Cómo llegar a tu corazón
Capitulo Veintidós: La frustración de Draco.
Desde la pequeña discusión que habían tenido en la biblioteca, Draco y Blaise, ya había transcurrido una semana. Semana que utilizó Draco para reflexionar y llegó a la conclusión de que nada sirvió haberse aceptado de estar enamorado del atolondrado Gryffindor; pues tenía un maldito Pacto qué cumplir y sin contar de lo que le haría a Longbottom su padre si se enterara de ello. Sí, era mejor “olvidarlo” o mejor “aplazar” ese sentimiento hasta que se resolviera lo del estúpido Pacto.
Incluso, había albergado esperanzas de que su padrino había logrado persuadir a su padre de ello, pues no habían hablado más del asunto desde hace meses, pero se equivocó, la prueba de ello era que en esos mismos instantes se dirigía al despacho de su padrino, pero no precisamente para hablar con él.
-Padre ¿quería hablar conmigo? – le preguntó Draco al estar dentro del despacho.
-Así es Draco – le respondió Lucius, que estaba revisando distraídamente los libros del estante que tenia Snape en una esquina – siéntate – el chico obedeció – solo te vengo a informar que tu futuro suegro ya me informó la posible fecha para el compromiso con tu prometida.
-“Genial” – murmuró con fastidio el Slytherin - ¿Cuándo será? – preguntó tratando de sonar lo más curioso e interesado posible.
-En las vacaciones de pascuas del próximo año.
*****
Theo entró a la Sala Común de su casa buscando con la mirada a su amigo Blaise, hasta que lo localizó en una esquina escribiendo algo con mucho interés.
-¡Blaise! – lo llamó, el moreno rápidamente escondió lo que estaba escribiendo.
-¿Qué ocurre? – le respondió tratando de sonar lo más seguro posible, pues temía que lo había descubierto, pero claro el castaño tenía algo mas importante en qué pensar.
-Vi a Lucius en el colegio.
-Oh, esas no son buenas noticias – dejó salir el moreno - ¿ahora qué quiere? – lo dijo con fastidio.
-Supongo que buenas noticias para él, lo que significan malas noticias para Draco…
-Con que no sea el Pacto, todo está bien – murmuró el italiano.
-¿El pacto? ¿Tú sabes…? – el italiano asintió afirmativamente – entonces, ¿fuiste elegido para cumplirlo?
-Pues no sé si elegido sea la palabra – dejó salir con fastidio, pues en realidad era eso, no fue elegido, fue obligado.
-Que mal… - susurró Theo.
-Si tu sabes, entonces… ¿tú también? – le preguntó al caer en cuenta que él lo sabía igualmente.
-No.
-¿No? – preguntó confuso
-No. Mi padre me habló de ello hace mucho tiempo, cuando lo escuché mencionarlo, por eso lo sé.
-mmm, pues ya que tomamos el tema, un poco de ayuda no me vendría mal – le insinuó con cara de perrito triste el moreno.
-¿Quieres anular el Pacto?
-Sí, verás… - Blaise no supo porque demonios se estaba poniendo nervioso por lo que le iba a confesar a su amigo – yo, emh, no me quiero casar, es decir, si quiero formar una familia, pero en este caso, me están obligando a casarme con alguien a quien no quiero y…
-Claro, tu estas enamorado de Weasley, supongo que con él sí quieres casarte.
-No – Theo parpadeó confundido, ante la respuesta de su amigo.
-Emh, sí – dijo al fin sonrojado el italiano – pero no se lo digas a Draco ¿bien? – se apresuró a amenazar
-Bien.
-¿Entonces? – presionó un poco.
-Supongo que sí, no sería tan difícil – comenzó Theo a murmurar, más para él que para Blaise – a no ser que ella, pero si…
-¡Theo! – Gruñó Blaise – lo estás haciendo de nuevo.
-¿Qué cosa? – Lo vio extrañado
-Eso de hablarte a ti mismo.
-Lo siento, emh ¿cuándo es tu fecha de compromiso? – preguntó rápidamente.
-¿Para qué?
-Para poder investigar quien es tu futura prometida.
-¡¿En-en serio?!
-Sí, verás, el compromiso se lleva a cabo cuando el menor de las dos partes cumple la mayoría de edad.
-O sea ¿que…? – lo invitaba a terminar su idea, porque él no entendía nada.
