Obsesión
Capitulo Tres:
Una dolorosa verdad
Una dolorosa verdad
Después de controlarse un poco, Draco se sentía como el más idiota ¿cómo pudo dejarse llevar por sus
sentimientos así como así? Sobre todo frente a Harry Potter, el chico que le
gustaba, pero que no se lo merecía.
-¿Te sientes mejor? – preguntó Harry, Draco se incorporó lentamente.
-Sí, discúlpame por lo de hace rato, no suelo llorar como una…
-Está bien Draco, es mejor sacar todo lo que tienes dentro de alguna
manera que guardártelo – el aludido lo observó atentamente. Era verdad, ese
chico ojiverde le gustaba, le quería. No podía negarlo, más sin embargo no
podía corresponderle. No, por supuesto que no. Él no se podía merecer al famoso
Harry Potter, no después de todo lo que causó en un tiempo atrás.
-Gracias Harry, eres un… gran amigo – dijo en un susurro.
-Amigo…- murmuró Harry, triste – Draco, tú sabes lo que yo siento por ti.
-Y tú sabes lo que yo opino de eso – soltó rápidamente.
-Te quiero.
-Estás confundido.
-¡Por supuesto que no!
-Claro que sí, sucede a menudo cuando comienzas a convivir con una
persona por un tiempo, te atrae o te gusta porque es alguien nuevo.
-Claro que no, Draco – respondió Potter un poco enfadado, si alguien
estaba seguro de lo que sentía por el chico que estaba frente a él, era él
mismo – me gustaste desde el momento en que te vi en la tienda de túnicas de Madame Malkin – el rubio
agrandó los ojos ¿eso era posible?
-Eso lo estas inventando – quiso justificar.
-¿Por qué lo haría?
-No lo sé, me quieres confundir.
-Draco, tú me gustaste desde entonces, pero al entrar a Hogwarts
lamentablemente nuestros caminos tomaron un curso distinto, pero nunca dejé de
pensar en ti, nunca dejaste de gustarme, de quererte y me alegré mucho cuando
Dumbledore nos informó que ustedes estaban de nuestra parte en la guerra,
porque sinceramente… no podría haber soportado luchar en tu contra.
-Harry.
-Solo di que sí, Draco.
-Sí, me gustas… yo también te quiero – a Harry se le visualizó una
sonrisa – pero, no es el momento – frunció el ceño.
-¿Por qué dices eso?
-Porque no lo merezco, al menos no ahora.
-Escucha Draco, lo que haya hecho tu padre, es culpa de él, no tuya, no
te sigas castigando de esa forma.
-No lo hago.
-¿Entonces?
-No lo entenderías… – se dio la vuelta dispuesto a irse del lugar.
-Explícamelo.
-¿Has visto a Theodore últimamente?
-No ¿qué ocurre con él?
-Está cambiado. No come, no duerme y no puedo ayudarlo, es demasiado
frustrante no poder ayudar a uno de mis mejores amigos.
-¿Por qué dices que no puedes ayudarlo?
-Porque seguramente me odia, por lo de su padre.
-Draco...
El Slytherin emprendió su camino al castillo dejando a Harry decepcionado
y triste, pero con esperanza en algo, Draco sí lo quería después de todo.
*****
[Blaise Zabini]
Estuve alrededor de media hora esperando a que ese tal Francis dejará en
libertad a mi novio, pero parecía que disfrutaba retenerlo, no me quedó de otra
que irme a la Sala Común y “matar” el tiempo hasta que estuviera fuera.
En cuanto estuve en mi habitación, vi un sobre encima de mi cama. Al
abrirlo me di cuenta que venía del jefe de nuestra casa, el profesor Horace
Slughorn, donde me informaba que yo ocuparía el puesto de Pansy Parkinson como
prefecto, porque mi compañera ya no regresó a estudiar a Hogwarts.
Esto era más que perfecto, porque podría pasar más tiempo con mi lindo
Bilius, pues ahora los dos seriamos prefectos y podríamos dar las rondas juntos... ¡GENIAL!
