lunes, 19 de diciembre de 2011

Capitulo Trece: Escape y encuentros


Los cinco elementos


Capitulo Trece: 

Escape y encuentros



-Simple, Terry – respondió Luna levantándose de su lugar – el don de Draco, le ayuda a identificar y saber quiénes son magos y si estos poseen algún don. ¿Por qué crees que sabe qué don tiene cada mortífago y cada uno de nosotros? – el aludido lo veía anonado.
De pronto Terry se sintió demasiado observado por todos los presentes. Tragó saliva dificultosamente.
-¿Cuándo pensabas decírnoslo Terry? – preguntó Harry con cierto resentimiento.
-Harry, eso lo dejaremos para después – se adelantó Hermione – por lo pronto nos ocuparemos de contactar a Zabini, rescatar a Nott y saber el por qué de Scorpius en el hechizo.
-De acuerdo – gruñó el chico-que-vivió – Neville, Luna y Ron – comenzó a repartir tareas – ustedes investigaran sobre el hechizo de Los Cinco Elementos, investiguen las características y las habilidades de cada persona que posee el don, será sencillo porque la mayoría de ellos están aquí, pero también es necesario saber qué dicen los libros. Terry y Hermione ustedes investigaran sobre patrones de las circunstancias para realizar el hechizo. Mientras que Malfoy yo iremos a buscar a Zabini.
-Pero…
-Sin peros Malfoy, no dejaré que vayas solo, hay tres Mortífagos tras de ti y no le daremos ventajas – el rubio simplemente se quedó sorprendido – y…
-Antes que continúes dando órdenes Potter – interrumpió Draco – preferiría que Scorpius no salga de este lugar.
-A eso iba Malfoy, nos estaremos vigilando para estar haciendo guardia en este lugar. Hermione podrías hacernos el favor de hacernos un tipo cronograma.
-Por supuesto, solo necesitaré sus horarios.
-Bien.
-Yo me ofrezco hacer la primera guardia – habló de pronto Ron, sorprendiendo a todos los presentes a excepción de Hermione que le sonrió de manera cómplice, sin embargo el pelirrojo se hizo el desentendido.
-De acuerdo – sonrió Harry – mañana iniciarás a primera hora.
Los próximos minutos, los chicos comenzaron hacer sus horarios para dárselos a Hermione, mientras  que ésta iba por Scorpius a la Madriguera. Cinco minutos después, en el departamento solo estaban Harry, Terry, Draco y el pequeño Scorpius.
-Tenemos que hablar – le dijo con voz seria Harry a su novio, el cual solo asintió y se dirigieron ambos hacia el cuarto.
Por su parte, Draco se hizo el desentendido, cogiendo a Scorpius en sus brazos y dirigiéndose a su propio cuarto. En cuanto llegó a la habitación había una lechuza en la ventana, el rubio enarcó una ceja. Se acercó a ésta, la cual le extendió la pata para mostrarle un pedazo de pergamino.
El rubio extendió el pergamino, entornó los ojos al reconocer la letra de Blaise.
Es importante reunirnos en el mismo lugar a la misma hora.
B.Z.

