jueves, 22 de diciembre de 2011

Capitulo Veintiuno: ¿Confundido yo?

Cómo llegar a tu corazón


Capitulo Veintiuno: ¿Confundido yo?


En la sala común de los leones, dos chicos se levantaron muy animados, no tanto por las clases sino porque ya era la hora del desayuno y verían a sus respectivos novios (aunque sea de lejos, pero los verían)
Neville, en cambio estaba nervioso, pues resulta que por su nuevo cambio, algunas de las chicas del castillo e incluso algunos de sus compañeros de casa y de las demás, que eran parte de la moda, se acercaban a él con el fin de hacerle citas y una que otra oferta muy lujuriosa.
-¡Vaya Neville! – Exclamó Ron - ¿Quién diría que los chicos del colegio te seguirían como a Malfoy? – pero el moreno no contestó solo se limitó a cohibirse.
-Desayunemos muy bien – propuso Harry – debemos estar con el estomago lleno para poder soportar la doble hora de pociones.
-Es verdad, oye Neville ¿tú también tomaras la clase de Pociones? – le preguntó curioso el pelirrojo.
-Sí, es un milagro que haya pasado pociones con Supera la Expectativas.
-No, el milagro es que el “murciélago” nos haya aceptado con esos resultados – dejó salir Harry.

*****

En la mesa de los Slytherin, el trío plateado ya se levantaba para irse a la clase de Pociones, mientras que Blaise seguía con el mismo asunto.
-Creen que para el aniversario de un año de novios ¿estaría bien una velada en la sala de los menesteres?
-Eso es algo trillado ¿no Blaise? – Le decía Draco – es decir, te lo has llevado ahí muchas veces, sin contar que los demás alumnos hacen lo mismo, con sus respectivas parejas ¿no?
-¡No! – Dijo tajantemente el italiano – no me lo he llevado a la sala de menesteres, solo a las mazmorras en el aula 18 y al aula de transformaciones – comenzó a enlistar mientras recordaba.
-¡Vaya! – Exclamó Draco – pues como que le pones mucho empeño a esa función ¿no?  Para  tratarse de una…
-Relación que se dio muy rápido, pues si – atajó Blaise antes de que Draco dijera apuesta, pues Theo iba a un lado de ellos – tu, qué opinas Theo?
-No lo sé, pero si Draco está en lo correcto, creo que lo último que deberías hacer es eso, porque una relación no solo se basa en el sexo – opinó el castaño sinceramente y Draco no pudo evitar soltar una risa al ver que Blaise se ponía colorado.
-Pero es importante, ¿no me digas que tú y Potter aún no lo hacen? – pero Theo ya no pudo contestar porque habían llegado al aula y Snape ya se encontraba ahí.
Una vez todos los alumnos dentro del aula,  el profesor comenzó con la bienvenida y las condiciones de cómo era que trabajarían.
-Los siguientes trabajos lo harán con compañeros de deberes, es algo que en lo personal no me agrada, pero son trabajos  muy tediosos para una sola persona, así que elijan a un compañero. Tienen cinco minutos para organizarse – lo dijo mientras señalaba el pizarrón donde ya estaba escrito los deberes que tenían qué hacer.
Los leones y las serpientes comenzaron a buscar con la mirada a sus futuros compañeros de trabajo, Draco observó el pequeño desperfecto en eso de hacer trabajo en parejas, pues sus dos amigos y él hacían un trío y no un dúo, obviamente uno tenía que ir a trabajar con alguien más y CASI se alegró de que Theo diera la iniciativa.
-Emh, chicos. No les molesta que yo haga equipo con Harry ¿verdad?
-No – le respondió Draco.
-¡Genial! – respondió Nott sonriente y se fue con su novio.
-Pues solo quedamos tú y yo, Blaise.
-Uy… verás Draco – se disculpaba el italiano – pues pensaba hacer equipo con mí, emh, con Ron.
-Claro – dijo con ironía Draco - ¿Por qué no se me ocurrió?
-¡Suerte!  Oye Draco, si no te apuras te lo ganaran – le insinuó mientras señalaba a Dean Thomas antes de irse con su lindo pelirrojo.
Draco veía a aquel chico con cierta hostilidad, era cierto, aquel chico parecía no tener buenas intensiones con Longbottom y lo comprobó cuando el león comenzó hablar.
-¡Seamus! Ya te dije que yo voy a hacer equipo con Neville, no ves lo bueno que está. Igual y en una de nuestras reuniones hagamos algo más que las redacciones de Snape – esto último lo dijo con cierta lujuria a su amigo de al lado.
A Draco no le agradó en lo más mínimo aquel comentario e impulsado como un resorte en dos zancadas ya estaba al lado de su atolondrado Gryffindor.
-¿Cuándo comenzamos? – le  preguntó al Gryffindor sentándose a su lado.
-¿Comenzamos? – preguntó confundido Neville, pues él aún seguía buscando compañero para los deberes, con la mirada.
-Claro, no creo que los deberes de pociones se hagan solos – le respondió el rubio como si nada y a Neville le dio un vuelco al corazón, eso significaba que su rubio Slytherin lo escogió a él como compañero, no era que él no lo hubiera considerado desde un principio, pero dudaba mucho que Draco aceptara, después de todos los desastres que le ocasionó el año pasado.
-Hoy mismo ¿en la biblioteca? – le respondió esperanzado, pues el león pensaba que solo había alucinado ese momento.
-Bien – le contestó Draco serenamente – espero  que no hayas olvidado esa ridícula recordadora para que no se te olvide nuestra reunión, no quiero que me plantes como el año pasado – le dijo serio, aunque sus palabras no sonaron como amenaza.
-Emh, no Draco – le dijo sonrojado el moreno.