Salí de la sala común y fui a buscar a mi lindo Bilius, porque dudo mucho
que ese Francis lo retenga todo este
tiempo, además de que ya es hora del
descanso y después la cena.
Lo localizo rápidamente en unas de las bancas del jardín.
-Discúlpame, mi lindo Bilius – le digo en cuanto estoy frente a él.
-¿De qué? – pregunta con el ceño ligeramente fruncido.
-Por lo de hace rato, no pude acompañarte por tus cosas.
-No te preocupes, además creo que el profesor Francis estaba ansioso para
que estuvieras en su clase.
-Lo que me lleva a que no debió castigarte – digo casi en un gruñido.
-No me fue tan mal.
-¿Para qué te llamó al final de la clase?
-Me dio un sermón, sobre la puntualidad y esas cosas – deja salir,
sonriente.
-Bueno, olvidemos ese tema, te tengo una sorpresa.
-¿Cuál?
Le enseño la carta que me llegó esta tarde y veo que se le iluminan los
ojos.
-¡Genial, Blaise!
-Sí, solo que tengo que ir a la aburrida junta de esta noche para las
indicaciones y todo eso.
*****
Theodore se dio cuenta que había pasado mucho tiempo aislado de los
demás. Solía ir a ese lugar que se encuentra cerca del bosque prohibido y del
lago, ahí se quedaba por varias horas cada vez que se sentía mal. Lo que más le
gustaba era esa tranquilidad que le brindaba. Esa calma le ayudaba mucho a
reflexionar y a encontrar paz en su corazón.
Sus amigos no sabían del lugar, ni siquiera Neville. Y hablando del
león…
Después de tanto reflexionar Theo cayó en cuenta que su novio Neville
solo quería ayudarlo, así que, se encaminó hacia la Sala Común de Gryffindor
para disculparse con él, no le agradaba mucho el hecho de que llegara la noche
y él sin poder hacer las paces con su chico, solían arreglar los malos
entendidos antes de que éstos se hicieran mayores con el paso de los días.
Iba por un pasillo y a lo lejos visualizó una escena que no le agradó
mucho. Frunció el ceño.
-¡Vamos, Longbottom! – dijo un chico de Ravenclaw.
-¡Déjame en paz, Boot! – Exigió Neville, quien estaba atrapado en una
esquina, mientras el Ravenclaw lo manoseaba y trataba de atrapar su boca - ¡Suéltame,
idiota! – Hizo todo lo posible para zafarse del agarre.
-¡Vamos! ¡Si a ti te gusta que te den! Tenemos que aprovechar ahora que tu
noviecito esta indispuesto ¿no?
En un descuido del Ravenclaw, Neville aprovechó para darle un rodillazo
en la entrepierna y correr en dirección contraria de éste.
-¡Idiota! – chilló Terry y aprovechando que el chico le estaba dando la
espalda, sacó su varita dispuesto a hechizarlo.
Escena que a Theo se le hizo particularmente familiar frente a sus ojos,
tanto que hasta pareció verla en cámara lenta. Mientras la veía, una furia
invadió todo su cuerpo, la cual le dio fuerzas para reaccionar…
-¡No te atrevas, imbécil! – gritó con rabia y le lanzó un Expelliarmus al chico.
Neville al escuchar la voz de su novio, paró en seco, giró sobre sus
talones y se encontró con los dos chicos peleando al estilo muggle, con puños y golpes de manos.
Theo estaba arriba de Terry queriéndolo ahorcar.
-¡Suéltame, Nott! – ordenó el Ravenclaw.
-¡No! Vas a pagar muy caro lo que le pensabas a hacer a Neville.
-¿Qué pasa, Nott? ¿Acaso te recordé como fue que mataron a tu papi? – dijo Boot en son de burla, Theo
al escucharlo cedió ante la estrangulación, entornó los ojos y se puso más
pálido de lo que ya estaba. El Ravenclaw
aprovechó ese valioso momento de duda para contra-atacar con un golpe en la
cara, haciendo que el Slytherin cayera al suelo.