-Perfecto – exclamó Draco.
-¡Papi, mira! – le llamó su hijo desde arriba de la cama señalando a la pared su propia sombra, que en lugar de imitar su postura, le saludaba… ¿le saludaba?
*****
Sentía la garganta reseca, sus parpados parecían ser de plomo porque no podía siquiera despegarlos, intentó también el incorporarse pero fue en vano, todo su cuerpo le dolía, quizás aún era por los efectos de la Cruciatus (1), aunque sinceramente ya ni recordaba cuanto tiempo había transcurrido desde ese entonces.
Intentó nuevamente abrir sus ojos, esta vez tuvo un poco más de suerte, sin embargo éstos se volvieron a cerrar, solo pudo captar una imagen borrosa frente a él. 
“Maldición”  - Pensó Theodore al verse en esas circunstancias.
¡Tenía que hacer algo! Si continuaba así, dudaba mucho que saliera vivo, incluso el hecho de que aún fuera consciente de sí mismo en esos momentos era una gran suerte, sin embargo con McKinnons rondándolo no podía estar tentado a su suerte.
-¿Aún vives? – escuchó la voz burlona del Mortífago en cuestión muy cerca de él. Theo se hizo el dormido, aunque no se esforzó mucho, es decir, solo tenía que quedarse como estaba – no por mucho… claro – se escuchó una risa burlona.
McKinnons se acercó a Theo, lo observó de un lado a otro, se acuclilló para estar  más cerca de él.
-¡Despierta! – le ordenó a la vez que lo alzaba por los cabellos de manera brusca. El ex Slytherin solo gruñó ante la acción. El Mortífago lo soltó, mientras sonreía maliciosamente.
Destapó el pequeño frasco que contenía la poción para dormir, solo bastaba con dos gotas para hacer dormir a cualquier persona en un periodo cerca de doce horas, si se le aplicaba a la persona más de dos gotas corría el riesgo de que la persona sufriera serios problemas, el mejor de los casos: caer en un estado catatónico, en el peor: la muerte, que para el caso era casi lo mismo, sino es que es lo mismo.
McKinnons se posicionó encima de Theo, lo tomó de la cara y con la ayuda de su mano abrió la boca del chico. Por otro lado a Theo no le agradó en lo más mínimo cómo lo veía aquel sujeto, pero no podía hacer nada, no tenía fuerzas suficientes para oponerse contra aquel sujeto, el cual le posicionó el frasco en la punta de sus labios.
-¡Trágalo! – Ordenó el Mortífago, empinando el frasco en la boca del chico y obligándolo así a tragar el liquido, sin embargo Theo hacia lo posible para no hacerlo - ¡Que lo tragues! – Gritó McKinnons tapándole la nariz con la otra mano - ¡Maldito traidor, traga! – rezongaba el mortífago, pero sin desistir en su objetivo.
-¡McKinnons! – llamó un segundo encapuchado, entrando a la cabaña.
-¿Qué demonios quieres Morseferth? – gruñó el aludido, aún haciendo el esfuerzo de hacerle tragar la poción al chico.
-El Señor Tenebroso te solicita.
-¿Y porque no me llamó él? – se quejó, dejando a un lado el frasco medio vacío.
-Pregúntaselo a él – siseó Morseferth.
McKinnons no muy convencido se levantó, observó cuidadosamente a su compañero.
-¿Qué haces aquí? – Espetó enojado – Se supone que habías ido por el hijo de Malfoy.
-Estaba por irme, pero el Señor Tenebroso me mandó por ti.
-Han bajado de nivel tus tareas, Morseferth – bufó el Mortífago.
-No tanto como las tuyas – contraatacó Morseferth viendo al chico Nott, tirado en el piso.
McKinnons solo gruñó y avanzó hacia la salida.
-Muy pronto, seré igual de valioso que ustedes – dijo triunfante, saliendo del lugar.
Una vez solo, Morseferth avanzó hacia donde estaba Theo acostado, se acuclilló para poder recostarlo en su regazo.
-¿Estás bien? – La voz que utilizó el Mortífago a Theo se le hizo algo sospechosa, sin embargo, le atribuyó a los efectos de la poción recién tomada - ¿Theo? – Insistió el encapuchado – no te mueras, por favor – al escuchar esas palabras, Theo sabía que algo no estaba bien en ese sujeto ¿desde cuándo a un mortífago le preocupaba que él muriera?
El ex Slytherin, sintió unos dedos rozar su cara. Unas pequeñas gotitas cayeron sobre sus mejillas, clara señal que el sujeto lloraba. Definitivamente, algo no estaba bien.
-No te rindas, por favor…
Antes siquiera de que Theo pudiera razonar o sacar una coherente conclusión, pudo sentir unos labios tocar los suyos. Morseferth lo estaba besando.
******
Draco parpadeó un par de veces más, sin embargo lo que veía era la realidad, su hijo, Scorpius podía desprenderse de su sombra.
-Scorpius – le llamó - ¿cómo hiciste eso? – era verdad que tanto él como su hijo compartían el mismo don, es decir controlaban el Elemento de la Energía, sin embargo, Draco claramente recordaba cada una de las habilidades que poseía y esa, precisamente esa de desprenderse de su sombra nunca la obtuvo ¿cómo era eso posible?
-Fácil, papi – le decía Scorpius – mira, sombra: baila – le ordenó y la sombra del pequeño Scorpius comenzó a bailar al son de una música imaginaria.
Draco seguía intrigado ante lo que veía. Se acercó a su hijo lentamente, lo tomó en brazos.
-Escúchame bien Scorpius – le hablaba seriamente. El pequeño lo escuchaba atentamente - ¿Recuerdas lo que te dije sobre tus poderes?
-No debo usarlos frente a gente extrañas, porque se lo pueden decir a los señores que tienen mascaras – recitó el pequeño.
