Cómo llegar a tu corazón.
Capitulo Catorce: Explicaciones (2)
Harry se encontraba desayunando en el Gran Comedor, había dejado a su amigo pelirrojo en la habitación cosa que le extrañó, pues resulta que no tenía ganas de desayunar, sospechaba que Zabini tenía algo que ver, esos malditos de Slytherin siempre saliéndose con la suya.
Hermione desayunaba a su lado, que seguía ignorándolos, pero esta vez notó distinta a la chica, parecía algo ausente, así que se arriesgó a ser ignorado por milésima vez preguntándole.
-¿Ocurre algo Hermione?
-No – para sorpresa de él la chica le contestó – solo que últimamente he estado pensando mucho las cosas, y ya tomé una decisión, pero se las diré a ti y a Ron en su momento y sobre todo cuando estén más tranquilos.
-¿Qué te hace pensar que no lo estoy?
-Con lo que hiciste ayer con Boot frente a Theo, no lo creo – le reprochó la chica y Harry rodó los ojos – escucha Harry, él te gusta y tú a él ¿Por qué simplemente no acla…?
-No Hermione, él es un maldito Slytherin traidor.
-¿De qué hablas?
-Él me… - decidió no humillarse más e ignoro decirle lo del beso – es novio de Luna – dijo rotundamente.
-¡Eso no es verdad! Luna y yo somos amigas y para tu información ellos no andan juntos.
-¿En serio? – le dijo en un tono burlón, no le creyó ni una palabra.
-Olvídalo, espero que no sigas cometiendo más estupideces y mejor infórmate bien sobre lo que en realidad ocurre entre Luna y Theo, antes de sacar conclusiones por tus inútiles celos – dijo enojada la Gryffindor y salió del Gran Comedor, dejando a un Harry confundido ¿qué demonios quiso decir con eso? Instintivamente el ojiverde echó una mirada a la mesa de los Ravenclaw y ahí estaba Luna… ¿sola?, el Gryffindor desvió la mirada a la mesa de las serpientes, pero solo vio a Zabini ¿triste? Y un Malfoy ¿distraído?, ¿qué demonios pasaba ahí? O mejor ¿en dónde demonios estaba Theodore Nott?
*****
-¡Daphne! Eso no se hace – le reclamaba la menor.
-Vamos As, no me ha pasado nada malo, solo es una torcedura de tobillo.
-Que te hiciste al propósito, y por cierto lo disimulaste muy bien frente a Theo.
-Y ahora tengo toda su atención ¿no? – la menor solo la fulminó con la mirada – vamos hermana deberías hacer algo similar con Draco.
-No pienso engañarlo, además yo no lo quiero forzar a algo que él no quiera.
-Yo tampoco.
-¿Por qué será hermana, que no te creo? Ah sí “Theo no me dejes sola, me da miedo estar aquí sin compañía” – dijo imitando la voz de su hermana – Theo se fue de aquí hasta pasada la media anoche, además se veía algo triste y preocupado.
-Cállate As, eres una aguas fiestas – se escuchó la puerta de la enfermería abrirse y se asoma un Theo por la puerta – ya vino a verme, vete de aquí As.
-Buen día Theo – saludó la hermana menor y con un plan malicioso agregó – mi hermana ya se siente mucho mejor ¡eh!
-Hola Astoria, qué bien – le respondió el saludo el chico antes de que la chica saliera de la enfermería.
-Buen día Theo ¿qué haces por acá? – preguntó la chica en reposo.
-Vine a ver cómo te encontrabas.
-Ya mejor como dijo mi hermana, gracias – dijo con algo de resentimiento muy disimulado.
-Buenos días- interrumpió madame Pomfrey- aquí está la poción reparahuesos Greengrass.
-Qué bien, pronto estarás como nueva – dijo sonriente Theo.
-Sí, verdad – le contestó la chica con una sonrisa forzada mientras maldecía por dentro.
