
Felicidades :) jejeje
PISLIB n_n
YEY lo descifre me puse a pensar en las posibilidades y se me bino a la mente los metamorfomagos (en especifico ninfadora jeje)
ResponderEliminarAtt:Taeko-kun
XD
ResponderEliminarSip, de hecho es por ella jejeje
PISLIB n_n