-Así es. Nadie tiene que saberlo, al menos todavía no.
-¿Hermy sí puede, papi?
-¿Hermy? – preguntó confundido el rubio mayor, después de hacer un análisis rápido, cayó en cuanta que se refería a Granger - ¿confías en ella?
-Sí – dijo alegremente el pequeño – ella es roja, papi ¿no la ves roja? – Draco negó con la cabeza. (2)
-Ya no veo los colores – le confesó a su hijo.
-¿Por qué? – preguntó  confundido Scorpius.
-Porque… porque ¡Mira la hora que es! – Soltó de pronto el rubio cambiando el tema – Tic-Tac marca la hora de la cena.
Ambos rubios se levantaron de la cama, Scorpius llamó nuevamente a su sombra, la cual se adhirió rápidamente a su cuerpo, y salieron directo a la cocina. Draco estaba preocupado por el poder de Scorpius, sin duda había grandes diferencias en las habilidades de su hijo y las de él ¿al caso eso era el porqué Voldemort prefería a Scorpius para el hechizo y no a él?
*****
Harry iba de un lado a otro, aún sin poder creer que su novio le hubiera ocultado algo tan importante.
-Harry… — llamó nuevamente Terry – ¡perdón! – era la quinta vez que se lo decía.
-Eso no basta – gruñó Harry – se supone que somos pareja Terry, ¡no debemos ocultarnos cosas! – gritó exasperado.
-No lo pensaba ocultar para siempre, te lo iba a decir – se explicaba el chico, siguiendo la caminata del ojiverde – escúchame Harry – le llamó tomándolo  de los hombros – te lo iba a decir, solo esperaba el momento adecuado.
-¡Cómo cual!
-Obviamente no esperaba que Malfoy estuviera aquí – se quejó, Harry lo fulminaba con la mirada, clara señal de estar muy lejos de una posible reconciliación – Los que poseemos los elementos, no andamos por ahí diciéndolo, ya que hay magos poderosos que solo quieren hacer experimentos o hechizos que están fuera de nuestro alcance, como ese loco de… de…
-¿Voldemort?
-Exacto.
-¿Y crees que yo se lo diría? ¿O que haría hechizos o experimentos contigo?
-¡No! – exclamó Terry soltándolo. 
-Entonces no entiendo el porqué ocultármelo – el ojiverde se había cruzado de manos.
-¿Alguna vez, tú tuviste alguna habilidad o arma secreta que decidiste no decirla hasta el momento preciso? – Harry parecía meditar lo que le acaba de preguntar, se le vinieron muchas cosas a la mente de aquel tiempo de la Guerra.
-No es lo mismo – al final dejó salir.
Terry suspiró largamente y se fue a sentar en la cama resignadamente, al parecer su relación con Harry terminaría de un momento a otro. Todo por culpa de Malfoy.
-¿Tienes algo más que ocultarme? – le preguntó Harry sentándose a un lado de él en la cama. Terry se quedó callado por un buen rato.
-No… — murmuró al momento de levantarse de la cama – lo siento – le dijo y se dispuso a salir del cuarto.
-¿A dónde vas?
-¿Que no es obvio? – Dejó salir exasperado – me voy.
-Terry.
-No le diré a nadie lo de Malfoy y su hijo, si tanto te preocupa – le encaró a Harry.
-Eso no era lo que te iba a decir – gruñó el ojiverde levantándose y dirigiéndose al chico.
-¿Entonces?
-Tenemos una cita ¿no?
-Hoy no es jueves y… — antes de que el chico reclamará, Harry comenzó a besarlo, pero Terry logró despegarse de él – no tienes que hacer esto – se quejó.
-¿Hacer ‘qué’?
-El estar conmigo porqué sé lo que van a hacer tú y el ED – replicó Terry.
-No lo hago por eso, lo hago porque te quiero y no voy a terminar  nuestra relación por algo en que tienes razón.
-¿Qué?
-Es verdad, es tu secreto, tu elemento y no se debe tomar a la ligera. Tienes derecho a decírselo a quién tú creas conveniente. Además, si dices que me lo ibas a decir un día. Te creo.
-¿En serio? – preguntó sorprendido Terry.
-Sí.
-Gracias – murmuró el ex Ravenclaw.
-¿Entonces? ¿Aún quieres salir? – le dijo Harry, rodeando su cintura con sus manos.
-Tengo una mejor idea – exclamó Terry besándolo en los labios y condiciéndolo hacia la cama…
*****
Theo estaba en una especie de shock, no estaba muy seguro si era por la poción recién tomada… o porque un hombre, específicamente Morseferth, lo estaba besando. Trató de moverse de su lugar, pero la poción estaba surtiendo efecto en él y eso le estaba aterrando ¿acaso Morseferth se aprovecharía de él mientras estaba inconsciente? A su mente le vino la imagen de Luna, su novia, entonces sacó fuerzas de donde no tenía idea, logrando moverse y así romper el beso.
-¡Theo! ¿Estás bien? – preguntó Morseferth, observando cómo Theo luchaba con mantenerse despierto – ¿crees que puedas levantarte? Debemos salir de aquí, antes de que ese idiota regrese– el chico se extrañó en la petición de Morseferth – vamos… — gruñó el mortífago, haciendo esfuerzo por levantarlo — ¿crees que tengas fuerzas para utilizar la levitación?
-¿Qué…? – Apenas musitó Theo, al caer en cuenta que Morseferth no podría saber de esa habilidad — ¿Pansy? – se arriesgó a preguntar.
-¿Quién sino? – dejó salir la aludida con la voz de Morseferth.
-¿Cómo…?
-Luego te explico, hay que salir de aquí, Kimi nos espera en la orilla del río.
-¿Kimi? – Theo estaba más confundido conforme lo que le decía su amiga.
-Larga historia, ¿puedes levitar?