-Aquí esta, tómala toda – le dijo la medimaga aunque Theo notó que la señora estaba molesta con la chica.
-Bueno me voy, sino no alcanzaré el desayuno.
-Sí, gracias Theo, te veo en clases – le agradeció la chica coquetamente.
-Hasta luego – respondió y dirigiéndose a la medimaga – hasta pronto madame Pomfrey.
-Suerte en Herbología- le dijo confidente la medimaga y el chico le sonrió agradeciéndole.
-Esto sabe horrible – se quejó la Slytherin cuando el chico estaba fuera de la enfermería.
-Lo siento querida, esa no era la poción, deja te traigo la correcta – dijo disculpándose la medimaga.
-¡Qué! Pero ¡¿por qué me hizo tomar esa porquería?!
-Para que aprendas a no seguir engañando a la gente – le dijo amenazante la encargada de la enfermería.
*****
Por fin Ron había decidido salir de su Sala Común, aun seguía dolido por lo que le dijo Blaise, ese Slytherin que prefería más al estúpido de Nott que a él ¿Y por qué lo defendía? Se supone que Nott es una especie de chico antisocial ¿y sí algo había entre ellos? Esperaba que no.
Ya iba llegando al invernadero cuando sintió que alguien lo tomaba de la cintura y se lo llevaba a un lugar, cerca del bosque prohibido, quiso gritar pero su captor le tapó la boca, una vez llegando al sitio, el pelirrojo descubrió a su raptor.
-¡¿Quién demonios te crees Zabini?! – al Slytherin le dolió que el chico lo llamara así… Zabini, sí, bien era su apellido pero apenas unas cuantas horas atrás era Blaise.
-Hablar contigo – le dijo al fin.
-Pues yo no. Si me disculpas tengo clases – el Gryffindor estaba dispuesto a irse, pero…
-Perdóname mi lindo pelirrojo – le murmuró Blaise cuando el chico iba pasando a su lado.
-¿Ya no soy Weasley?
-Lo siento no era mi intención gritarte, en serio, yo…
-¿Qué pasó Zabini, tu amiguito Nott está enojado contigo? ¿Por eso vienes aquí conmigo? – el moreno cada vez se sentía peor ¿pero qué demonios ocurría con él? ¿Por qué de pronto ese vacío, esa sensación extraña cada vez que el pelirrojo, su lindo pelirrojo, lo llamaba por su apellido con tanto odio?
-No, estoy aquí por ti. Yo te… quiero – sus palabras sonaron sinceras, demasiado sinceras para su gusto “estúpida apuesta” pensó. Pero la verdad ya no le importaba tanto ese jueguito, le importaba más el chico que estaba frente a él todo dolido por su pequeña discusión.
-Pues no te creo – le dijo fríamente Ron.
Estaba dispuesto a irse nuevamente el león, pero el moreno lo volvió agarrar del brazo y lo abrazó.
-No te vayas, no aún, necesito hacer las paces contigo, no puedo dejar que te vayas si estas enojado conmigo, por favor… - a Ron le sorprendió esta inesperada confesión ¿era ese el mismo Blaise que meses atrás le coqueteaba? – Ron, mi lindo pelirrojo discúlpame, nunca pondría a nadie más antes que a ti, porque yo te quiero ¿me perdonas?
-No lo sé – le respondió Ron quien aún abrazaba aquel chico – me dolió mucho lo que me dijiste sobre…
-Perdóname, jamás lo volveré hacer te lo prometo – el moreno buscó la boca del pelirrojo y comenzó a besarlo y éste le correspondió, ese sin duda fue un beso distinto para el Slytherin. Ya no fue un beso falso, sin sentido, fue un beso cálido y con sentimiento. Sí después de todo algo había salido mal de la estúpida apuesta, pero no le haría saber a Malfoy sobre ello. Sí, ante su amigo rubio tenía que seguir disimulando que aquello que habían apostado no pasaría.