-Solo hay que buscar a las chicas las cuales sean “sangre pura” y que cumplan años en esa fecha.
-¡Ah! Pues me dijeron que el compromiso se llevaría a cabo dos semanas después a finales de este curso.
-Bien, pues como tú cumples la mayoría de edad antes, entonces tu prometida los cumple en junio.
-¡Genial! Theo eres un genio, ¿te ayudaría mucho si te digo que Pansy también está dentro del Pacto?
-¡Vaya! Solo nos falta descubrir quiénes son las otras dos chicas – dejo salir victorioso el castaño.
-¿Dos?
-Sí, el Pacto se manifiesta en cuatro familias con herederas mujeres, Pansy es una y Luna es la otra.
-¿Luna? – preguntó con terror Blaise, pues por unos momentos se imaginó con ella casándose, ella vestida de una manera extraña y con aquellos aretes que siempre usaba y…
-Sí, pero no te emociones, ella no es tu prometida – le reclamó Theo.
-Ahh, ¿no?
-No, su prometido es el idiota de Montague – lo dejó salir en un gruñido, pues el estúpido ese no le caía bien, porque era el segundo de la lista de los chicos que se la pasaban molestándola.
-¡Qué bien! – dejó salir aliviado el moreno – me refiero a que no me casaré yo con ella y… y… - pero Blaise no continuo porque no le gustó la mirada que le lanzaba su amigo, así que, agregó - ¿no se supone que eso es secreto?
-Pues al parecer para algunos no.
-¿Cómo hago para saber quién es mi prometida? Es decir, ¿qué haremos?
-Pues amigo, a investigar los cumpleaños de las chicas.
*****
Neville se encontraba sentado en la Sala de Menesteres, eso se había convertido en algo rutinario entre él y Malfoy, ya que aunque no tuvieran que hacer deberes, de todas formas se reunían, solo para acompañarse o para conversar.
El Gryffindor estaba en una de la bancas (ya que la sala de menesteres se seguía convirtiendo en el aula de pociones) escribiendo en un cuaderno, cuando Draco llegó y entró.
-Longbottom – lo saludó y vio por unos segundos el semblante triste del león, que luego lo cambio a uno más animado.
-¡Hola Draco!
Sí, el Slytherin sabia la razón del semblante triste del chico, pues el día anterior, en una de sus innumerables charlas, el león le había dicho que también lo podía llamar por su nombre, cosa que el rubio no hizo, no porque no quería, sino porque si llegara hacer eso, seria una muestra de debilidad por parte de él y no podría después reprimir sus sentimientos hacia aquel atolondrado Gryffindor, que cada día que pasaba con él era difícil hacerlo y conociéndose, sabría que haría una estupidez y lo dañaría, así que mejor continuó con su pequeño “aplazamiento” de sentimientos… al menos hasta que el estúpido Pacto ya no estuviera de por medio, pero ahora eso era imposible, porque hasta ya tenía la fecha de su compromiso.
-No me digas que has comenzado a escribir la redacción de mañana – le dijo el rubio, en un tono de reproche pero a la vez bromista.
-No – le respondió rápidamente el león, mientras guardaba su cuaderno.
-Espera eso era un diario ¿cierto? – le preguntaba mientras se sentaba a su lado.
-Algo así – le dijo abochornado el moreno.
-¿Que no una vez me dijiste que solo escribías en él… cuando no había nadie para escucharte? – le preguntó mientras recordaba aquellas palabras
-Ajá
-Y ¿yo que soy? ¿Una estatua o qué?
-Emh, no, pero hay cosas que no podría decirte… - se justificó el Gryffindor.
-¿Qué cosas? Vamos Longbottom, ni que estuvieras enamorado de mi – le dijo como no queriendo la cosa el rubio, pero aun así no lo miró, pues sintió un leve calorcito en sus mejillas y decidió que ver la pared de enfrente era más interesante.
Por otro lado, Neville entornó los ojos y también se había sonrojado, suerte (al menos para él) que su rubio no lo estaba observando, porque sino…
-¿Y bien? – insistió Draco cuando ya estaba más relajado, pero aun así seguía viendo a su interesante pared.
-Emh… yo, no sé si deba decirlo.
-Solo suéltalo Longbottom, no debe ser tan grave o ¿sí?
