viernes, 16 de diciembre de 2011

Capitulo Tres: Una dolorosa verdad.

Obsesión


Capitulo Tres: 
Una dolorosa verdad

Después de controlarse un poco, Draco se sentía como el más idiota  ¿cómo pudo dejarse llevar por sus sentimientos así como así? Sobre todo frente a Harry Potter, el chico que le gustaba, pero que no se lo merecía.
-¿Te sientes mejor? – preguntó Harry, Draco se incorporó lentamente.
-Sí, discúlpame por lo de hace rato, no suelo llorar como una…
-Está bien Draco, es mejor sacar todo lo que tienes dentro de alguna manera que guardártelo – el aludido lo observó atentamente. Era verdad, ese chico ojiverde le gustaba, le quería. No podía negarlo, más sin embargo no podía corresponderle. No, por supuesto que no. Él no se podía merecer al famoso Harry Potter, no después de todo lo que causó en un tiempo atrás.
-Gracias Harry, eres un… gran amigo – dijo en un susurro.
-Amigo…- murmuró Harry, triste – Draco, tú sabes lo que yo siento por ti.
-Y tú sabes lo que yo opino de eso – soltó rápidamente.
-Te quiero.
-Estás confundido.
-¡Por supuesto que no!
-Claro que sí, sucede a menudo cuando comienzas a convivir con una persona por un tiempo, te atrae o te gusta porque es alguien nuevo.
-Claro que no, Draco – respondió Potter un poco enfadado, si alguien estaba seguro de lo que sentía por el chico que estaba frente a él, era él mismo – me gustaste desde el momento en que te vi en la tienda de túnicas de Madame Malkin – el rubio agrandó los ojos ¿eso era posible?
-Eso lo estas inventando – quiso justificar.
-¿Por qué lo haría?
-No lo sé, me quieres confundir.
-Draco, tú me gustaste desde entonces, pero al entrar a Hogwarts lamentablemente nuestros caminos tomaron un curso distinto, pero nunca dejé de pensar en ti, nunca dejaste de gustarme, de quererte y me alegré mucho cuando Dumbledore nos informó que ustedes estaban de nuestra parte en la guerra, porque sinceramente… no podría haber soportado luchar en tu contra.
-Harry.
-Solo di que sí, Draco.
-Sí, me gustas… yo también te quiero – a Harry se le visualizó una sonrisa – pero, no es el momento – frunció el ceño.
-¿Por qué dices eso?
-Porque no lo merezco, al menos no ahora.
-Escucha Draco, lo que haya hecho tu padre, es culpa de él, no tuya, no te sigas castigando de esa forma.
-No lo hago.
-¿Entonces?
-No lo entenderías… – se dio la vuelta dispuesto a irse del lugar.
-Explícamelo.
-¿Has visto a Theodore últimamente?
-No ¿qué ocurre con él?
-Está cambiado. No come, no duerme y no puedo ayudarlo, es demasiado frustrante no poder ayudar a uno de mis mejores amigos.
-¿Por qué dices que no puedes ayudarlo?
-Porque seguramente me odia, por lo de su padre.
-Draco...
El Slytherin emprendió su camino al castillo dejando a Harry decepcionado y triste, pero con esperanza en algo, Draco sí lo quería después de todo.

*****

[Blaise Zabini]