*****
Harry salió del invernadero buscando a su amigo pelirrojo, porque no lo encontró en la clase de Herbología, bueno aunque no fue mucho esfuerzo no saber dónde o mejor dicho, con quién estaría, pues Blaise Zabini tampoco entró a la clase.
El Gryffindor estaba de un humor ambiguo, esperaba que el Slytherin que estaba sentado a un lado de él, le diera una explicación o le reclamara por lo ocurrido: el beso, Luna, o el beso, o la invitación de Terry, o el beso, pero al parecer en el castaño no había muestra de que siquiera esto le preocupara, ¡Slytherin! tenía que haber sido… y eso que el castaño le- importa-más- que- yo- sea- un- Slytherin se empeñaba en decir que él no era como los demás.
Como sea, decidió olvidar el hecho de que ahora parecía ser ignorado por aquella serpiente, en cuanto sonó la campana de la salida de la clase, el ojiverde se levantó dispuesto a irse, pero…
-Harry, quisiera hablar contigo – lo llamó Theo, hasta que se digno el Señor Le- importa-más- que- yo- sea- un- Slytherin, a hablarle, el Gryffindor solo le dijo:
-Dime – sí, Harry por primera vez se haría el difícil así que, le contestó en un tono indiferente y vio al Slytherin tragar saliva.
-Emh, es sobre el…
-Tengo que irme, los deberes me toca hacerlos a mí – cortó secamente Harry y con una sonrisa de suficiencia gritó - ¡Ey! Terry, espérame - y se fue del lugar dejando a un Theo perplejo y sin duda triste.
*****
En cuanto entraron al castillo Harry y el Ravenclaw, el león se disculpó con cualquier excusa y se fue a la torre de Gryffindor a buscar a su amigo pelirrojo, el cual encontró con Neville conversando y al parecer estaba más tranquilo incluso lo vio contento.
-¿Te reconciliaste con Zabini? – preguntó el ojiverde.
-Sí.
-¡Qué bien! así le preguntas que pasa con su amigo Nott.
-¿Qué te hizo? ¿Te reclamó lo de Boot?
-¡No! Esos Slytherin son unos malditos idiotas.
-¡Oye! – gritaron al mismo tiempo Ron y Neville, Harry no se extrañó en cuanto a Ron, pero ¿por qué Neville reclamaba?
-¿Por qué reclamas Neville? No me digas que Malfoy no ha intentado aprovecharse de ti y más cuando estuvo con lo de su brazo.
-Claro que no, él es muy distinto a como todos creen.
-Sí, como no – exclamó Ron irónicamente – no me digas que la serpiente ahora es de pronto muy amable y sobre todo contigo.
-Así es – defendió Neville – aunque no lo creas, no es tan mala persona.
-¡Neville! – le reclamó Harry - ¿te estás escuchando? Sonaste igual a mi cuando… un momento ¡te gusta Malfoy! – no era una pregunta, era una afirmación, en cambio el otro moreno se sonrojó.
-Neville ¿eso es verdad? – preguntó sorprendido Ron.
-Sí, es verdad – le contestó valientemente, aunque por dentro estaba nervioso.
-¿Estás loco Neville? – ahora reclamaba Potter - ¿Qué ya no recuerdas lo que me hizo el año pasado?
-Por supuesto, de hecho fue gracias a eso.
-¡Ah claro! Te gustan las estúpidas serpientes traicioneras que les gusta humillar a tus amigos – explotó Harry saliendo del lugar.
-No es así, ¡Harry! – pero el ojiverde ya había salido y dirigiéndose al pelirrojo – Ron…
-Eso es traición Neville.
-¿Por qué? Porque me gusta un Slytherin, a ustedes también les gustan y tú eres novio de uno ¿no?
-Sí, pero no es el chico que le gustaba a mi amigo.
-¿Qué? – pero el pelirrojo también ya se había ido del lugar dejando a Neville solo y decepcionado.