*****

Albert Nott se encontraba ya mas recuperado de su pequeño contratiempo del día después de Navidad, incluso ya se estaba poniendo al corriente con sus negocios, cuando el elfo doméstico de su familia Prot  le informó de una visita, la cual no esperó más y entró a su despacho.
-¡Vaya Nott! Ya estas mas recuperado.
-Greengrass –saludó apacible Nott y le dio la orden a su elfo que los dejara solos - ¿Cuál es el honor de tu visita?
-Me enteré de que ya habías salido de San Mungo, así que vine a saludarte – le dijo sonriente.
-No sabía que te preocupabas de mi salud, con eso de que te fuiste y me dejaste a mi merced – le respondió  Nott, y ambos se sumergieron en aquellos recuerdos, no muy gratos, al menos para Nott.

Albert acababa de dejar a su hijo Theo en Hogwarts y estaba dispuesto a ir y arreglar de una maldita vez eso del ridículo Pacto Pureblood, pero al llegar a su mansión se llevó la sorpresa de que ya estaba ahí el Sr. Greengrass.
-Nott, creí que estarías en casa junto con… mi futuro  yerno – saludó el viudo Greengrass.
-Pues ya ves que no Greengrass – respondió Nott – pero,  aprovechando tú visita, tratemos de un asunto muy importante.
-¿Cuál? – preguntó curioso, aunque de antemano ya sabía a qué se refería.
-Pues, quiero saber cuál es tu respuesta al trato que te propuse la semana pasada.
-¡Ah!  Pues  mi respuesta es NO, he elegido a tu hijo, así que se casara con mi hija y así el pacto se cumplirá.
-¡Ellos no se aman!
-Mi hija lo hace, mi Daphne está enamorada de tu hijo – dijo seguro el invitado.
-Greengrass, mi hijo no lo hace, así que no lo obligues, por favor – la voz del dueño de la mansión se escuchaba en son de suplica, pero el visitante parecía tener cierta malicia en sus planes.
-Lo siento, pero el hechizo ya se llevó a cabo y tu hijo ya está marcado – Nott abrió los ojos como platos.
-¿Por qué demonios hiciste eso? – le preguntó molesto.
-¡Porque mi hija lo ama!
-¿Y por eso voy a condenar al mío?
-No es tan difícil Nott, solo dile a Theo lo que le ocurrió a su madre, ya verás que acepta.
-¡Eso nunca!
-Nott, no me obligues – amenazó Greengrass.
Albert sacó su varita casi al instante en el que Greengrass también sacaba la suya.
-Creo que no hay otra manera – dijo divertido Greengrass – las reglas: si gano tu hijo se casará con mi Daphne, si tú ganas, elegiré a alguien más…
-¡Perfecto! - aceptó el desafío Nott, pues estaba seguro que ganaría, siempre le había ganado en los tiempos de Hogwarts y esta vez no sería la excepción, claro, no contaba con lo que iba a suceder ese día…
-¡Expulso!- lanzó Greengrass y Nott lo esquivó haciendo que un mueble se moviera estrepitosamente - ¿Qué es eso? – preguntó curioso el invitado, al observar que el mueble seguía tambaleándose.
-No lo sé, creo que es un boggart… - le respondió Nott observando el mueble, cosa que aprovechó el otro para lanzarle un “Confundus”  haciendo que el dueño de la misión diera un paso en falso y chocara con el ropero abriéndolo y dejar así libre,  al boggart oculto.
Greengrass al escuchar la alarma de la mansión que se activó momentos después del primer ataque, se desapareció del lugar dejando a Nott, ya que los aurores llegarían en  cuestión de minutos a revisar el lugar.
Nott aún estaba bajo el efecto del “Confundus” cuando observó al boggart frente a él tomando la forma de su hijo muriéndose en sus brazos…
-¡NO! - gritó y quiso deshacerse del boggart con un “Riddíkulo”  pero éste seguía transformándose en su hijo, ahora ya muerto…
-¡Theo!  ¡No!  ¡Theo! – gritaba  desesperado Nott.
Fue en esos momentos cuando llegó el elfo domestico, al escuchar los gritos de su amo y como pudo se deshizo del boggart, pero para en ese tiempo Nott ya estaba en estado de shock y repetía la última frase a cada rato, hasta que los aurores  ingresaron a la mansión, llevándoselo a San Mungo.