-No, está bien – llevo aire a sus pulmones y le dijo – me gusta…n los chicos – Draco volteó a verlo sorprendido, de pronto sintió una gran felicidad dentro de él, un sentimiento que lo envolvió de pies a cabeza, así que Longbottom era parte de la moda, eso era ¡Genial! ¿Genial? Sí, por qué no, después de todo ya había aceptado que le gustaba ese chico, de pronto se vio bailando de felicidad y se extrañó ante este hecho, pero luego recordó su compromiso y…
-Eso no tiene nada de malo – le dijo al fin distraídamente.
-¿No? – preguntó sorprendido Neville, pues esperaba otra reacción del rubio.
-Sé que hace tiempo me burle de Potter por ese motivo, pero es que, me tomó desprevenido ese asunto… - aunque claro Neville sabía porque su rubio Slytherin lo había hecho, después de todo él había sido testigo de todo ese plan de “burlémonos de Potter, para que se fije en Theo” – ¿te gusta alguien? – preguntó Draco, aunque claro fingiendo indiferencia, ya que por dentro quería saber si tenía un rival.
-Sí… - confesó el moreno y rápidamente agregó – pero no puedo decirte quién es.
-Está bien – aunque en realidad se desilusionó un poco, así que el moreno ya le gustaba alguien - ¿y se lo has dicho? ¿O al menos al chico que te gusta le llegan tus señales de humo?
-No lo creo – dijo con pesar Neville – aunque ya he avanzado con él.
-Me… alegro – pero la voz del rubio no sonaba sincera, claro que no se alegraba ¿pero qué podía hacer? Solo animar a su atolondrado Gryffindor, a que se animara y se le declarara al chico que le gustaba – no tendrás problemas con él… ya lo veras.
-Pues si lo han elegido para el Pacto lo dudo – dejó salir el moreno, también como no queriendo la cosa.
-El estúpido Pacto – murmuró Draco.
-Lo sabes ¿eh? – preguntó decepcionado Neville.
-Sí, mi padre me lo dijo en las vacaciones antepasadas… y ¿a ti? – preguntó con un dolor en su pecho, después de todo el moreno también era sangre pura.
-Dudo mucho que alguien vea en mí un buen partido para sus hijas – confesó triste el Gryffindor.
-¿Por qué dices eso? Si estás… bien – se sonrojó el rubio, pero ya no le importó – es decir, eres un buen chico y has cambiado mucho, ya te elegiría para mi… - Draco entornó los ojos y rápidamente agregó, ante su metida de pata – mi hija… si tuviera, claro.
-¿En serio? – preguntó receloso el moreno, porque creía el Slytherin solo lo decía para que no se sintiera mal.
-Claro.
-Y ¿si no hubiera cambiado en las vacaciones? Y ¿si aún fuera el mismo torpe de siempre?
-Cuando dije que habías cambiado, no me refería a lo físico Longbottom y si eso es lo que te preocupa, pues no deberías hacerlo, porque en ese caso habría más Longbottom por querer – le dijo firmemente Draco y Neville lo observaba embelesado, ¿eso pensaba de él su rubio Slytherin?
*****
-¡Hola, Theo!
-¡Hola, Luna! – el castaño le regresó el saludo.
-¿Ya supiste la nueva noticia? – le dijo sonriente la rubia.
-No, ¿Cuál? – preguntó curioso.
-Se rumorea que me dejaste para salir con Harry – le dijo alegre la Ravenclaw.
-Ahh… que mal – le respondió bromista Theo.
-Sí, se supone que eso me dejó más loca y que probablemente te voy hacer un hechizo o una poción para que regreses conmigo.
-¿En serio? – preguntó sorprendido el castaño.
-Ajá – le respondió mientras se rascaba la nariz distraídamente – por cierto ¿Cómo vas con Harry?
-Bien, gracias – de pronto el Slytherin recordó algo del año pasado, y era algo que no podía olvidar, así que le preguntó a su amiga – Luna, quisiera saber si es verdad lo que me dijiste el año pasado.
-¿Qué cosa?
-Me dijiste que Harry nunca estuvo enamorado de Draco.
-Ahhh ¿eso?
-Sí, eso, ¿era mentira o verdad?
-¿Para qué quieres saberlo? ¿Hay alguna diferencia de antes y ahora?
-Emh, es solo que no me lo puedo sacar de la cabeza y quisiera saberlo.