*****
-¿Estás bien? – preguntó sin más preámbulos Blaise.
-Sí – dijo tranquilamente Theo, extrañándose del tono que utilizó su moreno amigo con él.
-¿Seguro? – ahora interrogó Draco.
-Claro – respondió Nott con una sonrisa un poco triste – Bueno, quizás un poco preocupado por mi padre. Aún no responde mis cartas.
-Ya lo hará – lo tranquilizó Blaise.
-Al igual que Potter – continuó Malfoy cautelosamente - ¿sabes? Ese Gryffindor podrá ser cabeza hueca y todo, pero ya se va a dar cuenta de lo que tú sientes por él.
-¿De lo que yo siento por él? – preguntó confundido el castaño - ¿pero cómo…?
-Tú no eres el único que sabes de esas cosas – aclaraba Draco – tantos años compartiendo dormitorio, a pesar de que nos dejamos de hablar, no es tan difícil saberlo, hasta Blaise se dio cuenta.
-¡Oye! – reclamó el italiano de inconformidad.
-¿Por qué crees que lo rechacé el año pasado?
-¿QUÉ? – preguntó el castaño atónito, entornando los ojos.
-Sabia que te gustaba, no podía hacerte eso, entonces se me ocurrió un plan para que Potter me odiara y que a la vez se percatara de ti y funcionó, bueno aunque ahora no tanto…
-Sí, lo echaste a perder estando con la lu… con Luna – se corrigió a tiempo Zabini.
-¿Qué plan? Y qué tiene que ver Luna – preguntaba aún confuso Nott.
-¿Sabes Theo? – comenzó el rubio mientras se servía comida en su plato – a veces creo que tanta inteligencia te atolondra – dejó salir Draco al descuido y Theo sonrió ante esto, al igual que Blaise - ¿Qué? – preguntó curioso Malfoy.
-¿Atolondra? – preguntó incrédulo Blaise, en cambió Draco enrojeció levemente de las mejillas.
-Es decir te vuelve idiota o estúpido, ¡yo que sé! – dijo rápidamente Malfoy “Demonios, ese Longbottom me está pegando sus estúpidas palabras”.
-Claro – dijo divertido Blaise a Theo aunque la indirecta era para su amigo rubio – y también te hace explotar pociones en la clase, como cierto Gryffindor – Malfoy lo fulminó con la mirada.
-¿Qué plan Draco? – le interrogó Theo recuperando el tema nuevamente.
-Pues verás…
Iba caminando por los pasillos para ir al gran comedor cuando a medio camino Crabbe y Goyle decidieron adelantarse que porque sino, se acabarían los dulces de calabaza, así que, me dejaron solo, pero antes de seguir avanzando una voz a mis espaldas me habló.
-¡Ey, Malfoy! - era Montague.
-¿No me digas que vamos a entrenar ahora? – le respondí un poco fastidiado pues ya llevábamos varios entrenamientos esa semana todo porque ya se acercaba la final de Quidditch.
-¡No! Es algo más divertido – me dijo sonriendo - ¿Qué crees que se rumorea por todo el colegio?
-No lo sé, no ando por ahí escuchando estupideces – le contesté altaneramente.
-¿Estupideces dices? – se volvió a reír y yo me estaba enojando y creo que lo notó porque luego me dijo – dicen que Potter, bueno, tu sabes que es parte de lo moda esa ¿cierto? Bueno, el caso es que está enamorado.
-Y a mí qué me importa, si Potter está enamorado o no – le solté.
-Pues mucho, porque del que está enamorado es de… ti – le dijo mientras se reía y se iba del lugar dejándome todo petrificado con semejante notición.
-¡¿Qué?! – grité pero ya se había ido y bueno, era poco del tiempo que contaba, porque ya faltaba unos cuantos meses para que terminara el año y si quería que funcionara lo que estaba ya labrando mi cabeza, tenía que hacerlo ¡ya! y en esos momentos pasó Millincent y me dije “es ahora o nunca”.