Nott regresó a la realidad de golpe y le dijo con voz firme a su invitado.
-Yo sigo firme Greengrass. Mi esposa murió por culpa del estúpido Pacto, no quiero que ocurra eso con mi hijo también.
-Pues que poca fe tienes en él, Nott – le dijo escéptico Greengrass.
-Por qué solo no elijes a alguien más y…
-Ese no es el punto Nott, recuerda tus principios, el Pacto se hizo con un propósito  y  todos lo hemos cumplido sin poner peros, así que, ya es hora de que hagas entrar en razón a tu hijo y que deje esas ideas raras que tiene sobre nuestra burocracia y que cumpla de una vez el Pacto o de lo contrario algo malo va a pasar.
-¡Por eso te lo digo! Ese Pacto solo trae desgracias, yo fui testigo de una y no quiero presenciar otra y más si se trata de mi familia.
-Lamento que esto no sea como quieras Nott, pero sigo firme y como gane el pequeño duelo que tuvimos, tu hijo se casará con mi hija y punto, esto no es si él quiere o no cumplirlo, es sobre lo que se viene haciendo desde hace siglos   – y sin más que decir Greengrass salió del despacho de Nott, mientras que éste solo se limitó a lanzar un objeto que tenía a su alcance del escritorio, hacia la puerta con furia.
-Eso nunca Greengrass, no pude hacer nada por Susan* pero haré lo que sea necesario por Theo.

*****

Snape se encontraba en su despacho, trazando la manera de cómo persuadir a Lucius, cuando vio entrar a una afligida Narcisa.
-¡Severus! – lo llamó la rubia.
-¿Qué pasa Narcisa? – le preguntó un poco asustado, pues temía que algo malo había ocurrido.
-Quisiera hablarte de Draco. Él, él no vendrá a verte hoy ¿cierto?
-No.
-Pues iré directo al asunto, no dispongo de mucho tiempo.
-¿Es sobre el pacto?
-Tiene relación con ello, Severus. Últimamente he visto a mi hijo cambiado, sobre todo en las vacaciones pasadas, creo que… está enamorado.
-Sí, yo también lo creo – coincidió Snape.
-Pero me temo que no es de una chica, así que su prometida queda descartada.
-Así es Narcisa, al parecer a Draco le atraen los chicos – Narcisa cerró los ojos por unos segundos al confirmar su sospecha.
-¿Tu sabes quién es? – preguntó curiosa.
-Sí.
-Sospecho que es el mismo chico que llevó a la mansión en las vacaciones de Navidad – habló sin haber escuchado la respuesta de Snape.
-¿Y Lucius no ha sospechado nada? – preguntó un poco alarmado Snape.
-No, además de que cuando lo llevó a la mansión nosotros no estábamos – lo tranquilizó la mujer – al parecer ellos estaban haciendo algunos deberes de Herbología, porque trabajaron en el invernadero – continuó relatando Narcisa.
-¿Cómo sabes entonces del chico? Si no estabas en la mansión.
-Ybbod, el elfo domestico, me lo dijo, al parecer ese chico fue el que destrozó mi Mimbulus Mimbletonia, pero días después Draco se hizo responsable de ello.
-Ya veo, así que ese Longbottom hace más estragos que un trol.
-¿Longbottom? – preguntó sorprendida Narcisa. 
-Así es, Narcisa, ese Gryffindor es el que ha cambiado a tu hijo, él es el responsable de que Draco sea…
-Más feliz – completó la Sra. Malfoy reflexionando y sintiendo cierta gratitud hacia aquel Gryffindor.