-¡NO! – gritó Neville y quiso quitar a Terry, porque ahora este chico era
el que estaba arriba y ahorcaba a Theo.
Antes que Neville llagara, Draco ya había agarrado a Boot y Ron a Theo,
los chicos sujetados forcejeaban del agarre.
-¡Suéltame, Ron! – Exigió el Slytherin – ¡Ese idiota me las pagará!
-¡No dije nada que no fuera verdad, Nott! – Se excusó Terry – Es más… aquí está Malfoy, él
te puede confirmar que yo no miento – sonrió de lado.
-¡Cállate! – exigió el castaño, aunque su tono se escuchó más a súplica,
sospechaba que el Ravenclaw diría algo que no quería oír, no porque fuera
verdad, sino porque Draco ya se sentía culpable por el hecho y no necesitaba
que alguien más se lo recordara.
-Vamos Nott, si todo el Mundo Mágico sabe
que tu padre fue asesinado por la espalda en manos de Lucius Malfoy. El
padre de tu supuesto mejor amigo – Terry sonrió complacido al ver las
reacciones de Theo y Draco – Me pregunto, ¿el colegio lo sabe? Sería divertido
decírselo o recordárselo ¿tú qué dices Malfoy?
Draco en el momento en que escuchó aquellas palabras, no solo palideció,
sino que aflojó el agarre, cosa que Terry aprovechó para ir nuevamente en busca
de Nott.
-¡Draco! – Llamó Neville, pero el aludido había entrado en shock y unas lágrimas
recorrían sus pálidas mejillas.
-¡Ayúdenme! – pidió Ron que estaba bajo Theo, que a la vez estaba bajo
Terry y éste queriéndolo ahorcar nuevamente.
-Dime Nott ¿qué se siente ver a tu padre morir en tus brazos? – El chico seguía
burlándose - ¿qué se siente ser el hijo de un maldito mortífago que fue
traicionado por el padre de tu mejor amigo?
-¡Cállate ya, idiota! – ahora exigió Weasley.
Neville trató de sepáralos, sus esfuerzos fueron inútiles. Cuando quiso
lanzar un hechizo para separarlos, se escuchó una voz que reconocieron al
instante.
-¿Qué creen que están haciendo?
Los chicos detuvieron su pelea clandestina y se incorporaron al ver a su
profesor de DCAO, Francis Morseferth.
El profesor los observó de uno por uno. El primero fue Draco, quien al
parecer estaba saliendo de un shock, lo
ignoró de inmediato. Su mirada se posó en Neville, parecía asustado, lo observó
unos leves instantes más. Desvió su mirada a Terry, quien tenía ligeros
rasguños en el cuello, también lo ignoró. Luego pasó con Theodore, con quien
tuvo el privilegio de estudiarlo de pies a cabeza, el chico se estaba limpiando
las lágrimas, traía el labio partido (al profesor se le vino la idea de poder
curarlo con un gran beso – esbozó una sonrisa pícara –) el chico aún seguía
enojado. El profesor hubiera seguido con la inspección con Nott de no ser porque todos le enviaron miradas
extrañas.
-¿Y bien? – volvió a preguntar, ignorando completamente las miradas de
sus alumnos hacia él y también omitiendo la revisión de Ron, pues le daba igual
si el chico estaba herido o no.
-Nada profesor, solo jugábamos –
quiso justificar Boot, obviamente esto no convenció a un experimentado ex auror.
-Señor Malfoy y usted señor Weasley – los llamó con hostilidad – pueden seguir
con sus rondas nocturnas, yo me encargaré de sus compañeros – los dos chicos no
les quedó de otra que obedecer – Bien, tendré que acompañarlos a sus
respectivas salas comunes, no vaya ser que quieran jugar otra vez ¿no?