- Millincent – le grité antes de que diera vuelta en el pasillo – requiero de un favor de tu parte.
-Claro Draco, dime qué quieres y con gusto de lo daré.
-Wow ¡qué atrevida es esa chica! – soltó Blaise.
-Silencio Blaise – le recriminó Theo – continúa, Draco.
Cuando me respondió no pude evitar sentirme un poco intimidado, pero obviamente no iba demostrárselo así que fui directo al grano.
- Millincent ¿puedes fingir que eres mi novia durante el tiempo que resta de aquí al fin de curso?
-¿Qué? – me preguntó confusa la chica – Tú pidiéndome un favor de esos, eso es…extraño, así que, debo suponer que debe de haber una muy buena razón para eso ¿cierto Malfoy?
-Así es, pero no te lo diré.
-Entonces ¡NO! – me dijo descaradamente.
-¿Qué? – volvió a interrumpir Blaise y Theo lo fulminó con la mirada
Si yo también dije eso mismo.
-¿Pero por qué? – le pregunté.
-Tengo que saber esa razón Draco, sé que no sueles dar explicaciones, pero si me has dicho que te haga un favor y encima de ese tipo, bueno es que estas desesperado, eso es extraño en ti, ya lo había dicho pero, definitivamente es extraño. Y eso es algo de apreciar.
-Eso es verdad – dijo Blaise interrumpiendo nuevamente, pero Theo solo le dio un codazo de advertencia.
Lo sé, sé que en otros tiempos simplemente hubiera llegado y le hubiera pedido que fuera mi novia, pero complicaría las cosas, además de que, aunque parezca extraño, no quería jugar con sus sentimientos.
- Millincent, no quisiera decirlo – le dije a regañadientes.
-Entonces, suerte Malfoy – me dijo, eso era frustrante, me estaba chantajeando ¡A mí! Pero para mi mala fortuna era la única opción en esos momentos, si quería que funcionara mi plan.
-Bien – le dije al fin – escucha quiero que simules ser mi novia porque, se rumorea que le gusto a Potter.
-Es verdad, él está enamorado de ti, pero no lo culpes, es imposible no amarte.
-Fueron palabras de ellas, lo juro – dijo el rubio a sus amigos con un sonrojo en las mejillas – ya dejen de mirarme así.
Como sea, no le quise dar más explicaciones.
-¿Entonces? ¿Lo harás?
-Mmm no lo sé, no creo que esa sea el único motivo, porque ¿por qué tanta molestia? Bien podrías ir y decírselo directamente que te deje en paz, así que dime ¿Cuál es la verdadera razón?
-Bien – me irritaba eso, pero no tenia mas opción – tengo un amigo, cuyo nombre no diré, que quiere con Potter.
-Ya veo, y quieres que Potter te odie cuando te vea conmigo y así tu amigo tenga el camino libre – la chica no era tonta, aunque claro mi amigo (Malfoy regresa a ver a Theo) no iba a ceder tan fácilmente – digamos que más o menos ¿entonces?
-Está bien – me dijo plantándome un beso en la boca – pero supongo que aparte de presumirme vas a humillarlo un poco ¿verdad?
-¿Para qué? – pregunté confundido.
-Bueno, porque todos los del colegio te seguirían, ya sabes, siendo el príncipe de Slytherin… a excepción de tu amigo claro y de los propios Gryffindor – después de todo Millincent era una Slytherin y supo mis planes casi al cien por ciento, yo solo le sonreí, me tomó de la mano, nos dirigíamos al Gran Comedor y al dar vuelta al pasillo nos encontramos a Longbottom, que pareció que acababa de ver al mismísimo Salazar porque estaba pálido cuando nos vio a mi “novia” y a mí.
-¿Ya sabes la nueva Longbottom? – le preguntó Millincent – Draco y yo somos “novios”, así que ve y dile a tu amigo Potter que ya no se haga más ilusiones con él.