*****

-Esta ¿es tu pequeña lista? – le preguntó irónico Theo a Harry, mostrándole un trozo de pergamino con los nombres de veinte libros para el trabajo de pociones.
-Sí – le respondió sonriente el ojiverde a su novio.
-Ahora regreso – se despidió Theo dándole un fugaz beso en la boca, mientras se dirigía a las estanterías de los libros de la biblioteca.
A dos mesas de la biblioteca de donde se encontraba Harry, estaban Ron y Neville, también enfrascados en la redacción de pociones, mientras que sus respectivos compañeros estaban en los estantes de libros.
-Entonces en la sala de los menesteres ¿no? – Blaise insistía en el tema con Draco.
-¿Sabes, Blaise? Para ser una simple apuesta demuestras demasiado entusiasmo – le enfrentó Draco.
-Pues, la relación tiene que verse muy convincente ¿no? – se quiso justificar con Draco, aunque claro su visión era otra.
-Blaise – dijo negando con la cabeza Draco - ¿Por qué simplemente no aceptas que estas enamorado de Weasley y ya?
-¡Porque no lo estoy! – dejó salir un poco molesto aunque su corazón palpitaba como loco en su pecho.
-Sí, claro – le respondió Draco, tomando un libro del estante y sonriéndole con autosuficiencia.
-¿Sabes Draco? Creo que aquí, el que debe aceptar que le gusta un Gryffindor eres tú.
-¿De qué hablas? – preguntó alarmado el rubio.
-¡Vamos! A ti te gusta Longbottom, acéptalo – lo desafió el moreno.
-¡¿Qué?! – soltó Draco sonrojándose ligeramente y a la vez dejó caer el libro que tenía en sus manos, ahora fue Blaise el que sonrió con autosuficiencia - ¡¿Qué estupideces estás diciendo?! 
-¡Vamos Draco! Te apuesto a que es más fácil que yo acepte que el Weasley me gusta  a que tu aceptes que te gusta  Longbottom ¿Qué dices?
-Que tus ridículas apuestas te salen mal,  ya perdiste la primera – dijo reponiéndose Draco de lo anterior. 
-No es verdad – le dijo serio el moreno, aunque claro, de antemano sabía que era verdad, pero lo que ahora lo que estaba en juego no solo era lo apostado, sino el orgullo.
-Además, te equivocas, Longbottom no me gusta – Draco se retiró del lugar antes de que sus expresiones le demostraran a su amigo italiano todo lo contrario de lo que acababa de decirle; aunque eso era imposible, pues Blaise ya lo sabía.

Mientras que los Slytherins hablaban en las estanterías, sus dos Gryffindors compañeros de deberes los observaban, sobre todo un pelirrojo un poco celoso.
-Algo me dice que ese Malfoy trae algo con Blaise – dejó salir su sospecha, pues según él, después de haberlo pensado desde aquel día de vacaciones, aunque en realidad era que tenía una gran imaginación que combinada con los celos, daba mucho que pensar…, llegó a la conclusión de que posiblemente hubo algo más que amistad entre Malfoy y su Blaise y que ahora el rubio quería estar con él, recuperarlo o algo así.
-Son amigos Ron – le respondió Neville – claro que tienen algo y eso se llama: amistad.
-No lo sé, creo que Malfoy se quiere interponer entre Blaise y yo.
-¿Qué te hace pensar eso? – le preguntó Neville.
-No lo sé, los veo muy sonrientes y luego Malfoy le echa miradas pícaras y le sonríe con esa estúpida sonrisa de autosuficiencia y mi Blaise se sonroja  o viceversa, mira como ahora ¡Demonios!
-¿Qué?
-Ese Malfoy se sonrojó ¿qué le habrá dicho Blaise?
-Pues algo que no agradó mucho porque ya vienen para acá y…
-¡Vámonos Longbottom!  
-¿No vamos a hacer los deberes aquí?
-No, aquí hay mucho ruido – Neville frunció el ceño algo confundido, porque ¡Estaban en la biblioteca! Ese sin duda era el lugar más silencioso de todo el castillo, pero no le dio importancia,  comenzó a recoger sus cosas y siguió a Draco.
-¿Ocurre algo con Malfoy? – Preguntó Ron curioso a su novio cuando se sentó a su lado – se veía molesto.
-No está molesto, solo está algo confundido, o ¿no? – dijo sonriente el italiano, mientras que Ron, estaba imaginando hasta lo que no en su pequeña mente retorcida.

“¿Confundido yo? – pensaba Draco – por supuesto que no, de hecho estoy seguro. Estoy enamorado del atolondrado de Longbottom, pero eso es solo un sueño lejano, mientras  esté el Pacto de por medio ¡Tengo que hacer algo con eso!”
 

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2 comentarios:

  1. nunca me espere esa iniciativa en draco quede :O
    jeje

    que mal por theo por que creo que es la única pareja del pacto pureblood en el que una de las partes si quiere que se cumpla.

    la celebración del aniversario en la sala de menesteres no me parece mala idea, claro todo depende de que forma tome el lugar jeje

    ^-^

    Att:Taeko-kun

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  2. Hello :)

    Ahhh, a que no te lo esperabas ¿cierto? jejje, ese Draco esta lleno de sorpresas ^^

    Sip, así como pintan las cosas, Theo esta mas dentro del pacto que los otros T.T

    Seee, jejejje tan lindo Blaise pensando en el regalo *-*

    PISLIB n_n

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