Estuve alrededor de media hora esperando a que ese tal Francis dejará en libertad a mi novio, pero parecía que disfrutaba retenerlo, no me quedó de otra que irme a la Sala Común y “matar” el tiempo hasta que estuviera fuera.
En cuanto estuve en mi habitación, vi un sobre encima de mi cama. Al abrirlo me di cuenta que venía del jefe de nuestra casa, el profesor Horace Slughorn, donde me informaba que yo ocuparía el puesto de Pansy Parkinson como prefecto, porque mi compañera ya no regresó a estudiar a Hogwarts.
Esto era más que perfecto, porque podría pasar más tiempo con mi lindo Bilius, pues ahora los dos seriamos prefectos  y podríamos dar las rondas juntos... ¡GENIAL!
Salí de la sala común y fui a buscar a mi lindo Bilius, porque dudo mucho que ese Francis  lo retenga todo este tiempo, además de que  ya es hora del descanso y después la cena.
Lo localizo rápidamente en unas de las bancas del jardín.
-Discúlpame, mi lindo Bilius – le digo en cuanto estoy frente a él.
-¿De qué? – pregunta con el ceño ligeramente fruncido.
-Por lo de hace rato, no pude acompañarte por tus cosas.
-No te preocupes, además creo que el profesor Francis estaba ansioso para que estuvieras en su clase.
-Lo que me lleva a que no debió castigarte – digo casi en un gruñido.
-No me fue tan mal.
-¿Para qué te llamó al final de la clase?
-Me dio un sermón, sobre la puntualidad y esas cosas – deja salir, sonriente.
-Bueno, olvidemos ese tema, te tengo una sorpresa.
-¿Cuál?
Le enseño la carta que me llegó esta tarde y veo que se le iluminan los ojos.
-¡Genial, Blaise!
-Sí, solo que tengo que ir a la aburrida junta de esta noche para las indicaciones y todo eso.