Los chicos comenzaron avanzar, Theo se acercó a Neville con la intensión
de decirle que quería hablar con él.
-Neville…
-Señor Nott – interrumpió Francis, interponiéndose entre ambos, sutilmente
– ¿Tendría la amabilidad de decirme cómo
fue que comenzó el jueguito?
-Profesor – llamó Terry – no debería preguntarle a él… - no continuó
porque por solo en una milésima de segundo, el Ravenclaw juraría que su
profesor le lanzó una mirada que le dio miedo, antes de sonreírle.
-¡Vaya! Que rápido hemos llegado a
su sala común, señor Longbottom – dijo sonriente Francis – ya puede entrar, no
se preocupe, usted está libre de castigo ya que solo quería separar a ellos
¿cierto? – señaló a los otros dos chicos.
Neville no quería irse porque él también quería hacer las paces con Theodore,
pero la mirada insistente de su profesor lo hizo avanzar hacia el retrato de la
señora gorda, antes de entrar le lanzó una mirada a su novio, quien asintió
dándole a entender que todo estaba bien entre ambos.
Una vez Neville dentro de su sala común, se dirigieron a la de Terry en
silencio.
-Señores, esta vez se las dejaré pasar, pero si me entero de que han
vuelto a jugar… créanme que se
arrepentirán ¿me entendieron? – anunció el profesor, ante la entrada de la sala
común de Ravenclaw.
-Sí – fue la simple respuesta de ambos chicos, el Ravenclaw entró a su
sala común. Minutos después, Morseferth y el Slytherin caminaban hacia las
mazmorras.
Theodore creía que jamás llegaría a su sala común, el camino se le hizo
demasiado largo.
-¿Te puedo llamar por tu nombre? – Preguntó de pronto el profesor hacia
el menor, haciéndolo sobresaltar – cada vez que te digo señor Nott, me recuerda
a tu padre. Un gran hombre, por supuesto, pero…
-Está bien – contestó cortante, ya había tenido suficiente ese día del
tema de su padre y no quería volver a discutir o llorar y menos frente a ese
señor, del cual no confiaba en nada.
-¿Y bien? ¿Por qué peleaban? Es solo curiosidad, ya les dije que no los
voy a castigar.
-Boot quería propasarse con Neville – resumió el Slytherin.
-¡Vaya! Así que, el señor Boot tiene problemas con su chico – Theo se detuvo en seco.
-Neville es mi novio y ese idiota quería pasarse de listo con él.
-Ahh, ya entiendo. Tranquilo Theodore – dijo mientras le pasaba una mano
en su hombro, Theo se apartó rápidamente, ese hombre le daba desconfianza y, no
sabía el porqué, miedo.
-Ya llegué a mi sala común – anunció y se metió lo más rápido posible.
Una vez dentro, el profesor sonrió.
-Hogwarts. Interesante colegio, muchos chicos que se sienten solos, qué
bien que soy un profesor muy comprensivo.
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me da la impresion o terry no te agrada (?)
ResponderEliminarjejeje es solo una pregunta tonta
pero en TODOS los fics que e leido sale de malo jejejeje
Att:Taeko-kun
Hola Taeko-kun =)
ResponderEliminaro_O jajjaja ¿sabes? eres el primero en darse cuenta que Terry Boot sale en la mayoría de mis fic jejej :P y de malo x_x.
Pero no, no me cae mal, lo que pasa es que es del único que me acuerdo muy bien (aún no sé el porqué)jejeje, pero no me cae mal, de hecho en este fic tiene un gran cambio después ^^
Gracias por leer n.n
Besitos
PISLIB n_n
jejeje emmm
ResponderEliminarcreo que es por que e leido todos tus fics en un par de dias jejeje
pero si vi que el siempre sale como de malo o haciendo cosas no buenas jejeje
^-^
Att:Taeko-kun
Hola =)
ResponderEliminarjejej Tienes razón ^^
XD
Es como reflejo, pienso en alguien malo y Terry me viene a la mente luego o_O
PISLIB n_n