-Bien, pero ¿quieres que te diga lo que quieres oír o la verdad? – para Theo hubiera sido genial lo primero, pero era mejor una verdad por más dolorosa que fuera.
-La verdad, Luna – le confesó al fin, sabiendo de ante mano la respuesta.
-Fue mentira, a Harry si le gustó Malfoy.
-¿Y por qué me mentiste? – le preguntó confundido.
-Sino te lo hubiera dicho, tú y Harry aún seguirían separados ¿no? Además él te quiere.
-Pero…
-Si ya me lo dijiste, olvida eso Theo, lo importante es que están juntos ¿no?
-Si…
-¡Ah! Mira ya llegamos, ojala haya pudin, saben muy buenos. Hasta luego Theo – la chica se dirigió rápidamente a la mesa de su casa.
El Slytherin ya no la escuchaba, no sabía cómo sentirse: si bien por saber la verdad… o mal, por saber que después de todo si fueron manipulados los sentimientos de su ojiverde, pero siguió el consejo de Luna, llegó con sus amigos, los cuales ya estaban comiendo.
-¿Les importa si me voy a comer con Harry?
-Si te decimos que sí, ¿aún te irás? – le preguntó Blaise curioso.
-Sí – le respondió sonriente el castaño y sus amigos movieron la cabeza negativamente, pero sonrientes aprobando el permiso.
-Por cierto Draco, hay una conversación pendiente contigo – le dijo antes de irse Theo a su amigo rubio.
-Es verdad – coincidió Blaise y una vez alejado su amigo se quejó – Siempre es lo mismo, por eso Theo se mete en problemas, ¡ahora se va a comer con los leones!
-Blaise, ¿no será que tienes envidia de no poder hacer lo mismo? – le dijo burlonamente Malfoy.
-No, yo podría ir y también comer con mí, emh, Weasley.
-Claro, ¿Por qué no lo haces ahora? – lo desafiaba.
-No me ha invitado – se justificó el moreno.
-¿Y desde cuando Blaise Zabini necesita invitación para ir a comer con su novio? – Blaise solo gruñó y Malfoy soltó la carcajada – acabas de perder la apuesta amigo.
-¡Cállate ya! – le decía mientras se desquitaba con el trozo de carne que tenia frente a él.
-¿Neville, lo ves? Draco esta sonriente nuevamente con mi Blaise – decía el pelirrojo mirando con recelo a la mesa de los Slytherin.
-Ron, ellos son amigos, además, lo más probable es que Blaise le haya contado un chiste ¿no crees?
-¿Un chiste? – Neville se encogió de hombros - ¿Por qué Blaise no viene y se sienta a comer conmigo?
-¿Por qué haría eso?
-Nott lo hace – le dijo mientras señalaba a Theo que acaba de llegar con Harry a sentarse a su lado.
*****
-Ya era hora Draco – exclamó Blaise – queríamos hablar contigo.
-Cualquier cosa que quieran decirme, puede esperar hasta mañana – les dijo en un gruñido, pues no se sentía muy bien que digamos, pues aún seguía pensando en quién podría ser aquel chico que hacia suspirar a su atolondrado Gryffindor.
-En realidad, no – sentenció Blaise.
-Bien – le respondió en otro gruñido y se levantó de su cama – ¿de qué quieren hablar?
-Es sobre la visita de tu padre – habló por primera vez Theo.
-No puedo decirlo – les dijo desviando la mirada.
-Sabes que cuentas con nosotros ¿no? – Le calmó Theo – y sea lo que sea te podemos ayudar.
-Lo sé, y no es que no quiera decirlo, se supone que es un secreto.
-¡Ajá! – Jactó Blaise – ¿Ves Theo? Su padre le dijo lo del Pacto.
-¡¿Cómo…?!
-A resumidas, no es un secreto para los “sangre pura” – resumió Theo seriamente.
-¿Ustedes…?
-Yo sí – contestó Blaise antes de que terminara de formular la pregunta su amigo – él no – señaló a Theo con envidia –Vamos Draco suéltalo, ¿Cuándo es tu fecha de compromiso?
-¿Para qué? ¿Vas a comprarme un regalo? – le respondió irónico.
-No – le contestó rotundamente el moreno mientras le arrojaba una almohada en la cara – es para saber quién podría ser tu prometida.