-Vaya… – fue lo que dijo Blaise cuando Draco terminó de relatar – pero tu plan no funcionó muy bien, porque aunque Theo muy ciertamente se unió indirectamente a tu plan no hizo nada con Potter.
-¡Claro que, no! – soltó Theo – porque seguramente Harry todavía estuviera dolido por ello, además probablemente aun seguiría queriendo a Draco.
-Pero dejó de hacerlo cuando efectué mi plan, pues cuando volvimos a entrar a este año ya había puesto toda su atención en ti.
-Pueda que sí, pero es muy rencoroso y no me dejaba acercarme a él.
-Sí, reconozco que eso no lo planee muy bien, pero al menos sabemos que le gustas.
-¿Qué? ¿Pero que no viste que invitó a Boot a salir el otro día?
-¡Porque te ha visto con Luna! – le gritó Malfoy – cree que son novios.
-Pero yo no soy…
-Nosotros lo sabemos – exasperó Blaise – pero el colegio entero cree que sí, Draco tiene razón mucha materia gris te atolondra – Malfoy lo fulminó de nuevo con la mirada pues no le agradó el tono que utilizó Blaise en esa precisa palabra.
-Pero no te preocupes Theo nosotros te ayudaremos – lo calmó el rubio después de unos momentos y con malicia dijo – además tenemos a un aliado de ese bando… Weasley.
-¿Qué? – soltó Blaise dejando sacar un poco de jugo por la boca – ni lo pienses Draco – soltó por reflejo.
-¿Qué pasa Blaise? Tantos encuentros amorosos con tu lindo pelirrojo te taparon la garganta – ahora se burlaba Draco.
-Al menos no me hacen atolondrado – contraatacó el moreno.
-¿Qué estás tratando de decirme con eso? – le enfrentó Draco.
-¿No te has dado cuentas? – preguntó incrédulo Blaise.
-¿De qué? – espetó Malfoy.
-¿Por qué no se lo preguntas al atolondrado de Longbottom?
-Sí. ¿y qué dirá tu lindo pelirrojo sobre nuestra…? – Blaise le lanzó un pedazo de calabaza antes de que Malfoy siguiera con la oración, pero éste la pudo esquivar.
-¡Ey! Chicos ¿qué es lo que ocurre con ustedes? – preguntó un confundido Theo, pues desde hace rato no entendía nada.
-Nada – dijeron al mismo tiempo y Theo se sintió excluido pero no le dio importancia.
-Escucha Draco, a lo mejor es poco tarde para lo que te voy a decir pero, te debo una disculpa.
-¿De qué? – interrogó confundido Draco.
-¿Recuerdas la poción reparahuesos de madame Pomfrey que demoró más de tres meses para que estuviera lista?
-¡Ahh! Claro, tu tuviste algo que ver, ya sospechaba de eso.
-Discúlpame por eso, pero en serio creí que pedirías ayuda con Snape, pero…
-Sí, sí, eso fue un error de mi parte lo olvidé – le dijo tratando de olvidar ese pequeño desliz de su parte.
-Claro cuando uno es atolondrado olvida las cosas – dijo un Blaise mientras se levantaba y se iba del lugar seguido de un Malfoy enfurecido, dejando a un Theo sonriente.
*****
“Draco ¿al caso tú…?”- pensó sospechosamente Snape, quien había seguido la conversación del trío plateado desde la mesa de los profesores.
__________________________________
supongo que la apuesta si es no enamorarse jeje
ResponderEliminarme agrada madame Pomfrey jeje
espero actualices pronto este bueno la verdad todos
Att:Taeko-kun
Hola, hola n.n
ResponderEliminarJajaj ya te enterarás de la apuesta n.n
Sii, a mi me agradó que le hiciera eso a Daphne ¬¬
Me alegra que te guste, en unos momentos subo los tres capis n.n
PISLIB n_n