-No… pero puedo hacer… esto… — al momento de decirlo, su cuerpo quedó liviano, al menos lo suficiente para que la chica pudiera cargarlo y sacarlo de la cabaña.
En cuestión de minutos se encontraron en el río, donde Kimi los esperaba preocupada.
-Hay que darse prisa Kimi, a estas alturas él ya se dio cuenta que nos hemos escapado – dejó salir angustiada Pansy (que aún seguía con el aspecto de Morseferth).
-¿Y mi hermano? – preguntó la niña al ver que solo iba con ellas Theodore.
-Nos reuniremos con él en cuanto lo contactemos ¿de acuerdo? – la niña asintió, aunque aún le preocupaba su hermano.
Pansy sin perder más tiempo la tomó de la mano, para desaparecerse con ellos, sin embargo, solo logró alejarse del lugar unos cuantos kilómetros, pues aún no contaba con todas sus fuerzas. Anduvieron caminando por un buen rato, pero conforme avanzaban, Theo iba cayendo lentamente en la inconsciencia a causa de la poción.
-Pansy… — le murmuró – no resistiré… mucho…
-¡Hay una cueva, allá! – exclamó Kimi señalando el lugar.
-Resiste Theo – pidió Pansy, sin embargo a medio camino el chico se desmayó, haciendo que su cuerpo recuperara su peso normal.
-¡Pansy! – exclamó Kimi al ver que ella también tomaba su forma.
-Solo un poco más… — Entre las dos lograron transportar a Theo hacia la cueva – Kimi, ¿crees que puedas hacer una pared?
-Sí – Kimi cerró los ojos para concentrarse mejor, hizo movimientos con sus manos e instantes después un muro de tierra se alzaba formando una pared, cerrando así la cueva. Ambas chicas suspiraron aliviadas - ¿Se pondrá bien? – preguntó la pequeña a Pansy, mientras observaba a Theo inconsciente.
-Lo estará – le dijo a la niña para tranquilizarla, aunque por dentro estaba preocupada – descansaremos un rato ¿de acuerdo? Después buscaremos la manera de contactar a Blaise o a Draco.
-Sí.
*****
Mientras Scorpius jugaba con los tenedores, en la mesa, Draco le preparaba el desayuno. Ambos rubios, como era costumbre, se habían levantado a las ocho y se habían dirigido a la cocina para desayunar, después de todo, ese día comenzarían con la investigación sobre el hechizo y el contactar a Blaise.
-Buenos días – la voz de Ron se escuchó muy lejana para Draco.
El rubio estaba un poco aturdido, pues jamás se imaginó que estaría con aquel pelirrojo en el mismo lugar y saludándose como buenos amigos.
-Bueno días — murmuró el rubio, mientras le alcanzaba a Scorpius su desayuno.
-Papi ¿hoy va a venir Teddy? – le preguntó el pequeño rubio, mientras saboreaba su porción de sopa.
-No lo sé, Scorpius.
-¿Harry aún no despierta? – preguntó extrañado el pelirrojo.
-Es obvio ¿no? – dejó salir Draco un poco irritado. El pelirrojo enarcó una ceja.
Se sumieron en un silencio, demasiado, incomodo. Ron se sentó dispuesto a ponerse a desayunar, aunque solo optó por  un poco de jugo.
-Así que, van a encontrarse con… Zabini — comenzó no queriendo la cosa.
-Esa es la idea, pero si Potter no aparece en cinco minutos por esa puerta, iré solo – gruñó Draco.
El rubio estaba comenzando a desesperarse, tenía muchas cosas qué hacer y al parecer al idiota de Potter no le interesaba mucho el asunto, pues preferiría quedarse dormido con el otro idiota de Boot.
-¿Saben en dónde encontrarlo? – quiso saber el pelirrojo, esperando no sonar tan… curioso.
Era verdad, se había ofrecido voluntariamente a hacer la primera guardia con un solo propósito: tener noticias de Blaise Zabini ¿Hace cuanto que no se veían? ¿Hace cuanto tiempo que había cometido el peor (y a la vez el mejor) error con él?
-Algo así – dejó salir Draco – Scorpius, no tires el brócoli – le advirtió a su hijo, el cual se hizo el desentendido.
-Buenos días – esta vez fueron las voces de Terry y de Harry las que se escucharon en la cocina.
-Ya estás aquí – dejó salir sorprendido Harry, viendo a su amigo pelirrojo – perfecto. En cinco minutos nos vamos, Malfoy.
*****
Se plantó frente al pub ‘El Cadáver’, lo observó detenidamente de arriba abajo, al parecer el establecimiento había sufrido algunos estragos consecuencia de una batalla, de la cual, Blaise sabía  perfectamente. Sí, lo sabía, porque él había dado cierta información de su amigo Draco a los Mortífagos, él era el único responsable. Y a pesar de haberle mandado ayuda (una carta dirigida a Granger sobre unos elfos domésticos) eso no le aligeraba el peso de la culpa, ya que a ésta se le sumaba las torturas hacia su otro amigo, Theodore.
Suspiró larga y pausadamente, al parecer el peso de su culpa iría en aumento, ya que estaba ahí para, nuevamente, traicionar a Draco ¿pero qué más podía hacer? Pansy, su hermana y Theo, estaban en peligro.
Entró al establecimiento y se dirigió al mismo lugar de siempre, aquel cuarto que estaba en la esquina. Comenzó a ponerse nervioso cuando se percató que Draco ya se encontraba ahí, pero lo que más le inquietó al moreno, fue que el rubio tenia compañía y no cualquier compañía. Junto a Draco se encontraba, Harry Potter.
Blaise sabía, que su amigo había considerado pedirle ayuda a Potter, sin embargo, siempre había dudado que el chico le ayudaría, pero al parecer se había equivocado.  Sus planes se habían complicado. Tenía que buscar la manera de alejar a Potter de Draco.