*****

Theodore se dio cuenta que había pasado mucho tiempo aislado de los demás. Solía ir a ese lugar que se encuentra cerca del bosque prohibido y del lago, ahí se quedaba por varias horas cada vez que se sentía mal. Lo que más le gustaba era esa tranquilidad que le brindaba. Esa calma le ayudaba mucho a reflexionar y a encontrar paz en su corazón.  Sus amigos no sabían del lugar, ni siquiera Neville. Y hablando del león…
Después de tanto reflexionar Theo cayó en cuenta que su novio Neville solo quería ayudarlo, así que, se encaminó hacia la Sala Común de Gryffindor para disculparse con él, no le agradaba mucho el hecho de que llegara la noche y él sin poder hacer las paces con su chico, solían arreglar los malos entendidos antes de que éstos se hicieran mayores con el paso de los días.
Iba por un pasillo y a lo lejos visualizó una escena que no le agradó mucho. Frunció el ceño.
-¡Vamos, Longbottom! – dijo un chico de Ravenclaw.
-¡Déjame en paz, Boot! – Exigió Neville, quien estaba atrapado en una esquina, mientras el Ravenclaw lo manoseaba y trataba de atrapar su boca - ¡Suéltame, idiota! – Hizo todo lo posible para zafarse del agarre.
-¡Vamos!  ¡Si a ti te gusta que te den! Tenemos que aprovechar ahora que tu noviecito esta indispuesto ¿no?  
En un descuido del Ravenclaw, Neville aprovechó para darle un rodillazo en la entrepierna y correr en dirección contraria de éste.
-¡Idiota! – chilló Terry y aprovechando que el chico le estaba dando la espalda, sacó su varita dispuesto a hechizarlo.
Escena que a Theo se le hizo particularmente familiar frente a sus ojos, tanto que hasta pareció verla en cámara lenta. Mientras la veía, una furia invadió todo su cuerpo, la cual le dio fuerzas para reaccionar…
-¡No te atrevas, imbécil! – gritó con rabia y le lanzó un Expelliarmus al chico.
Neville al escuchar la voz de su novio, paró en seco, giró sobre sus talones y se encontró con los dos chicos peleando al estilo muggle, con puños y golpes de manos. Theo estaba arriba de Terry queriéndolo ahorcar.
-¡Suéltame, Nott! – ordenó el Ravenclaw.
-¡No! Vas a pagar muy caro lo que le pensabas a hacer a Neville.
-¿Qué pasa, Nott? ¿Acaso te recordé como fue que mataron a tu papi? – dijo Boot en son de burla, Theo al escucharlo cedió ante la estrangulación, entornó los ojos y se puso más pálido de lo que ya estaba. El  Ravenclaw aprovechó ese valioso momento de duda para contra-atacar con un golpe en la cara, haciendo que el Slytherin cayera al suelo.
-¡NO! – gritó Neville y quiso quitar a Terry, porque ahora este chico era el que estaba arriba y ahorcaba a Theo.
Antes que Neville llagara, Draco ya había agarrado a Boot y Ron a Theo, los chicos sujetados forcejeaban del agarre.
-¡Suéltame, Ron! – Exigió el Slytherin – ¡Ese  idiota me las pagará!
-¡No dije nada que no fuera verdad, Nott! – Se  excusó Terry – Es más… aquí está Malfoy, él te puede confirmar que yo no miento – sonrió de lado.
-¡Cállate! – exigió el castaño, aunque su tono se escuchó más a súplica, sospechaba que el Ravenclaw diría algo que no quería oír, no porque fuera verdad, sino porque Draco ya se sentía culpable por el hecho y no necesitaba que alguien más se lo recordara.
-Vamos Nott, si todo el Mundo Mágico sabe  que tu padre fue asesinado por la espalda en manos de Lucius Malfoy. El padre de tu supuesto mejor amigo – Terry sonrió complacido al ver las reacciones de Theo y Draco – Me pregunto, ¿el colegio lo sabe? Sería divertido decírselo o recordárselo ¿tú qué dices Malfoy?
Draco en el momento en que escuchó aquellas palabras, no solo palideció, sino que aflojó el agarre, cosa que Terry aprovechó para ir nuevamente en busca de Nott.
-¡Draco! – Llamó Neville, pero el aludido había entrado en shock y unas lágrimas recorrían sus pálidas mejillas.
-¡Ayúdenme! – pidió Ron que estaba bajo Theo, que a la vez estaba bajo Terry y éste queriéndolo ahorcar nuevamente.
-Dime Nott ¿qué se siente ver a tu padre morir en tus brazos? – El  chico seguía  burlándose - ¿qué se siente ser el hijo de un maldito mortífago que fue traicionado por el padre de tu mejor amigo?
-¡Cállate ya, idiota! – ahora exigió Weasley.
Neville trató de sepáralos, sus esfuerzos fueron inútiles. Cuando quiso lanzar un hechizo para separarlos, se escuchó una voz que reconocieron al instante.
-¿Qué creen que están haciendo?
Los chicos detuvieron su pelea clandestina y se incorporaron al ver a su profesor de DCAO, Francis Morseferth.