-¿En… serio? – preguntó volteando a ver a Theo esperanzado, pues su padrino aún no daba o mejor dicho no le decía nada sobre su futura prometida.
-Tenemos una teoría – le confesó el castaño.
Pero como Draco aún lo miraba con esos ojitos de borreguito esperanzado, el castaño comenzó a explicarle con detalle todo lo que sabía del pacto y de cómo podrían averiguar el nombre de sus prometidas.
-¿Entonces, hay posibilidad de encontrar a nuestras prometidas? Y no solo eso, sino llegar a un acuerdo el cual podemos hacer para ¡La anulación del pacto! – Draco hablaba esperanzado y su semblante, antes preocupado y triste, ahora era optimista y alegre, eso sería ¡genial! Porque después de todo, si podría deshacerse de ese compromiso y podría estar con su atolondrado Gryffindor.
-Así es Draco – le dijo animadamente Theo – Entonces, ¿Cuándo es tu compromiso?
-Dentro de dos años, en las vacaciones de Pascuas – el rubio estaba feliz, realmente feliz - ¡Genial! ¿Qué hay qué hacer?
-En realidad, es cómo lo vamos hacer, y es preguntar a las chicas sus fechas de cumpleaños, pero sean sutiles porque pueden malinterpretar las cosas o incluso ofenderse… - les recomendó el castaño.
-¡Genial! Blaise le pedirá a Pansy que nos ayude con las de nuestra casa, aunque también nosotros podríamos hacerlo – ya planeaba animadamente Draco.
-Yo le pediré ayuda a Luna, para que nos ayude con las de su casa.
-¿Qué pasará con las de Hufflepuff y Gryffindor? – dudó el rubio.
-Le podrías pedir a Longbottom – sugirió Blaise como no queriendo la cosa.
-¿Por qué no le dices tu mejor a tu lindo pelirrojo? – le reprochó Draco a Blaise, pues no le agradaba nada de que su atolondrado Gryffindor estuviera hablando con las chicas, ya que últimamente éstas se lo comían con la mirada, sabía que al león le gustaban los chicos, pero Theo podría tener razón las chicas interpretarían mal las cosas.
-¡No! – se defendió Blaise – porque se supone que es un secreto.
-El también es “sangre pura”, así que tu regla ahí se rompe – contra-atacó el rubio victorioso ante su argumento.
-Está bien no quiero que sepa que yo estoy dentro del Pacto – confesó al fin el moreno cuando no tuvo con qué defenderse y Draco sonrió con satisfacción, ya estaba ganando solo faltaba que su moreno amigo pronunciara esas palabras que tanta anhelaba escuchar.
-Vamos Blaise, solo dilo – lo desafiaba arrastrando las palabras – no te costará nada.
-Claro que sí, quinientos galeones – le recordó y Theo frunció el ceño, no era tonto, algo sospechaba, pero sus amigos parecían haber inventado otro código porque no lograba llegar a una conclusión congruente.
-¿Me podrían decir que es lo que traen entre manos? Porque esas insinuaciones dejan mucho en qué pensar – les reclamó frustrado Theo.
-Mejor así Theo – le recomendó Blaise – ojos que no ven… corazón que no siente – ese fue su único comentario antes de irse a la cama y correr las cortinas de su cama.
Cuando Theo volvió la mirada hacia su amigo rubio, éste solo se encogió de hombros como dándole la razón a Blaise y también lo imitó; así que, al castaño no le quedó de otra que también olvidar esa pequeña situación extraña, ya después les sonsacaría la verdad, siempre lo hacía, así que también se fue a acostar a su cama, pues al siguiente día tenía mucho qué investigar.
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por que draco no se da cuenta que es el ps para es obvio jeje
ResponderEliminar(ya volvi =D)
theo si que es "inteligente"
pensaba que tal ve lo que habia dicho luna era verdad pero bueno es cierto lo que le dijo al final lo que importa es que terminaron juntos
Att:Taeko-kun
Hola =)
ResponderEliminarVolviste *-*, te extrañé T.T
Jeje, pues ya ves Draco es medio lentito jejje XD o quizás esta tan preocupado por el Pacto y todo lo demás que no lo dejan ''pensar'' bien U.U
Es que en el asunto del amor, los chicos Slytherin no piensan muy bien jejje
Besitos
PISLIB n_n