____________________________________________________________

N/A
 (1)Espero que lo recuerden, salió en el Capitulo 8: Confusión.
(2)Otra habilidad de los chicos rubios, se explicará más adelante eso de los colores n.n

____________________________________________________________



Capitulo Anterior                                                    Capitulo Siguiente






5 comentarios:

  1. pense que era blaise que tenia mas opciones de hacer una pocion multijugos me sorprendio que fuera pansy y mas que blaise no tuviera idea (por que pense despues que blaise le habia dado los ingredientes) ^-^
    lo de los colores es la habilidad de ver el aura verdad (?)
    espero lo actualices pronto ^-^
    Att:Taeko-kun

    ResponderEliminar
  2. sabes se me acabo de ocurrir que tal vez pansy sea un metamorfomago o no(?)
    Att:Taeko-kun

    ResponderEliminar
  3. Hola, hola =)

    Jeje pues nop, Blaise no ha ido al rescate jejje
    Sip, algo hay de eso de los colores n.n en el próximo capitulo lo explica Draquito :)

    Ahhh, tu si que eres más astuto que los demas ;) eres el primero que ha dado en el clavo jejje n.n
    Felicidades :) jejeje

    PISLIB n_n

    ResponderEliminar
  4. YEY lo descifre me puse a pensar en las posibilidades y se me bino a la mente los metamorfomagos (en especifico ninfadora jeje)
    Att:Taeko-kun

    ResponderEliminar