El profesor los observó de uno por uno. El primero fue Draco, quien al parecer estaba saliendo de un shock, lo ignoró de inmediato. Su mirada se posó en Neville, parecía asustado, lo observó unos leves instantes más. Desvió su mirada a Terry, quien tenía ligeros rasguños en el cuello, también lo ignoró. Luego pasó con Theodore, con quien tuvo el privilegio de estudiarlo de pies a cabeza, el chico se estaba limpiando las lágrimas, traía el labio partido (al profesor se le vino la idea de poder curarlo con un gran beso – esbozó una sonrisa pícara –) el chico aún seguía enojado. El profesor hubiera seguido con la inspección con Nott  de no ser porque todos le enviaron miradas extrañas.
-¿Y bien? – volvió a preguntar, ignorando completamente las miradas de sus alumnos hacia él y también omitiendo la revisión de Ron, pues le daba igual si el chico estaba herido o no.
-Nada profesor, solo jugábamos – quiso justificar Boot, obviamente esto no convenció a un experimentado ex auror.
-Señor Malfoy y usted señor Weasley – los llamó con hostilidad – pueden seguir con sus rondas nocturnas, yo me encargaré de sus compañeros – los dos chicos no les quedó de otra que obedecer – Bien, tendré que acompañarlos a sus respectivas salas comunes, no vaya ser que quieran jugar otra vez ¿no?
Los chicos comenzaron avanzar, Theo se acercó a Neville con la intensión de decirle que quería hablar con él.
-Neville…
-Señor Nott – interrumpió Francis, interponiéndose entre ambos, sutilmente – ¿Tendría la amabilidad de decirme  cómo fue que comenzó el jueguito?
-Profesor – llamó Terry – no debería preguntarle a él… - no continuó porque por solo en una milésima de segundo, el Ravenclaw juraría que su profesor le lanzó una mirada que le dio miedo, antes de sonreírle.
-¡Vaya!  Que rápido hemos llegado a su sala común, señor Longbottom – dijo sonriente Francis – ya puede entrar, no se preocupe, usted está libre de castigo ya que solo quería separar a ellos ¿cierto? – señaló a los otros dos chicos.
Neville no quería irse porque él también quería hacer las paces con Theodore, pero la mirada insistente de su profesor lo hizo avanzar hacia el retrato de la señora gorda, antes de entrar le lanzó una mirada a su novio, quien asintió dándole a entender que todo estaba bien entre ambos. 
Una vez Neville dentro de su sala común, se dirigieron a la de Terry en silencio.
-Señores, esta vez se las dejaré pasar, pero si me entero de que han vuelto a jugar… créanme que se arrepentirán ¿me entendieron? – anunció el profesor, ante la entrada de la sala común de Ravenclaw.
-Sí – fue la simple respuesta de ambos chicos, el Ravenclaw entró a su sala común. Minutos después, Morseferth y el Slytherin caminaban hacia las mazmorras.
Theodore creía que jamás llegaría a su sala común, el camino se le hizo demasiado largo.
-¿Te puedo llamar por tu nombre? – Preguntó de pronto el profesor hacia el menor, haciéndolo sobresaltar – cada vez que te digo señor Nott, me recuerda a tu padre. Un gran hombre, por supuesto, pero…
-Está bien – contestó cortante, ya había tenido suficiente ese día del tema de su padre y no quería volver a discutir o llorar y menos frente a ese señor, del cual no confiaba en nada.
-¿Y bien? ¿Por qué peleaban? Es solo curiosidad, ya les dije que no los voy a castigar.
-Boot quería propasarse con Neville – resumió el Slytherin.
-¡Vaya! Así que, el señor Boot tiene problemas con su chico – Theo se detuvo en seco.
-Neville es mi novio y ese idiota quería pasarse de listo con él.
-Ahh, ya entiendo. Tranquilo Theodore – dijo mientras le pasaba una mano en su hombro, Theo se apartó rápidamente, ese hombre le daba desconfianza y, no sabía el porqué, miedo.
-Ya llegué a mi sala común – anunció y se metió lo más rápido posible.
Una vez dentro, el profesor sonrió.

-Hogwarts. Interesante colegio, muchos chicos que se sienten solos, qué bien que soy un profesor muy comprensivo.



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4 comentarios:

  1. me da la impresion o terry no te agrada (?)
    jejeje es solo una pregunta tonta
    pero en TODOS los fics que e leido sale de malo jejejeje
    Att:Taeko-kun

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  2. Hola Taeko-kun =)

    o_O jajjaja ¿sabes? eres el primero en darse cuenta que Terry Boot sale en la mayoría de mis fic jejej :P y de malo x_x.

    Pero no, no me cae mal, lo que pasa es que es del único que me acuerdo muy bien (aún no sé el porqué)jejeje, pero no me cae mal, de hecho en este fic tiene un gran cambio después ^^

    Gracias por leer n.n

    Besitos
    PISLIB n_n

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  3. jejeje emmm
    creo que es por que e leido todos tus fics en un par de dias jejeje
    pero si vi que el siempre sale como de malo o haciendo cosas no buenas jejeje
    ^-^
    Att:Taeko-kun

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  4. Hola =)

    jejej Tienes razón ^^

    XD

    Es como reflejo, pienso en alguien malo y Terry me viene a la mente luego o_O

    PISLIB n_n

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